El ministro de cultura, Ernest Urtasun.

El ministro de cultura, Ernest Urtasun. Europa Press

Política

El lío de Urtasun: abanderó el plan para 'descentralizar' El Prado y ahora tiene que dar portazo al PNV con el 'Guernica'

El ministro se comprometió a fomentar el préstamo de obras maestras para garantizar los derechos culturales de todos. Ahora el PNV exige que un grupo de trabajo internacional decida sobre el cuadro de Picasso.

Más información: Urtasun rechaza trasladar el 'Guernica' al País Vasco para "garantizar que la obra pueda cumplir 90 años más".

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Las claves

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, rechaza la petición del PNV de trasladar temporalmente el 'Guernica' de Picasso al País Vasco como gesto de memoria histórica.

Urtasun se encuentra en una situación comprometida tras haber defendido previamente la descentralización de obras de museos nacionales como El Prado.

El rechazo se basa en informes técnicos que advierten del riesgo de daños para el 'Guernica' durante el transporte, priorizando su conservación a largo plazo.

La polémica ha reavivado el debate sobre la gestión del patrimonio nacional y ha enfrentado al Gobierno central, el Ejecutivo vasco y la Comunidad de Madrid.

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha topado con uno de los socios clave del Gobierno de coalición: el PNV.

Los nacionalistas, con su lehendakari a la cabeza, han reclamado el traslado temporal al País Vasco del Guernica de Picasso como "reparación simbólica hacia el pueblo vasco". Sería, dijo Imanol Pradales, un "gesto de memoria histórica".

La petición de sacar el cuadro más icónico del Museo Reina Sofía ha puesto en un compromiso al ministro, que se ha visto en la obligación de defender la permanencia de la obra en Madrid.

Y es que fue el propio Urtasun quien planteó en su día la idea de descentralizar El Prado y mover obras de museos nacionales a distintos lugares del país, por el especial significado que pudieran tener estas para sus ciudadanos.

Fue en diciembre del 2023, recién llegado al Ministerio de Cultura, cuando Urtasun lanzó esa idea dentro del programa del "Prado Extendido". La propuesta le valió ya entonces un enfrentamiento con el Gobierno madrileño de Isabel Díaz Ayuso, que le acusó de querer "descapitalizar" la pinacoteca más importante de España.

El plan original del Ministerio de Cultura pasaba por reorganizar los fondos nacionales y fomentar el préstamo puntual de obras maestras a más de 60 museos de todo el país, argumentando la necesidad de garantizar los derechos culturales del conjunto de la ciudadanía.

Desde la Consejería de Cultura madrileña denunciaron que eso podía abrir la puerta a mover obras de renombre y gran relevancia por las que muchas personas se desplazan a Madrid. Por ello, la respuesta madrileña fue tajante ante lo que consideraron un intento de "trocear" los museos.

El consejero de Cultura, Mariano de Paco, interpretó el anuncio de Urtasun como un ataque directo a la región, y advirtió de que el Gobierno madrileño se opondría frontalmente a "cualquier iniciativa que suponga la descapitalización de los museos nacionales"

Para el Ejecutivo autonómico, la grandeza de la pinacoteca no se fomenta llevándose aisladamente cuadros a otras regiones, y defendió que museos como el de El Prado hay que verlos "en su contexto, en Madrid".

Ahora, atrapado por su propio discurso descentralizador, Ernest Urtasun se ha visto forzado a frenar en seco las ambiciones del PNV y del Gobierno Vasco.

Durante una reciente comparecencia en el Senado, el titular de Cultura trató de esquivar la contradicción de su discurso utilizando precisamente el programa del "Prado Extendido", que hoy mantiene más de 3.400 obras repartidas por 270 instituciones, como argumento para defender su política de "cohesión territorial".

Ahora, para justificar su negativa a trasladar el célebre lienzo de Picasso se ampara en los informes de los conservadores del Reina Sofía, que desaconsejan mover la obra advirtiendo de que las vibraciones del transporte podrían provocar "nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarres".

La prioridad, según dijo el ministro para justificar que la obra no se mueva, es "garantizar que pueda cumplir 90 años más".

La negativa técnica ha llegado tras una semana donde la batalla institucional ha convertido al patrimonio histórico en arma arrojadiza.

Isabel Díaz Ayuso fue la primera en irrumpir en la polémica para cargar contra la reclamación del Gobierno vasco, tildando la maniobra de "cateta" y recordando que "la cultura es universal".

Por su parte, los nacionalistas vascos han restado valor a las advertencias de los restauradores sobre la fragilidad de la obra.

El senador del PNV, Igotz López, ha exigido la creación de un grupo de trabajo internacional asegurando que, para materializar la cesión temporal al Guggenheim entre octubre de 2026 y junio de 2027, "lo único que hace falta es voluntad política".

Esta no será la primera vez que Cultura cierra la puerta al traslado del Guernica. El País Vasco solicitó también el traslado de la joya de la corona del Reina Sofía en 1997, coincidiendo con la inauguración en Bilbao del Guggenheim.