Feijóo, atiende a los medios de comunicación en su visita a Granollers la semana pasada.

Feijóo, atiende a los medios de comunicación en su visita a Granollers la semana pasada. Efe

Política PARTIDO POPULAR

Feijóo toma las riendas de las negociaciones autonómicas con Vox para evitar "una repetición electoral" en Extremadura

La dirección del PP acuerda un "marco nacional" para evitar el fracaso de María Guardiola, y sentarse en la mesa con Jorge Azcón en Aragón.

Más información: Vox expulsa del partido a Carla Toscano y al afiliado "número uno" por amotinarse junto a Ortega Smith en Madrid.

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Las claves

Alberto Núñez Feijóo asumirá el liderazgo de las negociaciones autonómicas del PP con Vox para evitar una repetición electoral en Extremadura.

El PP elaborará un documento marco nacional para unificar criterios en las negociaciones con Vox en diferentes territorios.

La intervención de la dirección nacional responde a la amenaza de Vox de forzar nuevas elecciones y a la falta de coherencia en sus exigencias regionales.

El PP priorizará la negociación de políticas antes de decidir si Vox entrará o no en los gobiernos autonómicos.

El Partido Popular ya asume que su estrategia de un carrusel electoral autonómico puede salirle mal, porque al otro lado de la mesa de negociación está Vox, un partido "que nos pide una cosa en un sitio y otra en otro".

Por eso, según ha anunciado Cuca Gamarra este lunes, Alberto Núñez Feijóo tomará las riendas. Y un representante de Génova se sentará en las mesas de negociación para la reelección de María Guardiola en Extremadura y de Jorge Azcón en Aragón.

Pero la realidad es que todo parte del posible fracaso de la baronesa extremeña, a quien el partido de Santiago Abascal ha amenazado con "una repetición electoral". Y en la dirección nacional del PP "no se entiende que lo que vale en Valencia no valga en otros sitios".

Así que los populares incluso elaborarán un "documento marco nacional" para llevar a esas reuniones. Con él, se negociarán los programas y, después, las condiciones del acuerdo.

Fuentes de la dirección del PP asumen que todo vuelve a empezar en la primera región que celebró elecciones, el pasado 21 de diciembre, pasados dos meses infructuosos en Mérida.

De hecho, ya no se da por sentado que Vox vaya a entrar en los Gobiernos: "Lo primero son las políticas, luego ya veremos si gobierna el PP con el apoyo de Vox dentro o fuera de los ejecutivos".

La "labor de acompañamiento" se extenderá incluso a Castilla y León si, tal como indican las encuestas, Alfonso Fernández Mañueco repite un resultado similar: es decir, "que el PP gana, Vox queda tercero, y la izquierda no puede sumar una alternativa".

Los  barones

La decisión de este lunes es una enmienda a la totalidad de la que ha sido la estrategia imperante en Génova desde la llegada de Feijóo a la presidencia del PP, con la caída de Pablo Casado, hace ahora cuatro años... en la llamada rebelión de los barones.

De hecho, el antiguo barón gallego siempre ha dado "autonomía" a sus líderes regionales.

Pero los comentarios de Abascal sugiriendo "un cambio" en la candidatura del PP en Extremadura –"que nunca se atenderán", aclaran las fuentes–, y la amenaza de no negociar y forzar la vuelta a las urnas, así lo aconsejan, según Génova.

De hecho,a la pregunta de si Azcón también necesita esta ayuda, la respuesta de la dirección popular es que "si Vox no pidiera cosas distintas en un territorio que en otro, no nos lo plantearíamos". Verde y con asas, habrá documento marco nacional del PP para que Vox no juegue más a la confusión.

"Queremos facilitar los acuerdos", argumentaba con palabras más educadas Gamarra en la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección. "Pero es que no podemos permanecer impasibles ante la posibilidad de repeticiones electorales", se aclaraba después.

Lo cierto es que el viraje de Feijóo encaja también con lo anunciado hace dos semanas, en la Junta Directiva Nacional del lunes siguiente al 8-F de Aragón. Allí el líder del PP admitió que los de Abascal son sus aliados naturales, dio por hecho que pactará con ellos en adelante y sólo demandó "coherencia y proporcionalidad".

De momento, nadie en el PP quiere desvelar quién se sentará en esas mesas, pero todas las papeletas son para Miguel Tellado, secretario general. "En Vox siempre se ha sabido que mandaba Bambú, no los territorios", aclaran las fuentes, "nosotros sólo vamos a acompañar y a facilitar esa coherencia".