El expresidente del Gobierno Felipe González este martes durante los Desayunos del Ateneo.

El expresidente del Gobierno Felipe González este martes durante los Desayunos del Ateneo. Europa Press

Política

Felipe González anuncia que no votará a Sánchez, que lo hará en blanco y que no dejará el PSOE: "Que se vaya quien lo destroza"

El expresidente alerta que "España no funciona" y pregunta al PSOE: "¿Es más legítimo pactar con Bildu que con Vox?"

González también afirma que "votará en blanco" en las próximas elecciones pero que no dejará el partido: "¿Por qué voy a dejar el PSOE? Que lo deje el que lo destroce".

Más información:El PSOE evita la autocrítica, respalda "incondicionalmente" a Alegría y dice que Vox "se multiplica como los gremlins"

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Las claves

Felipe González anuncia que votará en blanco en las próximas elecciones, pero no abandonará el PSOE y pide que se vaya quien, según él, lo está "destrozando".

El expresidente critica la falta de autocrítica en PSOE y PP, alerta sobre el auge de la extrema derecha en España y muestra preocupación por el funcionamiento actual del país.

González se muestra contrario a pactos con Vox y cuestiona la legitimidad de acuerdos con Bildu, además de criticar la política penitenciaria respecto a exmiembros de ETA.

También arremete contra la gestión del Gobierno en infraestructuras, la prórroga presupuestaria, y hace comparaciones entre líderes políticos actuales, expresando su descontento con la situación política nacional e internacional.

Habla en pocas ocasiones, pero cuando lo hace se convierte en una metralleta de titulares debido a su autoproclamada condición de huérfano político, pese a haber sido el presidente del Gobierno que más años estuvo en La Moncloa.

Quien fue líder del PSOE desde Suresnes y hasta 1996, Felipe González, ha asegurado que, pese al distanciamiento con la actual dirección de su partido, no votará a otra formación, aunque sí "votará en blanco", sin hacer campaña a favor de la abstención.

"¿Por qué voy a dejar el PSOE? Que lo deje el que lo destroce", ha zanjado.

Durante un desayuno informativo en el Ateneo de Madrid, González ha alertado de que el auge de Vox en Aragón y Extremadura "anticipa lo que puede pasar a nivel nacional" y que el partido de Santiago Abascal "va con cinco años de retraso con respecto a la extrema derecha europea".

El expresidente ha lamentado la falta de autocrítica tanto en el PSOE como en el PP tras los últimos resultados. "¿Cómo se combate la antipolítica y el voto de rabia? Analizándolo", ha afirmado, y ha advertido de que "por el camino que vamos no se evita".

En esa línea, ha mostrado su preocupación porque "España no funciona", retomando una frase que ya utilizó en 1982, cuando definió el cambio como "que España funcione" y puso como ejemplo que los trenes llegasen a su hora. 

De ahí surgió su hito de inaugurar la primera línea de alta velocidad en 1992, la misma que ahora sufre accidentes, como el de Adamuz.

González ha lamentado la falta de eficacia de la España actual. A su juicio, esto supondría que "funcionen los servicios, funcione el mantenimiento de las infraestructuras, que funcione la política de vivienda" y, en definitiva, "que funcione el país".

También ha querido responder al actual Ejecutivo, que ha culpado al PP del caos en el AVE y en Cercanías. "Cuando uno lleva dos años en el Gobierno empieza a ser heredero de sí mismo", ha replicado, en referencia a un Ejecutivo socialista que ya suma siete años en el poder.

González se ha mostrado muy crítico con el líder del PSOE, pero también con el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, porque, dice, "no tiene un proyecto de país, sino de echar a Sánchez".

El expresidente ha advertido de que, por primera vez en democracia, la derecha "va a ser abrumadoramente mayoritaria" tras las próximas elecciones, algo que, a su juicio, "solo niega" el presidente del CIS, José Félix Tezanos.

Tras el anuncio del PP, que abre la puerta a Vox para entrar en los gobiernos autonómicos de Extremadura y Aragón, González ha afirmado que él no pactaría con los de Abascal.

Aunque ha preguntado a su partido: "¿Es más legítimo pactar con Bildu que con Vox?". Incluso ha lamentado la salida de prisión del exjefe de ETA Txeroki, en régimen de semilibertad concedido por la consejera de Justicia del Gobierno vasco, una cartera en manos del PSE.

"¿Qué razón tengo para perdonar?", se ha preguntado tras recordar que estos últimos días estuvo con la familia del exdirigente del PSE Fernando Múgica, asesinado en 1996. González ha defendido el "derecho a participar en política" de los herederos de Batasuna, pero ha pedido "no pactar con ellos".

González también se ha mostrado muy crítico con la nueva prórroga presupuestaria de las cuentas de 2023. "Que no haya presupuestos es una clara violación de la Constitución", ha sentenciado.

El histórico líder socialista cree que en el actual Gobierno y en el PSOE "hay gente pensando" en sustituir a Sánchez, aunque no lo digan, y ha lamentado que el proyecto del actual inquilino de La Moncloa "cuenta los días" para superar los ocho años de José María Aznar, que se cumplirán en mayo, y quizá también los catorce que él mismo pasó en el palacio. "Yo estuve demasiado tiempo", ha reconocido.

El expresidente también ha hecho una comparativa entre Donald Trump y una expresión del ministro Óscar Puente cuando afirmó que Sánchez es el "puto amo".

"Para que haya un puto amo tiene que haber siervos", ha dicho, y ha añadido que, por esa regla, "Trump es el puto amo: arbitrario, necio, cruel".

Tras criticar al presidente de EE. UU. como "un mercachifle", ha señalado que ahora está controlando Venezuela y que "Delcy, su hermano y Zapatero están haciendo lo que les manda" la Casa Blanca.

"El problema es que Venezuela es café con leche y a Trump solo le gusta la leche, a poder ser, la mala leche", ha ironizado.

También ha criticado el proyecto de Zapatero para Venezuela, que querría promover al general Rodríguez, actualmente exiliado en Madrid, como recambio. "El que creó la tumba, el que creó el Helicoide", el centro de prisión y tortura, no puede "ser la alternativa".

A su juicio, no se pueden amnistiar los delitos de lesa humanidad, en referencia a los líderes chavistas, y ha lamentado que las actuales liberaciones de presos políticos no sean plenas, ya que Edmundo González Urrutia o María Corina Machado no podrían actuar con libertad.

"No es una amnistía", ha sentenciado, pero sí cree que quien pilota todas estas salidas de prisión es el secretario de Estado de Trump, Marco Rubio, y que la actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, y Zapatero están siguiendo esa línea.

González ha advertido al expresidente del Gobierno entre 2004 y 2011 de que, pese a esta colaboración con Washington, tampoco se va a "quitar de encima" al Pollo Carvajal, que le señala como uno de los beneficiados del régimen chavista.