El presidente de Adif, Luis Pedro Marco, durante una rueda de prensa, el lunes en Barcelona.
La falta de personal en Adif colapsa los centros de control: un responsable de seguridad gestiona 100 protocolos al día
Los Centros de Regulación y Control arrastran un déficit de 300 profesionales para garantizar la seguridad en toda la red ferroviaria, según fuentes sindicales.
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La falta de personal en el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha colapsado los Centros de Regulación y Control (CRC) del sector ferroviario, los órganos encargados de gestionar el tráfico de trenes y atender las demandas del servicio para garantizar la seguridad en la red.
A raíz del accidente de Adamuz, que dejó 46 fallecidos, y debido a "los avisos incesantes de los maquinistas por mal estado de la vía", un solo responsable de circulación gestiona más de 100 telefonemas en un turno laboral y diario, según denuncian fuentes sindicales.
Los denominados telefonemas son comunicaciones protocolizadas de seguridad emitidas por el responsable de circulación hacia el maquinista y provienen, mayoritariamente, de las incidencias que estos mismos reportan a los Centros de Regulación y Control.
El objetivo es advertir al personal de conducción de deficiencias en la vía o imponer limitaciones operativas, como reducciones de velocidad.
Fuentes del Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) y del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) consultadas por EL ESPAÑOL, aseguran que la falta de personal en Adif se arrastra "desde hace años".
Esa situación se traduce en un aumento significativo de la carga de trabajo dentro de una jornada laboral de ocho horas, que ahora se ha visto agravada tras el accidente de Alta Velocidad en Córdoba y los de Rodalies en Cataluña.
Estas mismas fuentes detallan que el incremento exponencial de los telefonemas supone una "reacción defensiva de Adif". "Se están emitiendo telefonemas para curarse en salud. Todo lo que se ha ignorado durante más de un año y medio, ahora se tramita de golpe, imponiendo limitaciones de velocidad porque ya no quieren pillarse las manos".
En muchos casos, según afirman, los maquinistas habían alertado previamente de deficiencias, confiando en que se actuaría sin necesidad de medidas extraordinarias, algo que no ocurrió.
Explican que actualmente harían falta, al menos, 300 personas más en el colectivo de Circulación para cubrir adecuadamente la demanda ferroviaria.
Adif cuenta con 19 Centros de Regulación y Control repartidos por toda la red ferroviaria española y con aproximadamente 3.000 efectivos para abastecer la demanda ferroviaria. De ellos, al menos, cuatro gestionan líneas de alta velocidad (Madrid-Puerta de Atocha, Zaragoza, Albacete y Antequera) y el resto líneas de red convencional.
Zaragoza y Albacete
El SCF ha señalado especialmente la situación de los centros de Zaragoza y Albacete, donde la presión se ha intensificado de forma notable y muchos trabajadores acuden en sus días de descanso.
Antes del actual deterioro de la red ferroviaria, el sindicato mayoritario del sector, SCF, acordó con el Administrador de Infraestructuras un incremento en las plazas de empleo público a fin de paliar la falta de personal operativo.
Las medidas, recogidas en el Plan de Relevo Generacional incorporado al PE 2030, incluían también el abono de los descansos voluntariamente trabajados por parte de los colectivos de mandos intermedios, cuadros técnicos y estructura de apoyo.
El acuerdo finalizó el 31 de diciembre del pasado año, prediciendo que para estas fechas se habría producido el ingreso de personal suficiente para superar el déficit de personas que motivaron el acuerdo.
Sin embargo, según el sindicato, "ha pasado un mes y todavía Adif no ha respondido al escrito que desde SCF les dirigimos solicitando la continuación del abono de los descansos, pues la premisa de que las plantillas ya estén equilibradas y sea prescindible, no se ha cumplido".
Tal y como aseguran, en varios centros ya se ha trasladado la orden de dejar de abonar los descansos trabajados, tanto a mandos intermedios como a factores de circulación. Una medida que, advierten, puede derivar en la fusión de bandas de circulación y en una reducción de refuerzos, con consecuencias directas sobre la seguridad.
El conflicto se enmarca, además, en una negociación estancada del III Convenio Colectivo de Adif, donde siguen sin regularse cuestiones como la turnicidad, los fines de semana, los festivos o la disponibilidad. "Cobramos lo mismo un martes que un domingo o el día de Navidad", denuncian.