María Jesús Montero, ayer viernes, con su nueva cartera de vicepresidenta primera.

María Jesús Montero, ayer viernes, con su nueva cartera de vicepresidenta primera. EFE

Política GOBIERNO

María Jesús Montero se convierte en la mujer con más poder político en 45 años de democracia

Desde Alfonso Guerra, nadie como número dos del PSOE ha reunido tanto poder como la vicepresidenta primera y vicesecretaria del partido.

30 diciembre, 2023 02:22

María Jesús Montero ya es la mujer con más poder político en 45 años de democracia y la dirigente del PSOE con más mando como número dos desde los tiempos de Alfonso Guerra.

La política sevillana, como Guerra, es desde hoy la vicepresidenta segunda del Gobierno y también la vicesecretaria del PSOE. Es decir, la responsable de Hacienda es la número dos en el partido y en el Ejecutivo.

Por tanto, se convierte en la mujer con más poder en la democracia española, puesto que las anteriores vicepresidentas del Gobierno, tanto del PSOE como del PP, no tenían mando en sus respectivos partidos.

Soraya Sáenz de Santamaría, Teresa Fernández de la Vega, Carmen Calvo y Nadia Calviño eran vicepresidentas, pero no estaban en primera línea de mando en Génova o en Ferraz.

En el PP, Francisco Álvarez Cascos estuvo en 1996 en una situación similar a la que ahora está Montero, pues era secretario general del partido (número dos) y vicepresidente de José María Aznar. Pero al poco de la llegada al Gobierno, el presidente del PP nombró a Ángel Acebes coordinador del partido para que se quedara al frente de la sede de Génova y repartir así el poder.

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Luego, el propio Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y hasta ahora Pedro Sánchez han procurado dividir ese poder, diferenciando entre partido y Gobierno.

Alfonso Guerra fue vicesecretario del PSOE entre 1979 y 1997, y vicepresidente del Gobierno entre 1982 y 1991, es decir, compatibilizó ambos cargos durante nueve años.

Zapatero nombró a José Blanco vicesecretario general del PSOE en 2008, pero no fue vicepresidente, sino ministro de Fomento, y luego portavoz del Gobierno.

Con el nombramiento de Montero como vicepresidenta primera, Sánchez vuelve a difuminar los límites entre Gobierno y partido, justamente en el arranque de la legislatura más difícil, la que precisa de mayor fortaleza política para afrontar los pactos y una oposición fuerte.

María Montero gana tanta relevancia que es imposible no empezar a ver su nombre como el de una posible sucesora de Sánchez, si es que alguna vez es necesaria tal sucesión. Así es como lo ven algunos en el PSOE, aunque otros explican que, si ese fuera el caso, el líder socialista no la expondría tanto.