Pedro Sánchez y la ministra Teresa Ribera junto a los representantes de los grupos ecologistas.

Pedro Sánchez y la ministra Teresa Ribera junto a los representantes de los grupos ecologistas. E.E.

Política INVESTIDURA

Los ecologistas acusan a Sánchez de utilizarlos: "¿Para qué nos llamas si no atiendes nuestras propuestas?"

Las asociaciones lamentan que "sólo dos de nuestras reivindicaciones" están recogidas en las 370 medidas "para un gobierno progresista".

Los grupos ecologistas no terminan de creerse uno de los compromisos de los que más presume Pedro Sánchez en su acción de Gobierno. O, mejor dicho, en sus intervenciones públicas, ya que cumple más de cuatro meses en funciones, un tercio del tiempo que lleva habitando en Moncloa. Así se lo han afeado después de estudiar las 370 medidas propuestas "para un gobierno progresista" que el líder del PSOE presentó el pasado martes [léalo completo aquí] en una especie de relanzamiento de las negociaciones con Unidas Podemos de cara a su investidura.

Sánchez ha pasado el verano entre vacaciones y citas con la sociedad civil, mostrándose abierto a acoger sugerencias de todos los colectivos con los que los de Pablo Iglesias se había reunido, también por su parte, antes de la fallida investidura de finales de julio.

El pasado 5 de agosto, el jefe del Ejecutivo que aspira a repetir se reunió con Amigos de la Tierra, Greenpeace, SEO Birdlife, WWF España y Ecologistas en Acción. Todos acudieron con sus carpetas de reivindicaciones y esperanzados por que se acogieran sus propuestas. No en vano, Sánchez e Iglesias parecen competir por demostrar quién es más ecologista de los dos. Y son ambos los que manejan los partidos que deben unirse para gobernar España.

Pero, muy a pesar de que los socialistas hasta presumen de que algunas de sus propuestas están calcadas de las de la formación morada, los grupos verdes se sorprendieron al ver que Sánchez hacía suyas muy pocas de las ideas que debatió en esa reunión. Concretamente, Ecologistas en Acción lamenta decepcionada que "sólo se han incorporado dos medidas de las 20 que reclamamos las organizaciones ecologistas para detener la pérdida de biodiversidad".

Agenda 2030

A la cita acudió Sánchez acompañado de su ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, quien ya durante los 10 meses de gobierno efectivo se había convertida en una de las bestias negras de Podemos por su "poco compromiso con la industrialización verde del país", según fuentes de la dirección de Unidas Podemos.

En todo caso, los ecologistas quisieron aprovechar los pins de la Agenda 2030 que siempre llevan los miembros del Ejecutivo en la solapa para presentar el documento que ya habían elaborado como guía de reivindicaciones para las elecciones del 28-A. "Tanto Sánchez como Ribera "ya conocían nuestras propuestas ambientales", aseguran desde Ecologistas en Acción. "Pero se las volvimos a contar subrayando la importancia de tomarse en serio la crisis ecológica". De nada sirvió, alegan ahora.

El PSOE dedica seis de las 76 páginas de su documento a la "Emergencia climática y la transición ecológica de la economía", con tres de las 370 medidas para el primer punto y 28 para el segundo. Ésta es una de las enmiendas de los ecologistas, que acusan al PSOE de proponer "políticas eminentemente desarrollistas", por ejemplo en lo tocante al acceso al agua: "Hablan de incrementar los recursos hídricos disponibles, abriendo así la puerta a la construcción de más embalses y trasvases. Esto supondría un gran paso atrás en la gestión del agua", alegan.

Desarrollismo neoliberal

Y es que los grupos verdes creen que las medidas que propone el PSOE "ya en su campaña del 28-A" para la lucha climática "siguen sin comprender que el cambio necesario es mucho más profundo que una sustitución tecnológica", que es la apuesta más clara del PSOE en esas 28 propuestas de "Transición ecológica".

Lamentan el apoyo a la Operación Chamartín, el impulso de los Acuerdos de Libre Comercio "apoyando la globalización neoliberal", la falta de "medidas específicas" en defensa de la biodiversidad, y hasta se mofan de que el texto del PSOE incluía la prohibición para 2040 de los "turismos y vehículos comerciales ligeros con emisiones directas de dióxido de carbono" que esa misma tarde se rectificó: "No encaja muy bien con la declaración de emergencia climática. ¿Quién lo pediría?", sugieren. 

Ecologistas en acción se pregunta "¿para qué se reunieron con nosotros?" y si no era más que para conseguir una foto rentable en la mesa de negociación con Unidas Podemos. "Lo preocupante", concluyen, "es que las propuestas del PSOE no fomentan la necesaria transición ecológica, sino que  están enfocadas en el crecimiento económico".