Reunión de representantes de los comuns y del Govern de Cataluña para negociar los Presupuestos.

Reunión de representantes de los comuns y del Govern de Cataluña para negociar los Presupuestos. EP

Política CATALUÑA

Los Comuns rompen sus negociaciones con Torra para aprobar los Presupuestos catalanes

Acusan a la Generalitat de no darles cifras concretas, y destacan la dependencia de este acuerdo respecto del de los PGE en el Congreso.

Los Comuns -confluencia de Podemos en Cataluña- han suspendido las negociaciones que mantenían con el Govern de Quim Torra para avalar los Presupuestos de la Generalitat 2019, después de unas reuniones en que el Ejecutivo autonómico no les ha dado las cifras globales, según alegan.

Fuentes de los Comuns consultadas por Europa Press han argumentado que han constatado durante semanas que las cifras sectoriales, por cada conselleria, están muy lejos de lo deseado: "Por ese motivo damos por suspendidas las negociaciones".

Reiteran su voluntad de acuerdo pero ven "muy difícil" alcanzar unos mínimos, en vista de la información que les da el Govern sobre su proyecto y su margen de negociación. "No se han movido desde la primera reunión que tuvimos en noviembre", y relatan que en las reuniones sectoriales les han explicado el contenido genérico por cada conselleria y además no les plantean medidas sustanciales para acercar posiciones.

Govern y Comuns han mantenido seis reuniones sectoriales, en las cuales siempre estaban la secretaria de Presidencia, Meritxell Masó (JxCat), y el secretario de Economía, Albert Castellanos (ERC), además de miembros del departamento en cuestión.

De 200 a 850 contrataciones en Sanidad

La primera sectorial fue el 9 de enero -de Salud, con la secretaria del departamento Laura Pelay- y el Ejecutivo planteó contratar a 200 médicos para la Sanidad pública que habían pactado con el sector para que abortaran la huelga de cinco días de noviembre -acordaron 250 y ya se han contratado más de 30-.

"Pero no hay ninguna propuesta para extenderla a la Sanidad concertada", que volverá a la huelga en febrero, según los Comuns, que recuerdan que se está muy lejos de alcanzar los 850 profesionales sanitarios más que exigen para aprobar las cuentas.

"La excusa para no aceptar los 850 profesionales nuevos es que no se encuentra a tantos profesionales. Les decimos que incluyan la partida y que luego ya veremos si se encuentran o no", han argumentado.

A la segunda reunión, el 11 de enero, fueron el secretario de Interior, Brauli Duart, y el de Políticas Digitales y Administración Pública, Xavier Gatius.

"En el tema de funcionarios es cierto que estamos cerca, pero nos insinuaron que el retorno de la paga doble no está 100% garantizada a final de año", y han añadido que el Govern plantea que esa paga doble no compute en la regla de gasto -alegan que no es un gasto recurrente sino el retorno de una deuda-, pero para conseguirlo necesita un acuerdo con el Estado, que los Comuns ven difícil si el Govern no respalda los PGE.

También están muy lejos en Universidades: los Comuns rechazan moverse de la reducción de tasas de un 30% -como aprobó una moción del Parlament-, mientras el Govern apuesta por reducir el déficit estructural, equiparar el precio de grados y máster, introducir las becas salario y bajar progresivamente el 30% de tasas en tres años: así se reflejó en la reunión del 14 de enero, con el secretario de Universidades, Francesc Xavier Grau.

Vivienda: un 1.000% de distancia

A la sectorial de Territorio del 17 de enero, que incluía vivienda, fueron el secretario de Territorio, Ferran Falcó, y el director adjunto de la Agencia de la Vivienda, Jaume Fornt: los Comuns exigieron dotar la partida para ampliar el parque de vivienda en 450 millones, pero el Govern "no va más allá de 40".

Los Comuns pedían que al menos se dotara para acabar con las listas de espera de las mesas de emergencia a la que va gente que no tiene dónde vivir: el Govern planteó "como máximo reducir esas listas a la mitad".

Mejor con JxCat que con ERC

"Ha habido mejor 'feeling' en las reuniones de las sectoriales que dependen de JxCat que las de ERC", según las mismas fuentes, sorprendidas por eso.

Ponen como ejemplo que, en transporte público, el Govern contaba con los 26 millones que se extraen de la congelación tarifaria, pero que Falcó admitió que con los 41 millones que prevén los PGE se podría abordar la inversión necesaria en vehículos e infraestructuras.

La reunión donde los Comuns se vieron más lejos del Govern fue la de Asuntos Sociales, el lunes pasado con el secretario de Asuntos Sociales, Josep Ginesta (ERC): "Decían que en la Renta Garantizada de Ciudadanía solo llegaban a los 295 millones. Pedimos llegar a 500 y ellos respondían que no hace falta. Hablan de que se está aumentando en 55 millones, pero no sabemos si se refieren al ejecutado".

Y los Comuns pidieron crear 3.500 plazas para residencias de ancianos, mientras que el Govern les dijo que no preveían ninguna, aseguran.

Sobre la inversión en menores emigrantes no acompañados (Mena), la inversión aumenta "unos 30 millones, pero es un cambio de partida, es decir, lo sacan de los fondos de contingencia que pasan a los presupuestos ordinarios".

Muy lejos en Educación

El Govern quiere recuperar la corresponsabilidad en financiar las plazas de guardería, que se traspasó a los ayuntamientos y consejos comarcales en el mandato de Irene Rigau, y contempla destinar al menos 20 millones, con la voluntad de ir aumentado su participación.

Según los Comuns, que se reunieron sobre Educación el viernes a la con la secretaria de Educación, Núria Cuenca, esta propuesta se reduce para el Govern a 425 euros por plaza, cuando ellos piden 1.300; y "tampoco hicieron propuestas concretas de becas comedor en Secundaria".

Esa reunión también abordó suprimir la Dirección de Centros Privados y Concertados, que los representantes del Govern rechazaron, pero para los Comuns es "una cuestión de modelo".

Unas cuentas "muy tensionadas"

En suma, con las medidas fiscales que les plantean y sin saber si el Govern apoyará los PGE, los Comuns auguran que a fin de año las cuentas catalanas estarán "muy tensionadas" y el Govern deberá decidir si paga a las farmacias, las partidas destinadas a los Mena o las extras a los funcionarios.

Ven una propuesta de "ciencia ficción" y piden al Govern realismo porque no quieren apoyar unas cuentas que después no puedan cumplirse y que, en otoño, provoquen protestas de empleados públicos y sectores sociales, haciéndoles a ellos responsables de haber aprobado las cuentas.