El reparto del poder del PP por autonomías.

El reparto del poder del PP por autonomías. E. E.

Política LAS PRIMARIAS DEL PP

Cospedal y Santamaría se reparten el control del aparato: solo una rebelión de las bases favorecería a Casado

Las candidatas cuentan con el respaldo mayoritario de los barones del PP, que temen que los militantes puedan decirles una cosa y finalmente votar otra. El voto es secreto.

4 julio, 2018 01:48

María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría parten como favoritas para suceder a Mariano Rajoy al frente del Partido Popular a 24 horas de que comience la primera votación. Las dos únicas mujeres que dieron el paso al frente para intentar hacerse con las riendas de su partido se reparten la simpatía de los barones del partido, aunque opten por mantener una aparente neutralidad en público para no enturbiar el proceso. Solo una rebelión de los 66.384 inscritos que se decantarían por apoyar a Pablo Casado alteraría el guion previsto de que la batalla final se dispute finalmente entre la exvicepresidenta y la secretaria general del PP. Un duelo de damas con consecuencias aún impredecibles para el futuro de Génova. 

A escasas horas de conocer el resultado de la votación más impredecible en la historia del Partido Popular, todos los dirigentes del partido hacen sus propias cuentas para intentar descifrar quién pasará la primera criba. Lo más probable es que nadie obtenga más del 50% de los votos en la mitad de las 60 circunscripciones ni que nadie logre una diferencia de 15 puntos sobre el siguiente, requisitos imprescindibles para que llegue al Congreso un único candidato. La reflexión más compartida es que nada está escrito y puede pasar cualquier cosa. Sin embargo, el escasísimo número de inscripciones -el 7,8% del censo total- hace pensar que las candidatas favoritas por el 'aparato', la secretaria general y la exvicepresidenta del Gobierno, se impondrán finalmente ante el candidato de la 'regeneración', Pablo Casado.

De momento, la candidatura que parece aglutinar el mayor número de apoyos es la que lidera Cospedal. Ser la secretaria general le ha permitido convencer a la mayor parte de las direcciones regionales de que su candidatura es la más apropiada para pilotar el nuevo PP. Es el caso de Galicia, una autonomía que se quedó huérfana cuando Alberto Núñez-Feijóo dio un paso atrás. El gallego ha acompañado a los candidatos que han hecho campaña en su feudo, aunque los mayores piropos se los propinó a la exministra de Defensa. Ella está acostumbrada a ganar elecciones, recordó Feijóo. Este es el aval, a juicio del gallego, con el que debe contar cualquier persona que aspire a ser presidente del Gobierno.

Casado defiende que detrás de su candidatura "no hay nadie"

Los apoyos

La secretaria general es la candidata favorita también en otras cinco autonomías: Asturias, Cataluña, Aragón, Extremadura y Castilla-La Mancha. El extremeño José Antonio Monago dio públicamente su respaldo a la secretaria general porque "da la cara", aunque con esta declaración decía que "no quiero condicionar a nadie". En Castilla-La Mancha, la comunidad que dirige la secretaria general, el número de inscripciones ha aumentado un 35% respecto a la anterior elección. Un dato que refleja que sus fontaneros trabajan concienzudamente para que su candidata reciba el respaldo mayoritario del PP.

Entre las autonomías que están más divididas, la exministra de Defensa cuenta también con parte del apoyo de La Rioja, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia y Andalucía. La otra mitad de los militantes de estas regiones dará su apoyo a la exvicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que intenta venderse ante los afiliados como la candidata de la militancia con experiencia de gestión. El líder del PP andaluz, Juanma Moreno, es uno de los pocos barones territoriales que se ha postulado abiertamente por la exvicepresidenta. Una candidatura que avala "por su experiencia probada en gestión" y su cercanía a la ciudadanía.

La 'exnúmero dos' del Ejecutivo cuenta con el respaldo indiscutible de Cantabria y de País Vasco, donde el exministro Alfonso Alonso hace campaña por ella. Santamaría tiene también el respaldo de gran parte de los militantes de la Comunidad Valenciana, de Baleares, Murcia, Navarra, La Rioja, Castilla y León y Andalucía. Prácticamente todos los militantes canarios apoyan su candidatura. Su presidente, Asier Antona, decía sobre ella que "representa lo mejor del PP y lo mejor del Gobierno de España".

La gran incógnita

La gran incógnita sigue siendo cuántos apoyos será capaz de recabar Pablo Casado. Miembros de todas las candidaturas reconocen que la baja participación perjudica seriamente las posibilidades del vicesecretario de Comunicación, que no se da por vencido y apuesta por ir hasta el final sin confluir en ninguna de las candidaturas que ya se da por vencedora. Su propuesta es la que despierta más ilusión en las bases del partido y fuentes de su equipo confían en "arrasar" ante sus adversarias. "No tenemos ningún miedo. Somos la verdadera regeneración o este partido muere", insisten.

A falta de ver cuántos de los militantes le apoyan, Casado es uno de los favoritos en su tierra, Castilla y León, y en Madrid, una comunidad en la que se han inscrito 10.000 de los 66.000 censados que pueden participar en el proceso. El vicesecretario cuenta también con el guiño de una parte de Navarra y Baleares, además de liderar una candidatura que arrasa entre los miembros de Nuevas Generaciones. Fuentes de todas las candidaturas reconocen que es "imposible" cuantificar el soporte que tendrá su candidatura en las urnas. Sin embargo, la mayoría en el PP cree que si consigue pasar la primera criba tiene casi garantizado ser el próximo presidente del partido. "Si se queda fuera Santamaría le apoyará para que no gane Cospedal. Y viceversa", resume un barón regional.

La mayoría de los presidentes autonómicos reconoce que, a pesar de que ellos apuesten por un candidato concreto, es difícil controlar a quién apoyarán realmente los militantes. El voto del jueves es secreto, por lo que "puede pasar cualquier cosa". Entre los conservadores cunde el pánico a que suceda lo mismo que pasó en las primarias del PSOE: que la candidata del aparato, Susana Díaz, no ganó las primarias. "La gente ha entendido que si vota de corazón se pueden cambiar las cosas. El resultado es impredecible, y quien te diga lo contrario miente", detalla un presidente provincial. La única certeza probada es que solo pueden llegar dos al Congreso del que saldrá el sucesor de Mariano Rajoy.