La exvicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, con María Dolores de Cospedal el 2 de mayo en Madrid.

La exvicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, con María Dolores de Cospedal el 2 de mayo en Madrid. Efe

Política ELECCIONES EN EL PP

Santamaría pide ser la elegida por liderar las encuestas y Cospedal por dar la cara ante la corrupción

La exvicepresidenta presume ahora de los sondeos demoscópicos que antes despreciaba y la secretaria general recuerda cómo defendió las siglas del PP cuando nadie lo hacía.

La campaña interna en el Partido Popular comienza oficialmente el sábado, pero sus precandidatos ya han lanzado una ofensiva para empezar a convencer a los militantes de por qué es mejor que ninguna su candidatura. Las dos candidaturas que generan más expectación son las de las dos mujeres que quieren convertirse en la primera mujer que preside el PP. De momento, Soraya Sáenz de Santamaría presume de que es la favorita en las últimas encuestas mientras que María Dolores de Cospedal recuerda que ella se partió la cara por defender las siglas del Partido Popular mientras "otras personas se esconden".

La exministra de Defensa también incluye entre sus fortalezas que ganó en Castilla-La Mancha dos elecciones. Gobernó en 2011 y arrebató por primera vez en la historia el poder a los socialistas. En 2015 volvió a encabezar la lista más votada, pero una alianza de izquierdas la apartó del poder. Para Santamaría, sin embargo, lo que debe contar ahora son las últimas encuestas, "quién está mejor colocado para gobernar en el menor tiempo posible".

A su juicio, ella representa la solvencia de haber sido la 'número dos' del Ejecutivo hasta hace apenas unas semanas y por eso considera que debe pilotar el nuevo Partido Popular que saldrá del congreso del 20 y 21 de julio. "Mi adversario no es Cospedal ni Bayo ni Casado ni Margallo. Mi adversario es el PSOE u otros que puedan poner en peligro la unidad de España, la recuperación económica y el empleo".

"Si ella gana, yo la apoyaré desde el minuto cero"

Sorprende que Santamaría se aferre ahora a que hasta el pasado domingo los votantes la veían como una de las dirigentes con más opciones de gobernar, junto con Alberto Núñez-Feijóo. "Eso estaba el domingo, las cosas no han cambiado en estos días". Unas declaraciones que chocan con la visión que tenía de las encuestas cuando Mariano Rajoy todavía gobernaba y los sondeos advertían de la caída estrepitosa del PP. "Las encuestas son instrumentos de trabajo, miden la opinión pública en un momento determinado", aseguraba hace tan solo mes y medio.

Gürtel

A pesar de que es cierto que la exvicepresidenta es una de las mejor valoradas por los votantes, los que eligen al futuro presidente del PP son los militantes y afiliados del partido conservador. Consciente de este dato, Cospedal quiere recordar ahora la época de las vacas flacas, cuando el caso Gürtel estalló y ella defendió al partido ante hechos delictivos que habían cometido otros.

"He dado la cara y he defendido a mi partido de temas que no tenían que ver directamente conmigo porque es mi partido y porque los miles de militantes del PP que cada día se levantan a trabajar y a dar lo mejor no se merecían que nuestro partido estuviera manchado por las corruptelas o por los robos que hubieran podido hacer algunas personas vinculadas a nosotros en el pasado", recuerda ahora a los militantes.

"Ha perjudicado mi imagen"

Cospedal reconoció que haber dado la cara "ha perjudicado mi imagen. Es un coste siempre, pero no me arrepiento. Una es como es, y yo soy como soy para lo bueno y para lo malo. No creo que sea negativo, pero eso tendrán que decirlo los afiliados".

El Comité Organizador del Congreso del PP hará oficial este viernes el número de candidaturas válidas. A partir del sábado, los siete aspirantes a hacerse con el control del partido empezarán una campaña interna que terminará el 4 de julio. Al día siguiente, todos los afiliados que se hayan inscrito antes del lunes podrán votar a su precandidato favorito. Los dos más votados pasarán al congreso, donde solo votarán los compromisarios elegidos también en una urna el 5 de julio.