Álvaro Pérez, El Bigotes, este martes en el Congreso.

Álvaro Pérez, El Bigotes, este martes en el Congreso. Efe

Política COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN

El día que El Bigotes fue 'personal shopper' de Rajoy y otras ocho perlas de Gürtel en el Congreso

Álvaro Pérez dispara contra todos en la comisión de la corrupción: llama a Catalá "vendedor de chochonas", critica que Urdangarin se pasee por Ginebra mientras él está en Valdemoro y bautiza a Matute como "El Pendientes".

Álvaro Pérez, El Bigotes, ha sido el último compareciente en la Comisión de investigación que sobre la financiación ilegal del Partido Popular se desarrolla en el Congreso. Llegó sonriendo, con camisa blanca, repeinado con gomina y sin el bigote que le hizo tan popular. Saludó muy amablemente a todos los asistentes y empezó a responder sobre Gürtel.

Los presentes no recordaban una sesión tan entretenida. Ni siquiera el presidente de la comisión, Pedro Quevedo (Nueva Canarias), pudo aguantar la risa cuando el compareciente aludió a lo "calentito" que se se estaba en la sala comparado con los calabozos o explicó sus problemas de incontinencia para pedir un receso. Hasta nueve perlas ha dejado en el Parlamento.

1. 'Personal shopper' de Rajoy

El compareciente expuso en todo momento que su relación con el presidente del PP era puramente "cordial, de trabajo", pero que en ningún momento llegaron a ser amigos. No obstante, aseguró que tuvo relación durante el año posterior a los atentados del 11-M. Pérez desveló un pasaje muy curioso: él mismo le aconsejó al presidente que debía comprarse unas gafas porque eran de pasta y en las fotos "se veían desgastadas por los focos; amarillentas". Por eso, asegura que recomendó a Rajoy que debía cambiarlas. Él mismo acudió al Congreso, "a esta casa", recogió al presidente y fueron a una óptica cercana para comprar unas nuevas. "Supongo que las pagaría Rajoy con su dinero", añadió.

Declaraciones de El Bigotes

2. "Los que repartían el mondongo"

El Bigotes traía un objetivo claro: cargar contra el marido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro, y contra Ángel Piñeiro López, amigo personal de Mariano Rajoy.  Según sus palabras, eran "los que venían aquí a soltar el mondongo y no los he visto en el banquillo". Ambos aparecen como "atizantes" en los papeles de Bárcenas, recordó. "Nueve, diez u once veces", añadió. "Me gustaría que vinieran mañana como vengo yo hoy. Con una diferencia: vengo escoltado, me han levantado a las cinco de la mañana, he estado en el calabozo un rato pasando un poco de fresquito y me han recogido para traerme aquí".

3. "Profesionales de la felación" y las "tontulias"

El Bigotes se cebó especialmente con los medios de comunicación, a los que llamó "profesionales de la felación", "tontulianos" que lo ponen a parir "en la tontulias", refiriéndose a las tertulias. Acusó a la prensa de hacer "chitón" y "no decir ni pío de ellos", es decir, de los empresarios bien relacionados con el poder político que aparecen en los papeles pero que no son juzgados. "Todos ustedes tienen esos papeles. Verán que figuran los dos nombres de los señores que les acabo de decir". 

4. Rafael Catalá, el vendedor "de chochonas"

Otro de los damnificados en la comparecencia de El Bigotes fue el ministro de Justicia. Álvaro Pérez se refirió a Rafael Catalá como "un vendedor de chochonas, pidiendo justicia ejemplar". "La justicia -añadió- tiene que ser justicia. Los tribunales deben impartir justicia, no justicia ejemplar. El Supremo dice que la justicia tiene que ser justa, no justicia ejemplar".

5. "Urdangarin en Ginebra y yo en Valdemoro"

Pérez quiso también quejarse del distinto trato que reciben los condenados por la justicia, según sea su condición. En concreto alertó sobre la vida de Iñaki Urdangarin mientras espera su sentencia. "La justicia debe ser igual para todos, pero el cuñado del Rey está paseándose por Ginebra alrededor del lago y yo en Valdemoro".

6. Los "mismos de siempre" en los escaños del PP

No le gustó al compareciente el trato que recibía desde la bancada popular. "Estos portavoces de ahora del PP, que son muy jóvenes y que no tienen ni remota idea de qué pasaba antes de que llegaran, ni la más remota idea", dijo. Álvaro Pérez les reprochó que insultaran "porque tienen el micrófono", pero se asombró de que en el Parlamento aún mantengan escaño "los mismos de siempre".

7. Agag, el gran amigo que "pensaba que había palmado"

Álvaro Pérez fijó en los años 90 su primer contacto con el PP. Fue a raíz de que Alejandro Agag, ahora yerno de José María Aznar, frecuentara en aquella época el Berlín Cabaret, que era de su propiedad. Se hicieron "muy muy" amigos. Tanto, que "me tiré mucho tiempo organizando su boda". La amistad, sin embargo, se rompió cuando estalló el caso Gürtel. Desde ese momento, el que ya marido de Ana Aznar dejó de llamar a El Bigotes. "Me enteré de que seguía vivo al verlo en un medio. Pensé que había palmado porque no sabía nada de él", ironizó, dejando ver que considera esa actitud una traición personal.

8.- Matute, "El Pendientes"; Tardà, "peor que en la tele"

Cuando Oskar Matute, de Bildu, le dijo que le disculpase si en algún momento se refería a él como El Bigotes, Álvaro Pérez le restó importancia. Recordó que el mote  se lo puso "un malnacido de un medio de comunicación" que no quiso mencionar, y añadió: "Yo a usted nunca le llamaría El Pendientes". (Matute suele lucir pendientes). Y a una pregunta de Joan Tardà, de ERC, replicó: "Es usted casi peor que en la tele".

9. El traslado a la cárcel, "como los cerdos al matadero"

En repetidas ocasiones el compareciente hizo mención a cómo es de dura la vida en la cárcel. Antes de volver de nuevo a ella, quiso relatar a los diputados cómo viajan los presos que salen por algún permiso puntual, como el que le concedieron a él para acudir a esa sesión del Congreso. "Miles de presos en España viajan en condiciones inhumanas, como cerdos al matadero. Sin seguridad, metidos en cajones de hierro. Yo creo que ni en la selva".