Una imagen de la manifestación de la Diada.

Una imagen de la manifestación de la Diada. E.E.

Política Proceso soberanista

Cientos de miles de personas apoyan en las calles el golpe de Puigdemont

El independentismo vuelve a exhibir su capacidad de movilización en la Diada a 20 días del referéndum del 1 de octubre.

E.E.

Cientos de miles de ciudadanos catalanes han respaldado en las calles de Barcelona el golpe del president Carles Puigdemont y su Gobierno en el acto central de una Diada concebida como prueba de fuego del movimiento independentista.

Hace años que el separatismo se apropia del Día de Cataluña y no iba a ser menos a veinte días apenas del referéndum ilegal del 1-O. El lema de la convocatoria, la Diada del sí, no deja lugar a interpretaciones. De hecho, si prácticamente todos los partidos han participado en la tradicional ofrenda a Rafael Casanova, el plato fuerte de la jornada, la concentración popular, estaba reservada para los partidarios de la ruptura.

Miles de ciudadanos empezaron a congregarse en el centro de la ciudad desde primera hora de la tarde. Los manifestantes, organizados por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), partían de cuatro puntos distintos de la Ciudad Condal y, ataviados con camisetas fosforescentes amarillas, formaron una gran cruz en el cruce entre el Paseo de Gracia y la calle de Aragón. La hora elegida para el encuentro de las columnas, las 17:14, hace alusión al año mitificado por el nacionalismo por la guerra de sucesión en España.

La multitud hizo converger cuatro pancartas reivindicativas gigantes en las que se exhibían motivos reivindicativos: una urna enorme con la leyenda "Referéndum ès democrácia", una paloma con las palabras "Pau" y "Llibertat", y otras dos lonas con  emoticonos de conversación con sendos monosílabos "Sí". 

Este año la movilización ha estado precedida por un minuto de silencio en memoria de los atentados yihadistas del pasado 17 de agosto.

En la plaza de Catalunya, uno de los extremos de la movilización, se encontraba la fila cero de autoridades, donde se ubicarán, entre otros, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont; la presidenta del Parlament, Carme Forcadell; y demás caras visibles del soberanismo, si bien este año no está la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que en 2016 sí que participó en la marcha.

Justamente, en la plaza de Catalunya, el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, y otros máximos representantes de entidades soberanistas pronunciarán sus discursos para poner punto y final a la marcha.