GRS de la Guardia Civil desplegados en Cataluña en una imagen de archivo.

GRS de la Guardia Civil desplegados en Cataluña en una imagen de archivo. EFE

España

"Sentimos impotencia, no nos dejan entrar": el relato de un GRS de la Guardia Civil en Barcelona

"Están dando palos a la Policía a 300 metros", lamenta un miembros de los GRS, unidad de élite que apenas ha intervenido en los disturbios.

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Cataluña en general y Barcelona en particular viven jornadas convulsas. La publicación de la sentencia del procés ha desencadenado una oleada de violencia sin precedentes. "Nunca habíamos visto algo así", detallan los policías desplegados en la ciudad. En las calles de la capital catalana, no obstante, aún no han intervenido los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil. El testimonio de uno de sus miembros refleja la "impotencia" que viven estos días.

"Llevamos desde las cinco de la mañana trabajando y le están pegando una somanta de palos a la Policía, y nosotros estamos a 300 metros y no nos hemos metido dentro". El relato del guardia civil apunta a las agresiones que sufrieron en la jornada de este viernes los agentes de la Brigada Móvil (BRIMO) de los Mossos d'Esquadra y de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, ambos conocidos popularmente como antidisturbios.

Según los datos que maneja el Ministerio del Interior, desde el pasado lunes han sido heridos más de 300 policías nacionales y mossos; 101 de ellos en la noche del viernes al sábado. En el dispositivo policial que cubre Barcelona como refuerzo durante estos días, no obstante, apenas han intervenido los GRS de la Guardia Civil.

44 heridos por ahora en otra noche de protestas en Cataluña

Recordemos que los GRS son una unidad de élite del Instituto Armado, que entre sus funciones suma la protección de autoridades destacadas, la instrucción de tropas en países asolados por la inestabilidad y, en el pasado reciente, la contención de la kale borroka en las calles del País Vasco y Navarra.

Estos días, en Barcelona, la labor de los GRS se reduce a la protección de infraestructuras críticas, como el aeropuerto de El Prat o el puerto marítimo. Pero por ahora no han participado en despliegues callejeros, provocando la frustración de algunos de sus miembros.

"No nos han dejado entrar", señala el guardia civil en su relato. Según detalla, los disturbios tenían lugar a "300 metros" de su posición, donde permanecían acuartelados. "Han traído policías desde Tarragona antes de que nosotros entremos".

El testimonio del miembros de los GRS prosigue: "Hora y media o dos esperando [en referencia al tiempo que habrían tardado los policías en llegar desde Tarragona para intervenir] y estamos aquí mil tíos". Su sentimiento lo resume en "impotencia": "Es muy doloroso".

"Proporcionalidad"

El ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, ha visitado en la mañana de este sábado a los siete policías que todavía permanecen en el hospital, atendidos de heridas de diversa consideración. Uno de ellos está en estado grave, aunque fuera de peligro.

Acto seguido, ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha asegurado que el despliegue policial en Cataluña se rige por la máxima de la "proporcionalidad": "El Estado tenía previsto todo el marco de posibilidades y se están trasladando las circunstancias de respuesta a las concretas manifestaciones que estamos observando, con un ejercicio de la violencia y un vandalismo indiscriminado, muy organizado".