El diputado de ERC Joan Tardà.

El diputado de ERC Joan Tardà. Efe

España

Tardà decide no repetir en las listas electorales de ERC al Congreso

Aduce "razones personales y familiares" para dejar su puesto en Madrid y ha señalado que en Cataluña también hay mucho trabajo por hacer.

Joan Tardà no repetirá en las listas electorales de ERC al Congreso, después de 15 años siendo una de las voces republicanas más valoradas dentro del independentismo. El hasta ahora diputado de ERC en el Congreso Joan Tardà ha aducido este martes "razones personales y familiares" para dejar su puesto en Madrid, y ha señalado que en Cataluña también hay mucho trabajo por hacer.

En una entrevista en Rac1 recogida por Europa Press, ha dicho que ahora le "toca ir a casa", lo que no quiere decir que vaya a dejar la política, ha señalado.

La decisión fue anunciada este lunes, por la portavoz de ERC, Marta Vilalta, que ha precisado que esta misma semana el partido designará a su cabeza de lista para las elecciones del 28 de abril, que muy probablemente volverá a ser Gabriel Rufián.

Tras la reunión de la comisión permanente de ERC, Vilalta ha explicado que Tardà les ha comunicado su intención de no volver a ser candidato en las generales, aunque el partido sigue contando con él de cara al futuro, puesto que lo ve como "un gran activo, no sólo para Esquerra Republicana, sino para todo el republicanismo".

Tardà, que lleva 15 años ejerciendo de diputado en el Congreso, ya había pedido su relevo por motivos personales antes de las últimas elecciones generales, aunque finalmente aceptó hacer tándem con Rufián.

Nacido en Cornellà de Llobregat (Barcelona), en el cinturón rojo barcelonés, el 26 de septiembre de 1953, Tardà concurrió en 2004 a las generales dentro de la candidatura liderada circunstancialmente por Josep Lluís Carod-Rovira, y a partir de ese momento inició una etapa de década y media como diputado en el Congreso.

Como escudero primero de Joan Puigcercós, luego de Joan Ridao y más tarde de Alfred Bosch, fue forjándose una imagen de voz libre y desacomplejada, vehemente y sincera, que no siempre gustaba a la dirección del partido porque a veces no encajaba con su estrategia.

ERC ya ha puesto en marcha el proceso de primarias, que estarán abiertas para la presentación de candidaturas hasta mediados de semana, por lo que será entonces cuando se sabrá si Rufián es el único candidato a encabezar la lista o bien hay otros.

La ejecutiva de ERC y la comisión de listas se reunirán a continuación para proclamar la candidatura resultante pero no será hasta el día 16 cuando se reunirá el consell nacional de los republicanos para proclamar las listas definitivas.

En el caso de que la exportavoz de los comunes en el Parlament Elisenda Alamany se incorpore a la candidatura por Barcelona como número dos, será la ejecutiva nacional de ERC la que la proponga formalmente, bien sea en calidad de independiente o en coalición con su nueva formación, Nova.

Por otra parte, este lunes Ciudadanos ha presentado un escrito a la Generalitat y otro al Ayuntamiento de Barcelona, para que retiren la "simbología partidista" de los edificios públicos en aras de unas elecciones "libres" o, de lo contrario, recurrirán a la Junta Electoral.

"En las elecciones del 21 de diciembre de 2017, la Junta Electoral ya nos dio la razón y dijo que los lazos y las pancartas pidiendo la libertad de los políticos presos son símbolos partidistas", ha advertido el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Carlos Carrizosa.

Mientras tanto, el secretario de organización del PSC, Salvador Illa, ha afeado al presidente andaluz, el popular Juanma Moreno, sus palabras en una visita a Cataluña, cuando acusó a la Generalitat de "marginar" a los andaluces residentes en Cataluña y avisó de que no permitirá que se "pisoteen y ninguneen" sus derechos y tradiciones.

Para Illa, Moreno "azuza" las "diferencias" entre catalanes, a través de unas manifestaciones "francamente desafortunadas".

Por su lado, el portavoz de Catalunya en Comú, Joan Mena, ha retado al presidente de la Generalitat, Quim Torra, a someterse a una cuestión de confianza en el Parlament si el gobierno catalán no logra aprobar los presupuestos para este año.