Susana Díaz, durante el acto de cierre de campaña, este viernes.

Susana Díaz, durante el acto de cierre de campaña, este viernes. Efe

España ELECCIONES ANDALUZAS

Susana Díaz se prepara para una amarga victoria: pacto con Podemos, con Cs u otras elecciones

  • Los socialistas fían a Vox la movilización de los propios y el desgaste de PP y Ciudadanos. 
  • Una victoria pírrica debilitaría al PSOE andaluz y a Sánchez y daría alas a quien gane de PP o Cs. 
  • De ganar, Díaz tiene hasta mediados de marzo para lograr los votos para la investidura antes de que se repitan las elecciones. 

Se ha definido como la crisis de los 40. ¿Qué pasa si el PSOE llega hasta los 40? No se trata de años gobernando en Andalucía, dirigida por socialistas desde antes incluso de que existieran las autonomías. Los socialistas ya habrían franqueado la cifra mágica. Se refiere a la posibilidad de que el PSOE caiga en las elecciones de este domingo a los 40 escaños desde los 47 que ahora tiene en el Parlamento de Andalucía, donde la mayoría se sitúa en 55.

Los socialistas llevan toda la segunda semana poniendo la carne en el asador tras haber cambiado radicalmente su planteamiento de campaña. Habían concebido dos semanas tranquilas, en clave autonómica, haciendo el caso justo a sus adversarios e incluso estimando que una participación medida podría beneficiarles por la falta de movilización de la derecha. Pero ya hace días que el equipo de la candidata, Susana Díaz, se dio cuenta de que no funcionaba y pasó a la ofensiva.

Último sondeo publicado por El Español acerca de Andalucía.

Último sondeo publicado por El Español acerca de Andalucía.

Vox

Esa ofensiva tiene un nombre de tres letras: Vox. Desde el lunes, la candidata comenzó a arengar a los suyos contra el partido, que según varias encuestas podría irrumpir en la cámara autonómica. El objetivo era doble: desgastar a sus adversarios, PP y Ciudadanos, a los que caracteriza como sumisos de la novedad de Vox, y despertar a su propio electorado, tan seguro de que Díaz ganará que puede que se olvide de ir a votar por ella. 

El PSOE teme la amarga victoria: que partiendo de una expectativa de un cómodo triunfo pierda tantos escaños que sea visto como un serio retroceso, aun manteniendo las posibilidades de gobernar. El resultado podría complicar mucho las negociaciones para formar gobierno, ya que sus potenciales socios tendrían más margen para presionar y obtener contraprestaciones. Pero también podría envalentonar al partido que gane la pugna del centroderecha.

Si el PP obtiene una segunda plaza sin el hundimiento que pronostican las encuestas, Pablo Casado podrá sacar pecho de una campaña en la que se ha dejado la piel, pueblo a pueblo de Andalucía. Si es Ciudadanos quien se sitúa como alternativa potente, Rivera podrá esgrimir que el PP está tocado de muerte y recuperar terreno en las encuestas, donde reinaba hasta que la moción de censura trastocó todos sus planes. 

¿Una mayoría de centroderecha?

El otro escenario, que encuestas, partidos y analistas dan como menos probable, es que la derecha se movilice tanto este domingo que la suma de PP, Cs y Vox alcance o supere la cifra mágica de los 55 escaños, la mayoría absoluta, abriendo la puerta al fin del PSOE en la Junta tras cuatro décadas. 

En caso de que ese escenario no se produzca, tres son las preguntas principales que se resolverán en la noche de este domingo. ¿Cómo de cómoda es la primera posición del PSOE? ¿Quién gana la pugna entre PP y Ciudadanos y con cuánta claridad? ¿Con cuánta fuerza entra Vox?

Esas tres codiciadas respuestas condicionarán mucho la política andaluza, pero también la española, ya en plena precampaña de cara a la triple cita electoral del 26 de mayo, cuando se celebrarán las elecciones municipales, autonómicas en 13 comunidades y europeas. Y con las generales sin fecha, pudiendo ser en cualquier momento de 2019. 

Posibles pactos: Podemos, el más obvio

Así las cosas, Díaz tendrá que decidir a quién se aproxima para gobernar. Los discursos en campaña han sido tan inflamados que parece quedarle tan solo una opción: Adelante Andalucía, comandada por Teresa Rodríguez, la líder de Podemos en Andalucía. PSOE y Adelante Andalucía deberían sumar más de 55 escaños, al menos si se atiende a las encuestas, pero la negociación podría no ser fácil.

Rodríguez y Díaz no tienen química y el partido morado podría reclamar la cabeza de la presidenta a cambio de apoyar, siempre desde fuera, a otro candidato socialista. De no lograrlo, Díaz tendría que hacer grandes concesiones al programa de Adelante Andalucía, que con seguridad se convertiría, al minuto de firmar el pacto, en un fiero partido de oposición para recuperar perfil de cara a 2019 y no aparecer como un partido sumiso al PSOE. 

Ciudadanos, opción b

Aunque Ciudadanos lo descarta, en el PSOE hay voces que creen que una cosa es lo que se dice en campaña y otra el mensaje del día después. En el PSOE andaluz no se descarta, si la coyuntura lo permite o Adelante Andalucía hace demasiadas exigencias, intentar un pacto con Ciudadanos. La relación entre Díaz y el candidato naranja, Juan Marín, es buena.

Parecería un pacto contra natura, especialmente en el contexto nacional, pero tampoco hay que descartarlo si Ciudadanos logra concesiones de Díaz que le permitan justificar en Andalucía y en toda España el pacto. Sin embargo, parece poco probable que sea la primera opción. Si las elecciones se adelantaron fue, esgrimieron PSOE y Cs, por la ruptura del pacto entre ambos. 

Repetición electoral

El Estatuto de autonomía andaluz y el reglamento del Parlamento exigen una mayoría absoluta para la investidura en primera votación y mayoría simple en las siguientes. En 2015, Díaz fue elegida a la tercera, tras el voto en contra reiterado de PP, Podemos, IU y Ciudadanos. Ahora, la socialista pide una mayoría que pueda superar el bloqueo. 

Se espera que el día 27 de diciembre se constituya el nuevo Parlamento. Después, su presidente tiene 15 días para formular una propuesta de candidato a la investidura, aunque puede ser flexible con los tiempos antes de fijar el día del debate y así dar más tiempo a la negociación. Una vez que se produzca la primera votación, para la que se requiere mayoría absoluta, el tiempo empieza a contar. Si en dos meses no hay nuevo presidente, se disuelven las Cortes. Eso quiere decir que Díaz podría tener hasta mediados de marzo, más o menos, para lograr la investidura. Si no, Andalucía se encaminaría a unos nuevos comicios que podrían celebrarse a comienzos de mayo.