Imagen de un despacho en la sede de RTVE.

Imagen de un despacho en la sede de RTVE. Efe

España TELEVISIÓN PÚBLICA

Las apuestas por Mateo y García Montero inquietan a Podemos a la espera del reparto de los informativos

Los recelos entre PSOE y Podemos no dejan de crecer. Los últimos nombramientos del Gobierno de Pedro Sánchez así lo atestiguan. Las designaciones de Rosa María Mateo en RTVELuis García Montero en el Instituto Cervantes dejan claro que el Ejecutivo socialista está apostando por perfiles de izquierda, sí, pero alejados de su socio preferente, Podemos. 

Parece que el presidente del Gobierno ha decidido no contentar a Podemos, salvo que haya algún tipo de gesto hacia el partido morado en el reparto del control de los Informativos de RTVE. Es sabido que Sánchez y Pablo Iglesias pactaron que la formación de los círculos tomaría las decisiones relevantes en la radiotelevisión pública. Nada más lejos de la realidad. 

En Podemos todavía no han digerido la votación del pasado lunes en el Congreso, cuando dos diputados del PSOE votaron en contra -por error o no- de la renovación de la cúpula de RTVE. Una renovación que habían pactado con otros grupos parlamentarios y que ha desgastado sobremanera a Podemos -con acusaciones de que quería el control de la tele pública- para finalmente no obtener nada a cambio. 

El Congreso no consigue, por un voto, la mayoría para completar el Consejo de RTVE

Llueve sobre mojado

Este jueves, trascendía que el Gobierno propone a la periodista Rosa María Mateo como administradora única de RTVE. Rápidamente, la portavoz adjunta de Unidos Podemos en el Congreso, Ione Belarra, explicaba que esa candidatura para gestionar RTVE fue una propuesta del Gobierno y que la formación morada la había aceptado "por responsabilidad". O sea, no hubo negociación ni trato preferente, pero Podemos no pudo negarse a esa designación de una reputada informadora que en las generales de 2011 hizo campaña a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando este liderada el PSOE. 

El mismo día se sabía que el poeta y catedrático Luis García Montero será el nuevo director del Instituto Cervantes, en sustitución de Juan Manuel Bonet. Se da la circunstancia de que García Montero siempre ha sido muy crítico con Podemos. Fue el candidato de Izquierda Unida en las últimas elecciones autonómicas madrileñas, frente a las directrices de Alberto Garzón, en el contexto de una grave crisis interna de IU. 

En suma, Mateo y García Montero representan a la izquierda, sí, pero a la más alejada de Podemos. Sus nombramientos se suman, además, a una semana de disgustos para el partido que encabeza Pablo Iglesias. Porque además de la citada votación fallida sobre RTVE, en estos días el Gobierno del PSOE no ha respaldado las comparecencias que pedía Podemos por las cintas de Corinna y tampoco ha apoyado la publicación de los nombres de quienes se acogieron a la amnistía fiscal. Dos decepciones por las que el enfado y la inquietud respecto a Sánchez crecen en Podemos.