Pancarta a favor de la libertad de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.

Pancarta a favor de la libertad de Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Efe

España RADICALISMO

La mujer agredida por arrancar un cartel indepe: "Me siento como si me hubiesen dado una paliza"

Una vecina de Viladecans (Barcelona) recibió un fuerte golpe por quitar una consigna soberanista de una farola situada en la plaza del Ayuntamiento. Se queja también de que nadie la ayudó: "Nunca me he sentido tan abandonada".

Como cada viernes por la tarde, M —una vecina de Viladecans de 51 años que pide no revelar su nombre por seguridad— salió de su casa para ir al gimnasio. No sabía que por toda Cataluña se estaban produciendo diversas concentraciones por los cuatro meses en prisión que llevan los Jordis. Al llegar a la plaza del Ayuntamiento de esta ciudad del Bajo Llobregat (Barcelona), la mujer se topó con un grupo de independentistas que se habían congregado en señal de apoyo a los presos.

En un "acto impulsivo", la mujer arrancó un cartel referente al proceso soberanista que habían colocado sobre una farola. "Me molestó verlo allí, pensé: 'Ya no respetan nada'", confiesa M a este periódico. Uno de los manifestantes, un señor de más de 60 años, la vio y empezó a increparla y a darle pequeños empujones; después se unieron tres personas más. "Eran tres señores mayores y un hombre muy corpulento, más alto de lo normal, que me reprochaban que estaba rompiendo su trabajo".

M reconoce que cayó en la provocación de los 'indepes' y al intentar salir de allí arrancó un segundo cartel. El grandullón se volvió a encarar con ella y, tras un pequeño forcejeo, le propinó un fuerte golpe en la cara que la tiró al suelo. "Me recuerdo tumbada boca arriba, con un dolor tremendo en la cabeza. Estaba mareada y solo escuchaba un zumbido en el oído derecho", relata emocionada M a EL ESPAÑOL.

Cámaras de seguridad

La mujer, semiinconsciente, alcanzó a escuchar algo como "ahora sí que se está ensuciando el suelo". Pero no lo recuerda con claridad. "Unas señoras me agarraron del brazo y me dijeron que me levantase, que no tenía nada. Yo solo quería llamar a una ambulancia. Me incorporé como pude e intenté huir de allí porque esas personas no me estaba auxiliando". "Nunca me he sentido tan abandonada entre tanta gente", afirma M.

Unos metros más adelante divisó un coche de la Policía Local. Los agentes la tranquilizaron y dijeron de volver a la plaza para identificar al agresor, pero este ya se había escapado. Después, una ambulancia la trasladó a un hospital cernano. Tiene un mentón inflamado y un ojo morado por el "gran tortazo", además de un chichón en la frente por el golpe contra el suelo y dolor de cervicales. M ya ha presentado una denuncia ante los Mossos d'Esquadra y espera que las cámaras de seguridad del Ayuntamiento hayan registrado la agresión para poder encontrar al hombre que la golpeó, "un energúmeno".

Desde Ciudadanos Viladecans señalan que es la primera vez que tienen conocimiento de un acto "totalmente denunciable" como este. El nacionalismo, señalan, es "bastante residual" en esta ciudad; una versión que corrobora la vecina agredida: "Dentro de todo lo que está pasando en Cataluña, Viladecans es un paraíso". Todavía conmocionada y, sobre todo, asustada, M concluye: "Me siento como si me hubiesen dado una paliza".