Iglesias, en el escenario de la asamblea celebrada esta mañana.

Iglesias, en el escenario de la asamblea celebrada esta mañana. Efe

España Zaragoza

Iglesias pide a Sánchez formar un Gobierno que celebre un referéndum en Cataluña

El líder de Podemos ha terminado con un "¡Visca Catalunya! ¡Viva España!" la asamblea de cargos públicos participada por los partidos del cambio y los independentistas.

Daniel Ramírez

El concierto compartido por Podemos y el nacionalismo ha exhibido a Lluís Llach y José Antonio Labordeta como banda sonora. Pablo Iglesias, antes de cantar por "la libertad" sobre el escenario y con los ojos cerrados, ha festejado lo que ha definido como una asamblea engrosada por "distintos tipos de patriotas"; también "patriotas españoles".

Sin estar presente, el PSOE ha sobrevolado un encuentro que ha reunido a las distintas familias de Podemos con el PNV, ERC, PDeCat, BNG, Geroa Bai a tan solo una semana del referéndum del 1 de octubre -le han fallado Kichi, alcalde de Cádiz, y Carmena, regidora de Madrid-. "¡Compañero Sánchez, no caigas en la trampa de un frente con el PP!", gritaba Iglesias al líder de los socialistas. También daba un paso más. Además de recriminarle su ausencia, le decía que sus votantes no comparten la actitud que muestra en torno al conflicto catalán. El mandatario morado ha instado a Sánchez a formar "un Gobierno plurinacional" que celebre un referéndum con garantías en Cataluña.

Sobre un tablado de colores repleto de sillas blancas, Iglesias ha empezado con unas palabras para quienes han convertido el Pabellón Siglo XXI de Zaragoza en un búnker, con las puertas cerradas y a cargo de la Policía, que así evitaba la entrada de los centenares de personas que, bandera de España en mano, insultaban a los ponentes. Minutos antes de que el secretario general de Podemos tomara la palabra había recibido un botellazo la presidenta de las Cortes de Aragón, Violeta Barba. "A los fascistas que practican la violencia, ¡los demócratas no tenemos miedo!".

Acuerdos y diferencias

El líder de Podemos ha centrado su discurso en los puntos de acuerdo entre los presentes, a pesar de reconocer las diferencias. Ha remarcado que su apuesta es un referéndum "pactado y con garantías", aunque ha reclamado a Rajoy que permita a la ciudadanía catalana "ejercer sus derechos democráticos" el 1-O. "Aquí están quienes sienten solo una identidad nacional y quienes se reconocen en varias". Luego ha añadido: "Algunos quieren la independencia y otros deseamos un país de naciones".

Las coincidencias resaltadas han ido del "cese de la represión" -en referencia a las detenciones de altos cargos del Govern- a la corrupción del PP, pasando por el "esto requiere una solución política".

Tras describir a Zaragoza este domingo como "capital de la fraternidad y el diálogo", se ha despedido con un "¡Visca Catalunya! ¡Visca España!".

"No salgáis solos del pabellón"

Sobre el escenario, que ha alcanzado rozando las dos de la tarde, le han precedido parlamentarios, concejales y portavoces desde las nueve de la mañana. La primera en intervenir fue Ada Colau, que tenía que volver de urgencia a Barcelona para participar en la celebración de la Merced. La alcaldesa de la Ciudad Condal, igual que Iglesias, ha llamado a Sánchez a la "colaboración" para evitar que "Rajoy arrase Cataluña".

Alberto Garzón, de Izquierda Unida pero integrado en Unidos Podemos, ha sido más duro. Ha acusado al PSOE de adoptar un "criterio reaccionario". "La única solución posible es una república federal con el derecho de autodeterminación de sus pueblos".

Los partidos nacionalistas han agradecido efusivamente a Podemos la celebración de la asamblea. Carles Campuzano, portavoz en el Congreso del PDeCAT, ha sintetizado: "No buscamos la independencia desde el antiespañolismo. Nos seguirán uniendo muchas cosas. Nuestro deseo es fraternal".

El encuentro, que le ha costado a Pablo Echenique un madrugón a las cuatro de la mañana, ha terminado con la lectura de un manifiesto y el llamamiento a la seguridad de una portavoz: "No salgáis solos ni solas. Esperamos instrucciones de seguridad". Fuera seguían los gritos de quienes les acusaban de querer romper España y haber elegido Zaragoza para promocionarlo.