Paraje de Cuesta Maneli tras el incendio declarado el pasado sábado.

Paraje de Cuesta Maneli tras el incendio declarado el pasado sábado. Efe

España TRAGEDIA EN MOGUER

Confirman que el origen del incendio de Doñana fue la negligencia de una empresa carbonera

El responsable de Infoca Huelva ratifica el dato adelantado por EL ESPAÑOL a la espera de concluir su informe sobre el origen del fuego.

Alejandro Requeijo Daniel Montero

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El responsable del Infoca en Huelva, José Antonio Martínez, ha confirmado la información adelantada por EL ESPAÑOL y ha admitido que el origen del incendio que en los últimos días ha asolado la provincia partió de una negligencia de una empresa carbonera del municipio de Moguer, en el punto de mira de la Guardia Civil desde el pasado martes.

“Se han precipitado porque las brigadas de investigación nuestras estaban llegando al mismo punto y teníamos claro cuál era la causa, que es por una empresa carbonera”, ha comentado este responsable del Infoca en la cadena Ser. “Yo creo que habría que haber esperado un poco para hacer público ese tipo de información porque todavía está por acabarse ese informe técnico”, ha lamentado.

Tal y como informó en exclusiva este diario, la tesis sobre la que trabajan los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) es que las llamas pudieron descontrolarse de manera involuntaria en el proceso de creación del carbón vegetal. A partir de ahí, las condiciones climatológicas provocaron que las llamas se extendieran con velocidad dando lugar a distintos focos.

Fue a las 21:20 del sábado cuando el Dispositivo para la Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Andalucía (Infoca) recibió el aviso de un incendio declarado en el paraje La Peñuela, en Moguer. Concretamente, el fuego se había declarado en una zona que atraviesa una pista forestal y que está rodeada de muchas explotaciones freseras.

Los incendios forestales vienen recogidos entre los artículos 352 y 358 del Código Penal. Quemar montes está castigado con un máximo de cinco años de cárcel (20 años si se pone en riesgo la vida de personas). No obstante, se establece que “el que por imprudencia grave provocare alguno de los delitos de incendio penados en las secciones anteriores, será castigado con la pena inferior en grado”, lo que rebaja a la mitad la pena a imponer.