El expresidente del Gobierno, José María Aznar, en el acto de Valencia hace dos semanas.

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, en el acto de Valencia hace dos semanas. Efe

España EN LA FUNDACIÓN RAMÓN ARECES

Aznar, Mayor Oreja y San Gil presionan a Rajoy para que no ceda ante el separatismo

El expresidente ofrece su tercera conferencia en 14 días para "aportar soluciones" ante la "crisis de valores".

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José María Aznar se ha propuesto retomar su agenda nacional y este lunes impartirá su tercera conferencia en tan solo catorce días. Lo hará junto su exministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, y por la expresidenta del PP vasco, María San Gil, en un acto organizado por las fundaciones Villacisneros y Valores y Sociedad, en el que ofrecerá su opinión sobre un tema que levantará ampollas en su partido: "El necesario fortalecimiento de España". Según los organizadores, el principal objetivo es "la toma de conciencia de la gravedad del reto que tenemos por delante en el ámbito de la nación". Los tres expolíticos tratarán de explicar que "España, como nación única e indivisible, es un hecho histórico, un bien moral, una estructura jurídica, una realidad política y el mejor proyecto político para los españoles".

Desde que se desligó oficialmente del Partido Popular, Aznar se ha propuesto volver a hacer política desde Faes, su "sitio" y el lugar desde el que se ha propuesto "favorecer unas ideas y unas políticas". Su primera aparición pública desde que la Fundación oficialmente ya no estaba bajo el paraguas del PP fue el 9 de enero en Valencia, donde se reunió con un lobby de empresarios y desde donde cargó contra la política económica del actual Gobierno.

Solo unos días después organizó un acto de Faes, el primero desde que la Fundación era autónoma. El evento supuso la vuelta a la escena pública del exministro Alberto Ruiz-Gallardón, que reconoció abiertamente que el centroderecha había escondido durante años quién era a cambio de conseguir más votos en las urnas. Ese día, Aznar desmintió que tuviera intención de fundar un nuevo partido a raíz del revuelo que causó en el panorama político español una encuesta de EL ESPAÑOL que vaticinaba que un partido liderado por el expresidente obtendría más de 50 escaños en el Congreso de los Diputados. Su intención, de momento, es quedarse donde está. Sin embargo, su ruptura con el PP le permite volver a la agenda nacional sin el compromiso ya de guardar las formas.

"Aportar soluciones"

A juicio de los organizadores, "la propia idea de nación va desapareciendo al amparo de una crisis de valores que destruye los valores tradicionales que han estructurado la sociedad a lo largo de los años". Lo que Aznar, San Gil y Mayor Oreja harán este lunes es "aportar soluciones" a la "crisis de valores que sufre España" a través de una reflexión sobre "la regeneración política, el combate eficaz a los nacionalismos y los cambios que deben hacerse para acrecentar la idea de España".

Fuentes cercanas al expresidente del Gobierno reconocen que en esta nueva etapa que emprende alejado ya del Partido Popular, Aznar pretende liderar un debate de ideas que promuevan los principios y valores que siempre ha defendido y que intente aportar soluciones a los principales desafíos a los que se enfrenta el Gobierno. "En España no existe ninguna institución que promueva, que debata sobre los temas de actualidad y sepa ver en qué falla el sistema para buscar soluciones", alegan, reconociendo que el desafío de Cataluña y los populismos son dos de los frentes que más preocupa a Faes.

Se fue para quedarse

La aparición de José María Aznar en la vida pública será, a partir de ahora, "mucho más permanente". Además, el expresidente del Gobierno ofrecerá la visión de la Fundación sobre los temas que más interesen a través de análisis "semanales, casi diarios". Como ya anunció en su última aparición pública, el exjefe del Ejecutivo abandonó la presidencia de honor del PP con el objetivo de quedarse en la vida pública.

En la cúpula del Partido Popular, mientras diseñan el congreso nacional que se celebra en tres semanas y al que por primera vez desde 1989 Aznar no acudirá, miran de reojo cada paso que da el expresidente. A pesar de que Génova ha querido cerrar la guerra abierta y envió a dos vicesecretarios a la presentación de la nueva Faes, son conscientes de que cada aparición pública del expresidente de honor supone "un ataque directo al corazón de las políticas de Mariano Rajoy".