El nuevo delegado del Gobierno en Euskadi, Javier de Andrés, durante el acto de toma posesión de su cargo.

El nuevo delegado del Gobierno en Euskadi, Javier de Andrés, durante el acto de toma posesión de su cargo. EFE

España País Vasco

Toma posesión el delegado del Gobierno llamado a “acordar” con las instituciones vascas

Javier de Andrés reemplaza a Carlos Urquijo, caballo de batalla del PNV, mientras los Gobiernos central y vasco ultiman un acuerdo sobre la retirada de recursos.

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Entre llamamientos y ofrecimientos al dialogo y el acuerdo por parte de la Administración central ha transcurrido esta mañana la toma de posesión del nuevo delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés, presidida por la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia y Administraciones Territoriales, Soraya Saénz de Santamaría.

De Andrés y Santamaría han prometido interlocución y colaboración en presencia del consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, que ha respondido con el gesto de su asistencia al relevo en el cargo de Carlos Urquijo, cuya destitución había sido solicitada reiteradamente por el nacionalismo. Su salida, sin previo aviso, se conoció en vísperas de la pasada Nochevieja.

PLANTÓN DE URKULLU

Tanto el Ejecutivo autonómico como el PNV cuestionan la propia existencia de la figura del delegado del Gobierno, que consideran “anacrónica” y no acorde con el régimen singular de Euskadi. Esta es la razón por la que el lehendakari, Íñigo Urkullu, rechazó la invitación para el acto, pero ha enviado a su mano derecha en virtud de las expectativas abiertas tras el cese de Urquijo y el nuevo clima de relaciones que cultivan ambos Gobiernos desde que la legislatura en minoría de Mariano Rajoy fuerza al PP a acercarse al PNV.

DOS ACUERDOS EN MARCHA

El exdiputado general de Alava y expresidente del PP en el territorio alavés, Javier De Andrés ( Vitoria 1967) ha sido designado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy para abrir en la comunidad autónoma una etapa de acercamiento a las instituciones vascas, que evite la fricción judicial y case con ese anhelado ahora espíritu de entendimiento que está a punto de dar sus primeros frutos.

Ambos Gobiernos ultiman un acuerdo sobre la no interposición de recursos ante el Tribunal Constitucional de dos leyes aprobadas por el Parlamento Vasco, las conocidas como ley de Adicciones y Ley Municipal. Este sábado acaba el plazo para que el Ejecutivo de Rajoy formalice el recurso ante el alto tribunal y, tras una primera reunión técnica de la comisión mixta, la voluntad política de las partes representadas por Erkoreka y Santamaría estaría haciendo el resto para zanjar el asunto fuera de los tribunales

La vicepresidenta y el portavoz, unidos por una excelente relación personal, han tenido la oportunidad de abordar este asunto cara a cara coincidiendo con la toma de posesión de De Andres y las negociaciones parecen abocadas a fructificar.

LA COLABORACIÓN COMO OBJETIVO

La plana mayor del PP vasco ha arropado a De Andrés en su toma de posesión, a la que han asistido representantes del PSE-EE pero de ningún otro partido político. El nuevo delegado, tras prometer “guardar” y “hacer guardar” la Constitución , ha puesto su “experiencia política” al servicio de la “colaboración” y “la suma” entre la Administración del Estado y la comunidad autónoma.

Para ello ha apelado a su bagaje como diputado general, etapa en la que le tocó participar en proyectos y presupuestos que salieron adelante gracias a los pactos alcanzados con diferentes partidos.

“La ambición por el servicio público nos tiene que llevar a procurar reeditar aquellos acuerdos”, ha asegurado De Andrés, que ha insistido en que “todas las administraciones constituimos el Estado”. En la misma línea, Soraya Sáenz de Santamaría , ha expuesto que el Gobierno de España “es también el Gobierno de los vascos y para los vascos” y ha asegurado que todas las instituciones están llamadas a ejercer “una corresponsabilidad desde la lealtad y la cooperación”. Ha ofrecido un diálogo “sin imposiciones” y pedido “no ver al otro como el origen del problema “, sino como un “interlocutor necesario “ en la búsqueda de soluciones.

De Andrés, que ha intervenido en euskera y castellano, ha mencionado expresamente la singularidad de Euskadi en la España de las Autonomías y los derechos históricos de los territorios forales amparados por la Constitución.

CRITICAS DE COVITE

Tras aludir al papel de las FSE, que el PNV quiere erradicar de Euskadi, ha tenido palabras de respaldo para las víctimas. Ha recordado que el delegado del Gobierno “tiene asignada su defensa frente a cualquier menosprecio o humillación”, en un intento de tranquilizar a algunos colectivos que, como Covite, han visto la destitución de Urquijo como una cesión de Gobierno ante el PNV.

“El PNV siempre ha pedido la cabeza de Carlos Urquijo y, qué casualidad, cuando empiezan a negociar [ PP y PNV ] lo destituyen”, ha declarado a El Mundo la presidenta del colectivo, Consuelo Ordoñez, que ha elogiado la figura del exdelegado del Gobierno. “Carlos Urquijo ha sido el mejor defensor que hemos tenido las víctimas por la dignidad y por la defensa del Estado de Derecho”, ha puntualizado.

MÁS DE UN MILLAR DE RECURSOS

La protección a las víctimas mediante la denuncia de cualquier acto que pudiera considerarse enaltecimiento de ETA ha sido una de las constantes de Urquijo a lo largo de sus cinco años al frente de la Delegación del Gobierno, desde la que ha perseguido homenajes y recepciones de bienvenida a presos de la banda armada que abandonaban las cárceles.

Además ha sido especialmente activo en el estricto cumplimiento de la ley, velando por que la bandera española colgara de los ayuntamientos e instituciones vascas y obligando a los municipios más euskaldunes a garantizar sus comunicaciones oficiales también en castellano, frente a la inacción de sus predecesores socialistas en la materia.

También ha sido muy riguroso en el seguimiento del cumplimiento de la normativa básica estatal , lo que ha valido serios enfrentamientos con el Gobierno vasco por las OPE de la Ertzaintza o la reducción de la jornada laboral de los funcionarios.

Celoso de las competencias que corresponden al Estado, Urquijo ha impulsado la impugnación de cualquier ley o norma vasca que consideraba se excedía en la interpretación de las atribuciones autonómicas. Bajo su mandato la abogacía del Estado ha defendido los intereses de la Administración central y reclamado en los tribunales la depuración de responsabilidades en casos de supuesta corrupción o irregularidades, como los de Hiriko, la planta de purines de Carranza o la lonja de pescado del puerto de Pasaia.

La tenacidad en las denuncias del exdelegado del Gobierno se ha traducido en más de un millar de recursos formalizados en distintas instancias judiciales, donde en gran parte ha obtenido la razón.

Su actuación lo ha colocado con frecuencia en la diana verbal del PNV y la izquierda abertzale, que no han ahorrado adjetivos descalificadores en su contra y han promovido declaraciones pidiendo su cese.

DESTITUCIÓN DE URQUIJO

Por esta razón la destitución de Urquijo ha sido interpretada en distintos sectores como una cesión al PNV del Gobierno de Rajoy. La versión oficial del PP es que De Andrés tiene un “perfil más político” que Urquijo. El mismo argumento con el que se justificó en noviembre la sustitución de María de los Llanos de Luna por Enric Millo en la Delegación del Gobierno en Cataluña.

Su cese cogió a Urquijo totalmente desprevenido. Había pasado más de un mes desde el relevo catalán y él mismo hacía esfuerzos para adaptarse a los requerimientos de la nueva etapa de relaciones inaugurada entre PNV y PP. En su último discurso de celebración del Día de la Constitución abogó por “atemperar” las discrepancias entre administraciones.

La decisión de su destitución se adoptó formalmente el 30 de diciembre, en el último Consejo de Ministros de 2016 y Urquijo no fue informado hasta la víspera de la operación gestionada por la vicepresidenta Santamaría y el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso.

Las formas utilizadas provocaron hondo malestar en un sector del PP afín a las posiciones de Urquijo y coincidente con que su salida es un triunfo para el PNV que ha tratado siempre de “desacreditarle” . A este intento atribuyen la última de las noticas sobre Urquijo en un medio nacionalista: una fotografía publicada por el diario Deia el 11 de diciembre, en la que la esposa de Urquijo compra en su presencia un CD en un top-manta.

El exdelegado, cuyo nuevo destino se desconoce, guarda silencio desde que tuvo conocimiento del cambio.

Para contrarrestar la opinión de que el PNV logra sentar en la Delegación a un político “más dócil”, De Andrés se ha prodigado estos días en declaraciones públicas, en las que ha defendido el mandato de Urquijo y garantizado el cumplimiento de la ley desde su nueva atalaya polítca.

Esta mañana ha elogiado igualmente a su antecesor, que ha trabajado con “rigor, trabajo y honestidad” en aquello que “se le encomendó”. En este sentido ha incidido en que hay “unas reglas de juego” que obligan a todos y que la demanda de su cumplimiento no puede ser un problema para quien actúa con “lealtad”. “Por el contrario, el conflicto surge de su vulneración”, ha apostillado.

Cuando Saénz de Santamaría , que también ha agradecido a Urquijo su trabajo, se ha referido a las cualidades que adornan a De Andrés , “un hombre tranquilo”, para el cargo, ha alabado la firmeza de sus convicciones, la amabilidad de su tono, y la tranquilidad con la que afronta los retos. Pero también su capacidad de enraizar un alto sentido de Estado con una profunda vocación foral.