Los padres de Asunta, Rosario Porto y Alfonso Basterra.

Los padres de Asunta, Rosario Porto y Alfonso Basterra.

España SENTENCIA

Los padres de Asunta, condenados a 18 años por asesinar a su hija

El juez los sentencia a 18 años por asesinato con agravante de parentesco. Considera que Alfonso Basterra y Rosario Porto se coordinaron para acabar con la vida de la niña.

12 noviembre, 2015 11:32

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Rosario Porto y Alfonso Basterra han sido condenados a 18 años de prisión por acabar con la vida de su hija Asunta. La sentencia considera que ambos actuaron de forma orquestada para matar a su hija adoptiva, y les considera por tanto culpables de un delito de asesinato con el agravante de parentesco. 

La decisión de la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña se conoce dos semanas después de que el jurado popular considerara probado que ambos padres participaron en la muerte de la menor. Asunta fue encontrada sin vida en un camino rural en septiembre de 2013. En su escrito de 21 cuestiones, los nueve miembros encargados de juzgarles mantienen que tanto Rosario Porto como Alfonso Basterra participaron en la intoxicación y muerte de la pequeña Asunta, sedada previamente con altas dosis de lorazepam. 

En uno de los puntos más polémicos, el jurado considera probado que el padre de la niña participó como coautor en el asesinato. La defensa de Basterra se esforzó durante el juicio en recordar que no hay pruebas que sitúen al periodista en el escenario del crimen. Sin embargo sobre la decisión del jurado pesó mucho la primera declaración de Basterra ante el juez instructor, José Antonio Vázquez Taín.

Sin posibilidad de defensa

En ella, el padre adoptivo de Asunta reconoce que le daba a su hija polvos blancos, pero mantiene que son medicamentos prescritos por su pediatra para tratar una alergia. La facultativa declaró, tanto en el juicio como en la fase de instrucción, que nunca recetó a Asunta medicación alguna para este tipo de dolencia.

Sobre el jurado pesó también la actitud de Rosario Porto en su primer interrogatorio ante el juez, en el que señaló de forma velada a su expareja como la persona que había suministrado determinados medicamentos a la menos sin su consentimiento. En las comunicaciones de la pareja queda probado además que Basterra preparó las raciones de comida que los tres tomaron en la comida del día en la que la pequeña fue drogada con 24 horas de antelación. 

Con su escrito de conclusiones, el jurado hizo suyas las conclusiones del fiscal del caso, que consideró "tan culpable" del crimen "a quien compra la pistola como a quien la dispara", en relación al papel jugado por Basterra comprando en tres ocasiones distintas medicamentos similares a los utilizados para drogar a la pequeña. 

Ahora, tanto Basterra como Porto se enfrentan a 18 años por el asesinato de su hija. La condena considera probado además que la menor falleció sin posibilidad de defensa, lo que aumenta la consideración de su castigo. La decisión judicial inhabilita a la pareja también para ejercer la patria potestad, tutela o guarda de cualquier menor durante el mismo tiempo que dure su sentencia. Sin embargo, todavía no es firme.