Un parque infantil con suelo de caucho. iStock
Sin riesgo para los niños: la ciencia y la normativa desmontan las alarmas sobre el caucho de los parques infantiles
Los sistemas colectivos de gestión defienden la inocuidad del pavimento de caucho aglomerado en las zonas de juego ante las dudas recientes.
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La gestión de las superficies de caucho reciclado instaladas en zonas de recreo ha generado un debate técnico tras las recientes peticiones de retirada promovidas por organizaciones ecologistas. La industria gestora de neumáticos fuera de uso sostiene que los parámetros de seguridad actuales se cumplen con rigor estricto.
Frente a las alarmas que han surgido por la afectación de la salud infantil, los sistemas colectivos de reciclaje recuerdan que la legislación europea aplica el principio de precaución. Los controles vigentes sobre las materias primas secundarias garantizan niveles de exposición extremadamente bajos para todos los usuarios en estos espacios.
Las investigaciones impulsadas por agencias internacionales de evaluación química concluyen de forma coincidente que la presencia de sustancias químicas en el material es reducida. Los análisis descartan la existencia de un impacto tóxico significativo derivado del contacto cutáneo o de la inhalación de compuestos volátiles durante el juego.
El estudio desarrollado por el instituto neerlandés RIVM analizó las emisiones gaseosas bajo simulaciones de calor extremo alcanzando 70°C. Los resultados reflejaron concentraciones de compuestos orgánicos tan bajas que las autoridades sanitarias no establecieron ningún umbral de alerta para los tramos de edad evaluados.
Respecto a la presencia de hidrocarburos aromáticos policíclicos, la normativa europea fija un límite máximo de 20 miligramos por kilo. Las mediciones reales recogidas en las investigaciones de la iniciativa ERASSTRI sitúan los valores medios observados entre los 5 y los 12 miligramos por kilo.
Las afirmaciones relativas a la lixiviación (proceso en el que se utiliza un disolvente líquido para separar y extraer sustancias solubles de un material sólido) de metales pesados en las zonas ajardinadas quedan matizadas por las pruebas del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas. Sus análisis confirman que la liberación de zinc encapsulado permanece contenida en valores inferiores a 0,5 miligramos por kilo.
Regulaciones estrictas
La normativa europea sobre microplásticos prohibirá la comercialización de granulado suelto para campos deportivos en octubre de 2031 por motivos estrictamente ambientales. Esta restricción técnica no afecta a las baldosas aglomeradas ni a los pavimentos continuos amortiguadores que se instalan habitualmente en los parques dedicados al ocio infantil.
Los fabricantes integrados en la asociación europea Tyres Europe confirman de manera oficial que no emplean ftalatos en el proceso de elaboración de las cubiertas. Estas sustancias son compuestos químicos sintéticos que se añaden a los plásticos —especialmente al policloruro de vinilo o PVC— para darles mayor flexibilidad, elasticidad y durabilidad. Rechazar su uso garantiza la ausencia de materiales con capacidad de alteración hormonal en el revestimiento de los suelos protectores.
Por otro lado, el marco normativo español reconoce expresamente el fin de la condición de residuo para el granulado procedente de cubiertas usadas. Esta declaración administrativa exige verificar que el producto final no genera efectos adversos en el entorno natural ni en las personas.
La directiva contempla el cumplimiento de los estándares de seguridad para atenuar los impactos provocados por caídas. Estos criterios garantizan que el suelo amortigüe bien los golpes y, al mismo tiempo, permiten reutilizar el material sin poner en riesgo la salud pública.
El informe publicado en 2026 por la Oficina de Evaluación de Riesgos de Salud Ambiental de Estados Unidos evaluó 35 instalaciones y más de cien sustancias. Sus conclusiones finales determinaron la inexistencia de riesgos patológicos relevantes para los menores, deportistas o público asistente a estos recintos.