Los niños de Fundación Juegaterapia frente a Fantasia Gardens.

Los niños de Fundación Juegaterapia frente a Fantasia Gardens. Disneyland París

Historias

Del hospital a Disneyland París: el viaje que ha permitido a 30 niños españoles olvidarse del cáncer durante 36 horas

Fundación Juegaterapia, Disney e Iberia se alían para brindar a estos menores y sus familias una aventura inolvidable en el parque temático francés.

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Disneyland París es el sueño de prácticamente cualquier niño: pasear por sus dos parques, las atracciones o poder abrazar a los personajes más famosos de la compañía. Más todavía, si llevan meses ingresados en un hospital o de consulta o en consulta.

Eso es algo que 30 familias de la Fundación Juegaterapia conocen bien gracias a la alianza de la entidad con Disneyland París e Iberia.

Concentradas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, esperan para embarcar y comenzar un viaje que no olvidarán. Dos días en el parque temático, el destino turístico más frecuentado de Europa.

La entidad, dedicada a facilitar consolas a menores con cáncer para que puedan afrontar mejor la enfermedad, organiza la actividad para que durante dos días sean simplemente niños, disfruten y no piensen en tratamientos o revisiones.

Avión tematizado

Es temprano y han tenido que madrugar mucho, pero no hay ni un ápice de cansancio en sus rostros. Al contrario, pequeños y mayores tienen ese brillo en la mirada de quien sabe que está a punto de comenzar una gran aventura que recordará para siempre.

La magia no espera a llegar al destino. Comienza en el mismo aeropuerto cuando llega el avión, un A320NEO tematizado con dos de los personajes más queridos de Disney Adventure World: uno de sus laterales dedicado a Olaf de World of Frozen y el otro a Buzz Lightyear icono de Worlds of Pixar. Es solo el principio.

Es, además, el primer vuelo de la aeronave. Por eso, al embarcar, los pasajeros encuentran en sus asientos cabeceros exclusivos tematizados y una selección de los recuerdos más emblemáticos de Disneyland Paris: orejas de Mickey o Minnie Mouse y un peluche de uno de estos dos personajes

También encuentran un muñeco más de menor tamaño con imán del famoso Olaf, de la película Frozen, para que puedan llevarlo en el hombro. El grupo recibe, incluso, un saludo del comandante.

La primera parada al llegar a su destino es Fantasia Gardens –el famoso jardín con la cara de Mickey Mouse– frente al hotel 5 estrellas del parque. Poco a poco, los pequeños y sus familias van llegando y reuniéndose con los voluntarios que les asistirán durante la visita.

Uno de los lados del avión con la imagen de Olaf, el famoso muñeco de nieve de Disney.

Uno de los lados del avión con la imagen de Olaf, el famoso muñeco de nieve de Disney. Disneyland París

Enseguida comienzan a llamar al ratón más famoso del mundo: "¡Mickey ¡Mickey!", gritan una y otra vez. El personaje más representativo del parque se hace un poco de rogar, pero aparece entre vítores para darle un abrazo a cada uno de los menores y posar con su mejor sonrisa.

No es al único que conocerán, durante su visita también se acercarán a saludarles Goofy, Pluto, Minnie, el pato Donald y las famosas ardillas Chip y Chop.

Antes siquiera de comer, algunos están impacientes por experimentar la adrenalina de las atracciones y, nada más despedirse de Mickey, tras la primera fotografía, les preguntan insistentes a sus padres cuándo llegará el momento de poder subirse en ellas.

"Quiero montar en las atracciones", dice Aria, de 5 años, mientras da pequeños saltos frente a su madre, Melania y ella intenta convencerla de que primero deben comer.

Para la niña es una aventura llena de primeras veces, ya que nunca había montado en avión, visitado el parque temático ni viajado fuera de España, cuenta su madre. Lo que más le ha gustado de la experiencia a la pequeña ha sido la parte de Frozen, recientemente inaugurada.

No ha sido la única que ha dejado prendada a Aria, que recuerda su experiencia en la atracción dedicada a Ratatouille con un enorme brillo en sus ojos. "Parecía que nos pisaban", le dice su progenitora entre risas.

La recién estrenada parte dedicada al mundo de hielo ha sido la preferida de muchos de los niños de Juegaterapia. Otra de ellos es Miriam González, de 16 años, que ha hecho el viaje acompañada de su tío Enrique Esteban, de 28.

La menor, fan de Marvel, ha disfrutado incluso con el hotel, inspirado y decorado en los cómics. González se vuelve a España con la memoria de su teléfono llena de fotografías y vídeos que enseñarle a sus amigos.

Del hospital a Disney

Para algunos este viaje es todavía más especial porque les ha servido para abandonar momentáneamente la habitación del hospital en la que estaban ingresados. Evidentemente, con el permiso expreso de sus médicos.

Uno de los lados del avión con la imagen de Buzz Lightyear, el famoso hombre espacial de 'Toy Story'.

Uno de los lados del avión con la imagen de Buzz Lightyear, el famoso hombre espacial de 'Toy Story'. Disneyland París

Es el caso de Alba, de ocho años. La pequeña sufre un sarcoma de Ewing que la mantiene ingresada en el Hospital de La Paz, en Madrid.

Recibió la autorización de su doctor apenas un día antes del viaje y volvió al centro médico en cuanto aterrizó en el aeropuerto de Madrid. "Ya le toca su tercera sesión de quimioterapia", anuncia su madre Maryori Buitron.

El primer día acaba con el espectáculo de luces en el castillo de la Bella Durmiente. Niños y mayores se quedan boquiabiertos durante los más de 20 minutos en los que se proyectan imágenes de las películas más emblemáticas, como La Bella y la Bestia, Frozen, Toy Story, Lilo & Stich o Vaiana.

El segundo día, a pesar de la intensidad del anterior, no baja el ritmo y los más jóvenes entran al parque con energía renovada. Son las últimas horas y quieren aprovechar al máximo.

Una de las actividades estrella es la cabalgata del parque, con carrozas presididas por los personajes más famosos. Una vez más ven a Mickey y Minnie, pero también a Peter Pan; el Capitán Garfio; Woody, de Toy Story, y a Elsa y Anna, de Frozen

Abi Alarcón, de once años, utiliza las horas antes de abandonar el parque para montar hasta en dos ocasiones en La mina, la famosa montaña rusa inspirada en la saga de Indiana Jones, aunque a ella casi le parece poco. "Me montaría 10 veces".

La pequeña ya es toda una experta en Disneyland. Esta es la cuarta vez que lo visita, aunque reconoce que esta ocasión ha sido totalmente diferente. Su madre, María Alonso, opina como ella.

Haber viajado en grupo, acompañadas de otras familias con situaciones similares, que se entendían y se prestaban ayuda continua, ha sido una gran experiencia para ella. También aprecia enormemente el haber podido contar con voluntarios para guiarles y echarles una mano siempre que lo necesitaban.

El fruto de la colaboración

Antonio Linares, director de Ventas de Iberia para España, Portugal y el Norte de África, explica que esta no es la primera colaboración entre su empresa, Disneyland París y la Fundación Juegaterapia. Han participado desde 2016 en distintas iniciativas dirigidas a mejorar la calidad de vida de menores hospitalizados

Los 30 niños de la Fundación Juegaterapia posa frente al mundo dedicado a 'Frozen' en Disneyland París

Los 30 niños de la Fundación Juegaterapia posa frente al mundo dedicado a 'Frozen' en Disneyland París Disneyland París

Asimismo, explica el auténtico placer que supone para ellos haber formado parte de esta actividad. "Nuestro propósito es conectar personas con el mundo, y pocas veces cobra tanto sentido como cuando contribuimos a que estos jóvenes y sus familias puedan vivir una experiencia que recordarán toda la vida".

Esta es la segunda vez que se realiza este viaje, el primero fue en 2024, y desde Disney no pueden estar más contentos con el resultado, cuenta Tiago Santos, director de Disney Destinatios para España y Portugal. "Poder ofrecerles la oportunidad de disfrutar de unos días de ilusión y desconexión es un privilegio".

Santos agrega que desde la apertura de Disneyland Paris en 1992, han contribuido a cumplir 25.000 deseos de niños con enfermedades graves en todo Europa. Además, han recibido a más de 350.000 en situación de vulnerabilidad en los Parques.

De vuelta a Madrid, la energía de los invitados parece no tener fin y los primeros en salir del avión juegan por el pasillo de la puerta de embarque. Se entretienen así mientras esperan a que salgan el resto de sus compañeros para despedirse.

Algunos de ellos volverán al hospital esa misma noche, otros lo harán en los días siguientes para recibir tratamientos y los demás disfrutarán de su recientemente recobrada salud, pendientes de pruebas y revisiones.

Lo cierto es que su realidad, su vida, no ha cambiado en el último día y medio, pero, al menos durante 36 horas, han podido dejar de pensar en su situación, en médicos, agujas y batas blancas. Ese es el verdadero efecto del lugar más mágico de Europa: simplemente, volvieron a ser niños.