Wikie y Keijo en el acuario Marineland Antibes.

Wikie y Keijo en el acuario Marineland Antibes. Reuters

Historias

¿Un acuario o un santuario de animales marinos? El limbo de Wikie y Keijo, las dos últimas orcas en cautividad en Francia

El gobierno galo tiene hasta diciembre de 2026 para tomar una decisión y trasladar a estos animales al lugar escogido.

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Francia aprobó en 2021 la prohibición de la tenencia en cautividad de cetáceos en el país y la norma entra en vigor el próximo 2 de diciembre de 2026. Una medida por la que han quedado en el limbo dos orcas: Wikie y Keijo, que viven en el acuario de Marineland Antibes, cerrado desde enero de 2025.

Aunque el recinto ya no funciona, las dos orcas, las únicas en cautividad que quedan en este país, siguen ahí. Están atendidas por profesionales, pero en una situación crítica, ya que desde la propia empresa han advertido de que las piscinas donde habitan están al final de su vida útil.

Ahora, Wikie y Keijo están en una suerte de limbo: el acuario quiere enviarlas a España, al zoo y parque marino Loro Parque (Tenerife), pero el gobierno galo quiere que vayan a un santuario.

Martin Boye, director científico de Loro Parque Fundación, defiende que la cuestión no debe plantearse como una simple oposición entre cautiverio y lo salvaje, "sino más bien en términos de condiciones de cuidado y gestión".

Arguye que, bajo cuidado profesional, las orcas se benefician de una nutrición fiable, monitorización veterinaria (y asistencia cuando sea necesaria) y protección frente a amenazas presentes en la naturaleza, como contaminación, agotamiento de presas, ruido, patógenos.

No obstante, Nicolas Entrup, director de Relaciones Internacionales en una organización internacional de conservación marina OceanCare, considera que la cautividad, sea cual sea, "no proporciona ningún estímulo ni diversidad, ni siquiera en los niveles más básicos".

Las deficiencias de estos entornos, en comparación con las necesidades sociales de estos animales, "son enormes y graves". Hay que tener en cuenta que, en la naturaleza, viven en unidades familiares socialmente evolucionadas, apunta.

Las orcas se encuentran sin duda entre aquellas especies que la ciencia moderna calificaría como "imposibles de mantener adecuadamente en una instalación de cautividad", señala.

En lo que sí están de acuerdo ambas partes es que son seres enormemente sociales e inteligentes. "Su bienestar depende fundamentalmente de la estructura social, la estimulación ambiental, la estabilidad a largo plazo y la continuidad del cuidado profesional".

Para Loro Parque Fundación, la principal preocupación hoy no es la cautividad en sí. Lo es la progresiva degradación de sus condiciones de vida por la incertidumbre sobre su futuro, una infraestructura envejecida y en colapso, así como la falta de un plan social y de gestión estable y a largo plazo.

Boye manifiesta que la opción de un santuario no es viable: "No hay ni uno para cetáceos marinos". Lo ve como algo "en gran medida experimental" y con importantes retos prácticos. Algo que contradicen desde OceanCare. "Se puede afirmar que los proyectos de santuarios son un experimento pero, en este caso, en el buen sentido de la palabra", defiende Entrup.

Morgan y su cria Teno, dos orcas que viven en el acuario del Loro Parque.

Morgan y su cria Teno, dos orcas que viven en el acuario del Loro Parque. Loro Parque Fundación

El directivo de la organización internacional menciona ejemplos de delfines mulares que han sido liberados con éxito en la naturaleza, o que han escapado de recintos seminaturales tras años de cautiverio y que pueden ser vistos en libertad.

Para él, la mejor opción para Wikie y Keijo es acabar en un santuario: "Si el objetivo es mejorar su calidad de vida, hay pocas alternativas para estos animales".

Añade que es pronto para evaluar si podrían, o no, vivir en libertad, pero, si cumplieran los requisitos, solo podría valorarse desde un enfoque de rehabilitación proactivo bajo la mejor supervisión y asesoramiento.

Estos animales "merecen tener esa oportunidad de retirarse en un recinto natural", asegura. Algo que ve como una opción "factible y manejable". El problema, agrega, está en la estabilidad financiera a largo plazo, ya que debe ser una instalación sin fines de lucro.

Es aquí donde las instalaciones de cría en cautividad deben asumir su responsabilidad de brindar apoyo al destino de los animales, "después de haber obtenido grandes ganancias con ellos", defiende.

Por otro lado, desde Loro Parque no ven factible lo del santuario, porque no hay ninguno listo para acoger a estas dos orcas de forma inmediata. La opción más fiable, actualmente, es su traslado a una instalación operativa con experiencia consolidada y grupos sociales establecidos, dice Boye.

La querella de Loro Parque

Por otro lado, las autoridades españolas han rechazado el traslado de estos animales a Tenerife tras la emisión de un informe desfavorable de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En él, argumentan que Loro Parque no cumple los criterios para garantizar su bienestar. Tras esto, la empresa solicitó dicho documento, pero no tuvo acceso a él, por lo que se ha querellado con el CSIC por negarle la información.

Loro Parque asegura que están preparados para acoger a Wikie y Keijo. Ya han albergado un grupo socialmente funcional de siete orcas, lo que demuestra que cuentan con la experiencia y la capacidad "para gestionar e integrar de forma segura varios individuos cuando sea necesario", subraya el director científico de su fundación.

Además, afirma conocer bien la estabilidad social y la dinámica de grupo y están adecuadamente gestionadas. Boye argumenta que los requisitos mencionados por CITES están diseñados principalmente para traslados internacionales de ejemplares procedentes del medio natural, y no para movimientos dentro de Europa de animales nacidos en cautividad.

"En este caso, se trata de una operación de rescate y de una situación de bienestar urgente, no de un traslado rutinario", señala el directivo de la fundación tinerfeña.

La prioridad es la protección inmediata de estos animales y retrasar la toma de decisiones hasta que las instalaciones sean "perfectas" puede generar un deterioro rápido de su bienestar, advierte.

Por eso, defienden su traslado inmediato a una instalación como la suya como "una opción viable y la más segura para evitar un sufrimiento innecesario. La inacción, expone Boye, "es una decisión con consecuencias directas y potencialmente irreversibles para los animales".

Desde OceanCare, consideran que la situación en la que se encuentran Wikie y Keijo demuestra que se debe acabar con la reproducción en cautividad de cetáceos. También con su importación entre países de la Unión Europea para exhibirlos.

Al mismo tiempo, desgrana Entrup, las instituciones que albergan cetáceos deberían asumir la responsabilidad de apoyar la creación de santuarios que permitan a estos animales "pasar el resto de su vida en condiciones más adecuadas y mejores".