Imagen de archivo de unas vacas pastando en Asturias.

Imagen de archivo de unas vacas pastando en Asturias. iStock

Historias

La cara B del pacto de Mercosur: el vacuno, el arroz y los cítricos, los sectores más perjudicados, y más contaminación

El sector agroalimentario lamenta la incoherencia de un modelo que impulsa la descarbonización local, pero acuerda la importación desde otro continente.

Más información: La UE aprueba el polémico acuerdo comercial con Mercosur pese al 'no' de Francia y las protestas agrícolas

Raquel Nogueira
Publicada

Las negociaciones de la Unión Europea con Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) cumplían el año pasado sus bodas de plata. Pero este 9 de enero se materializó el polémico acuerdo de libre comercio, a pesar del 'no' de la Francia de Emmanuel Macron y las protestas del campo europeo.

El voto decisivo ha sido el de la italiana Giorgia Meloni, que se pasó al 'sí' tras la última ronda de concesiones al sector agrícola de la Comisión de Ursula von der Leyen.

El polémico acuerdo busca, según el presidente del Consejo Europeo, António Costa, reforzar "la soberanía y la autonomía estratégica de la UE", pues, con él, la Unión estaría "dando forma a la economía global".

Algo que, sin embargo, desde el sector primario ponen en duda. Y es que una de las principales preocupaciones de los expertos consultados por ENCLAVE ODS es, precisamente, la soberanía alimentaria de la UE.

"Dependemos de China y de Estados Unidos para la tecnología o para la inteligencia artificial, dependemos de unos y de otros en cosas en las que no podemos competir aquí, pero en alimentación…", lamenta Luis Cortés Isidro, coordinador estatal del sindicato agrario Unión de Uniones.

Y añade que, en caso de crisis, "puede acarrearnos muchas vulnerabilidades". Especialmente si este acuerdo acaba suponiendo un debilitamiento del sector agropecuario de la Unión.

El agricultor afirma que "no se juega en igualdad de condiciones", pues el campo lleva años ciñéndose a una normativa férrea que no se da en Mercosur.

Desde Europa, en cambio, se pone el foco en la "señal fuerte" que se está enviando al mundo: "Nos tomamos en serio la creación de crecimiento y empleo y la protección de los intereses de los consumidores y las empresas europeas", ha dicho Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión.

Carne asturiana vs. argentina

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha tildado este pacto de "acuerdo estratégico" para España y Europa. Y ha asegurado que "no sólo amplían su red de socios y acceso a nuevos mercados, sino que refuerzan su autonomía estratégica mediante el refuerzo de cadenas de suministro y la diversificación de fuentes críticas".

La idea de este libre mercado no es otra que ampliar las exportaciones europeas y las fuentes de materias primas del continente. A pesar de ello, Cortés afirma que "a nivel de producto, se va a perder mucha calidad".

Y pone un ejemplo: "Cuando el consumidor coja un filete que, en vez de Asturias o de Galicia, venga de Argentina y lo eche a la sartén, va a detectar que empieza a verter líquido y cosas blancas, porque está tratado con una hormona que en Europa no se usa y que hace que el ganado retenga agua y, por tanto, la carne sea mucho más barata".

Los más perjudicados

Cortés tiene claro qué sectores, dentro del primario, serán los principales damnificados por este nuevo acuerdo —de llegar a entrar en vigor sin enmiendas—.

El vacuno, dice, será el que más sufrirá: "Se prevé que tengamos que reducir alrededor de un 35% para poder hacer hueco a la carne que vamos a importar tanto de Brasil como de Argentina, que tiene precios mucho más competitivos por el tipo de producción".

Asimismo, alerta de que los cultivos de arroz también se verán afectados, "como ya han venido haciéndolo con el proveniente del sudeste asiático".

Al agricultor le preocupa, en especial, el sector de los cítricos y de todos esos "cultivos transformados", que "ya no entienden de hemisferios" y que se cultivan todo el año en España, por ejemplo.

Por último, habla de la remolacha utilizada para la producción de azúcar, que también corre el peligro de dejar de ser rentable de cultivar en España.

La huella ecológica del pacto

Aunque lo que más preocupa, en realidad, es el impacto medioambiental que implicarán todas estas exportaciones e importaciones. "La vaca emite lo mismo en Asturias que en Argentina", advierte Cortés.

Y matiza: "Aunque el vacuno asturiano no necesita que se flete un buque para traerlo". Ahí se encuentra la gran paradoja e incoherencia de la Comisión Europea: mientras unas políticas intentan impulsar el consumo de productos de cercanía y kilómetro cero por ser más ecológicos, otras incitan a las emisiones de CO₂.

Según los cálculos de ENCLAVE ODS, la huella de carbono de un filete de vacuno producido en Argentina y consumido en Madrid asciende a aproximadamente 32 kg CO₂ por kilo de carne. En cambio, si este se produce en Asturias y se consume en la capital, su huella caería a los 18,8 kg CO₂ por kilo.

Una diferencia significativa si se tiene en cuenta que, por ejemplo, la agricultura y la ganadería en países como Brasil son una de las principales amenazas de la Amazonía. Pues como han recordado las oenegés en reiteradas ocasiones a ENCLAVE ODS, el sector primario es responsable de hasta el 97% de la deforestación de este pulmón del planeta.