Christian Gonzalo Asinelli
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El mundo ha cambiado. Las promesas del siglo XX de bienestar y crecimiento inclusivo conviven hoy con los mayores niveles registrados de desafección social, polarización y brechas socioeconómicas.

Frente a estas y otras tensiones, nuestros sistemas democráticos enfrentan el enorme desafío de recomponer la confianza, al mismo tiempo que garantizan el progreso global.

Para que esto ocurra el punto de partida debe ser pedagógico, ya que pasar del diagnóstico a la ejecución sostenida y con políticas que trasciendan mandatos solo será posible si las democracias se vuelven capaces de aprender, innovar y crear. Una tríada que exige priorizar la educación, la cultura y la ciencia como políticas de Estado.

Educación

Una democracia que aprende se mide por su capacidad para transformarse digitalmente, para crear innovación y para asegurar trayectorias educativas colectivas e individuales que sean exitosas.

Para eso, entre el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), llevamos adelante hace años una serie de iniciativas que fomentan esos tres ejes en toda Iberoamérica.

En el primer caso, el de la transformación digital educativa, desarrollamos conjuntamente el Programa Iberoamericano para el Fortalecimiento de las Administraciones Públicas Educativas en países como Argentina, Uruguay y la República Dominicana.

El proyecto, que impulsó la identidad digital, la interoperabilidad y la formación directiva, buscó responder a la necesidad de superar el 0.78 por ciento del presupuesto regional, destinado a paliar los efectos de la pandemia de covid-19 en el área educativa (OEI, 2021).

En el segundo caso, en varias provincias de Argentina implementamos una serie de sistemas de alerta temprana para el acompañamiento de los estudiantes de primaria y secundaria. Ese trabajo buscó reforzar los apoyos pedagógicos, al tiempo que se ofrecía orientación familiar en el entorno de cada estudiante.

Y en el último caso, vinculado a la innovación educativa, nuestras dos instituciones han avanzado en la consecución del proyecto de promoción y articulación de Ecosistemas de Innovación en Ciencia y Tecnología con más de 1600 estudiantes, 661 empresas y 18 universidades.

De ahí que las democracias necesiten sistemas educativos que sean capaces de innovar, incluir y anticipar desafíos, porque cada política que impulsa estas transformaciones fortalece la igualdad de oportunidades y consolida instituciones más cercanas, transparentes y capaces de garantizar los derechos para todos sus ciudadanos (CEPAL-Unesco, 2024).

Cultura

Una democracia que crea necesita una cultura viva, accesible y diversa. La cultura es industria, identidad e historia, por lo que invertir en ella representa justamente una cohesión y pertenencia para su sociedad e instituciones.

En ese campo, junto con la OEI avanzamos en una alianza para el impulso de la literatura iberoamericana en el marco de la Feria del Libro de Madrid 2025, un proyecto que buscó acercar a cada vez más personas a ese fenómeno aglutinador y convocante que es la literatura.

A su vez, en Panamá llevamos adelante el Festival Centroamérica Cuenta, que consolidó alianzas europeas e iberoamericanas para la circulación de artistas y obras de toda la región.

Y, como las artes y el patrimonio requieren una formación técnica y académica especializada, junto con la OEI potenciamos programas de profesionalización del sector artístico y museográfico para la conservación, curaduría y gestión de proyectos.

La cultura fortalece la democracia porque amplía las voces, ejercita la memoria y estimula la participación. Cuando las políticas culturales garantizan el acceso, la profesionalización y la circulación, las sociedades se reconocen en su diversidad y las instituciones se vuelven más legítimas.

Por eso, invertir en cultura es construir ciudadanías activas y una identidad con un potencial económico y para el crecimiento con inclusión (CEPAL-OEI, 2021).

Ciencia

Finalmente, una democracia que innova reconoce a la ciencia como un bien público local, nacional y regional. Nuestra región iberoamericana posee talento humano, e instituciones educativas de primer nivel, que se combinan con políticas públicas pioneras a nivel global y modelos de desarrollo institucional de gran reconocimiento (Asinelli, 2025).

Para transformar esas ventajas en un progreso real se requiere inversión en I+D, transferencia tecnológica y alianzas como la que desde CAF tenemos junto con la OEI para cerrar las brechas que todavía enfrentamos en ese ámbito (BID, 2023).

En ese marco se posiciona la colaboración entre estas instituciones para la elaboración del informe La llegada de la IA a la educación: en construcción, y la entrega conjunta de equipos a instituciones de productividad y laboratorios educativos de toda la región.

Las democracias que aprenden entienden que el futuro depende de su capacidad para asegurar trayectorias educativas sólidas, innovadoras y equitativas. Cuando los Estados, el sector privado, los organismos multilaterales, las escuelas y comunidades se articulan, la transformación digital, la anticipación de riesgos y la igualdad de oportunidades se vuelven pilares de un desarrollo más justo y sostenible.

Las democracias que crean reconocen, a su vez, en la cultura un motor de cohesión, identidad y participación. La literatura, las artes y el patrimonio fortalecen el tejido social y legitiman a las instituciones porque, ahí donde la cultura circula, se profesionaliza y se democratizan ciudadanías activas y que acompañan a sus sistemas.

Las democracias que innovan, por último, asumen que la ciencia es un bien público y una herramienta para transformar el talento en bienestar. Invertir en I+D, promover la transferencia tecnológica y construir alianzas regionales permite convertir las capacidades existentes en un progreso real.

Solo así la región podrá anticipar los desafíos, impulsar una mayor productividad y consolidar instituciones capaces de responder a las necesidades del siglo XXI.

*** Christian Gonzalo Asinelli, vicepresidente corporativo de la programación estratégica del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe .

Referencias

Asinelli, C. (2025). Claves para el desarrollo de América Latina y el Caribe. Acción colectiva, capacidades e integración para el crecimiento. Penguin Random House Grupo Editorial.

Banco Interamericano de Desarrollo (BID) (2023). Ciencia, tecnología e innovación en América Latina y el Caribe: un compendio estadístico de indicadores. BID.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) (2021). Cultura y desarrollo económico en Iberoamérica. CEPAL-OEI.

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y Unesco (2024). Financiamiento de la educación en América Latina: tendencias y desafíos para la agenda 2030. CEPAL-Unesco.

Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) (2021). Programa Iberoamericano de Transformación Digital en Educación.