Dispositivo de búsqueda en El Bocal, Santander.

Dispositivo de búsqueda en El Bocal, Santander. EP

Sucesos

Buzos, drones y helicópteros buscan en el Cantábrico a la joven de Guadalajara desaparecida en El Bocal

El dispositivo se ha reactivado a primera hora de la mañana con bomberos, agentes del GEO, voluntarios...

Más información: El Ayuntamiento de Santander no verificó la pasarela de la tragedia y señala a Costas como responsable del mantenimiento

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El dispositivo de búsqueda de Helena, la joven guadalajareña de 20 años que desapareció tras el colapso de la pasarela de la senda costera de Santander, se ha retomado a las 8.00 horas de este jueves.

La estructura se desplomó a la altura de El Bocal el martes por la tarde, cuando un grupo de estudiantes del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) La Granja atravesaba el acantilado durante una ruta por la costa.

El suceso se ha saldado con cinco jóvenes fallecidos y una más herida grave, además de la desaparecida, todos ellos alumnos del mismo centro educativo.

Amplio dispositivo

En el operativo de búsqueda de Helena participan efectivos de la Policía Nacional, bomberos voluntarios y del Ayuntamiento de Santander, Policía Local, Protección Civil de Cantabria y de Santander, Cruz Roja, el 112 e Inspección Pesquera.

Los especialistas del Grupo Especial de Operaciones (GEO) inspeccionan grietas y zonas de difícil acceso con un dron subacuático y buzos, un equipo de rescate que también aporta Cruz Roja. En el mar trabajan embarcaciones de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil.

Desde el aire, la búsqueda se apoya en los helicópteros Helimer de Salvamento Marítimo y en el del Gobierno de Cantabria, además de drones del Ejecutivo autonómico que rastrean la zona del acantilado y el litoral cercano.

Los padres de la joven desaparecida se encuentran desde este miércoles en la zona, siguiendo las labores de búsqueda.

El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha advertido de que "las expectativas no son buenas".

La tragedia se produjo cuando siete estudiantes del ciclo superior de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal celebraban sus notas y el destino de sus prácticas en empresas europeas con una ruta por la costa cántabra.

Cinco de ellos murieron tras precipitarse al vacío cuando la pasarela de madera se desplomó sobre el acantilado. Una compañera logró sobrevivir y permanece fuera de peligro.