Imagen de un hombre limpiándose la nariz debido a la alergia
Malas noticias para los toledanos que padecen alergia a los cipreses y arizónicas: niveles muy altos de polen
Las intensas lluvias, seguidas del repunte de las temperaturas y episodios de viento han aumentado el riesgo.
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Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas en la provincia de Toledo, seguidas de un repunte de las temperaturas y episodios de viento, han provocado un aumento significativo de los niveles de polen de cupresáceas —principalmente cipreses y arizónicas—, una situación que ya está afectando a numerosas personas alérgicas.
Ante esta situación, el Servicio de Alergología del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo ha emitido un aviso dirigido a las personas con alergia a este tipo de árboles para que extremen las precauciones.
Según explican los especialistas, las precipitaciones favorecen el crecimiento y la maduración del polen, y cuando llegan días más cálidos y ventosos se produce una mayor dispersión en el ambiente.
Esta combinación meteorológica, habitual en la antesala de la primavera, está detrás de las altas concentraciones que se están registrando estos días y que pueden agravar los síntomas en los pacientes alérgicos.
Primeros meses del año
Los profesionales sanitarios recuerdan que la polinización de las cupresáceas suele comenzar en los primeros meses del año, pero las condiciones climáticas pueden intensificar los picos y adelantar o prolongar la sintomatología. Estornudos frecuentes, congestión nasal, lagrimeo, picor ocular o incluso dificultad respiratoria son algunos de los síntomas más habituales.
Ante este escenario, el Servicio de Alergología recomienda evitar actividades al aire libre en las horas de mayor concentración de polen, mantener cerradas las ventanas tanto en el domicilio como en el vehículo y utilizar gafas de sol y mascarilla si fuera necesario para reducir la exposición. Asimismo, insisten en la importancia de seguir el tratamiento pautado por el especialista y no suspender la medicación sin supervisión médica.
Desde el hospital subrayan que el control de la alergia depende en gran medida de la prevención y de la adherencia al tratamiento, especialmente en jornadas con viento y temperaturas suaves, cuando el polen permanece más tiempo en suspensión. En caso de empeoramiento de los síntomas, recomiendan consultar con el alergólogo para ajustar la pauta terapéutica.