Miguel alimentando uno de los terneros de su explotación en Tortuera (Guadalajara).

Miguel alimentando uno de los terneros de su explotación en Tortuera (Guadalajara). Redes

Sociedad

Miguel se vino de Australia para ser ganadero en su pueblo: "Es sacrificado, pero soy feliz con mis vacas y mis cuatro perros"

"No me veía en la ciudad. Estaba allí, pero estaba pensando en cómo estarían los animales", confiesa.

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Más del 75% de los jóvenes españoles que residen en el extranjero afirman que les gustaría trasladarse de nuevo a España en algún momento. Es la conclusión que extrae el estudio Trayectorias, elaborado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Ministerio de Inclusión, tras encuestar a más de 2.600 emigrantes de entre 20 y 39 años.

Entre esos miles de relatos con billete de vuelta destaca la historia de Miguel Torrubiano. Un joven de 22 años que se marchó a Brisbane (Australia) y decidió volver a su pueblo de 157 habitantes, Tortuera (Guadalajara), para mantener vivo el legado ganadero familiar y ponerse al frente de una explotación con 100 vacas y 5.000 ovejas.

En un vídeo divulgado por el Gobierno de Castilla-La Mancha recuerda cómo durante su estancia al otro lado del planeta no dudó en buscarse la vida limpiando colegios, haciendo camas en hoteles o conduciendo para Uber. Pese a que califica "de diez" aquella aventura fuera de España, la cabra siempre tira al monte.

Tortuera es un municipio de 157 habitantes situado en el noreste de la provincia de Guadalajara, en la comarca histórica del Señorío de Molina.

Tortuera es un municipio de 157 habitantes situado en el noreste de la provincia de Guadalajara, en la comarca histórica del Señorío de Molina. Ayuntamiento

"No me veía en la ciudad. Estaba allí, pero estaba pensando en cómo estarían los animales", confiesa el joven. Sin dudarlo, regresó a sus raíces en la comarca del Señorío de Molina para seguir su vocación: ser ganadero.

Con las ideas claras, las pilas cargadas y una FP de Grado Medio de Agropecuaria bajo el brazo, Miguel articuló su proyecto de vida en esta aldea alcarreña de 150 vecinos. "Los que nos hemos criado aquí, tenemos un apego al pueblo que no es normal. Yo estoy feliz aquí con mis vacas, mis ovejas y mis cuatro perros. Vivo muy bien y soy muy feliz aquí", subraya.

@gobjccm 🤔 ¿Te imaginas tener 100 vacas y 5.000 ovejas en un pueblito de tan solo 150 habitantes? 🧑🏼🌾🐑 Miguel, con tan solo 22 años, trabaja como ganadero en Tortuera (GU) 👉🏼 Continúa con la tradición familiar y apuesta por la actividad de pastoreo extensivo de ovino. Además de tener que alimentar a biberón a Cuerdas 🫢 #ganadero #campo #agricultor ♬ sonido original - Gobierno de Castilla-La Mancha

Durante su corta etapa, destaca historias como la de Cuerdas, un ternero cuya madre murió en el monte en un accidente y al que tuvieron que criar a biberón tras ser rescatado. "Empalmamos dos cuerdas de alpaca para poder cogerle. Y de ahí, el nombre de Cuerdas", relata.

Representa una valiosa excepción en el panorama agrario español que se encuentra inmerso en una dramática falta de relevo generacional. El 41,27 % de los titulares y jefes de explotación en el país superan los 65 años, según el último Censo Agrario del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los menores de 25 años como este castellanomanchego representan apenas el 0,49% del total nacional, lo que se traduce en tan solo 3.649 jóvenes. Para situarse en ese reducido porcentaje, Miguel trabaja codo con codo junto a su padre, Teodoro, y su hermano pequeño.

Su progenitor conoce bien lo que es explorar otros sectores, ya que estuvo 15 años trabajando al volante de un camión antes de retornar al cuidado de animales. Padre e hijo gestionan una amplia cabaña de 100 vacas de raza limousin y 5.000 ovejas.

Miguel acariciando una de sus vacas.

Miguel acariciando una de sus vacas. Redes

Además, compaginan dicha actividad con el cultivo de cereales y forraje. Su vuelta a Tortuera es visto por muchos como una hazaña heroica, sin embargo, el joven de 22 años huye de cualquier tipo de medalla: "Me ves y me dices que qué valiente soy, pero yo no soy valiente, todo lo que tengo es gracias a mi padre".

No obstante, el alcarreño no oculta la exigencia que requiere su profesión. "La gente realmente no conoce cómo es esto, cuando las ovejas están pariendo echas muchas horas, los sábados y los domingos también, es muy sacrificado", afirma.

Ilusión y felicidad por delante

Detrás de la dureza, Miguel agradece la flexibilidad de su modelo de trabajo, valorando su situación al reconocer que tiene suerte: "Soy de los ganaderos que tiene más libertad". En sus ratos libres, esa libertad se traduce en rutas en quad con sus amigos por los montes del Alto Tajo.

Tortuera, un municipio que en la época medieval albergó una de las ferias ganaderas más importantes de la zona, ha encontrado en este veinteañero la esperanza de un futuro prometedor para la España vaciada cuando se combina la vocación, la formación y el orgullo de pertenencia.

A la hora de hacer balance de su decisión de dejar Australia para dedicarse al campo, reflexiona sobre el sentido de su profesión. "Te privas de algunas cosas, pero vas trabajando y consiguiendo metas. La ilusión es lo que te mueve".

Con esa satisfacción personal por seguir regando las raíces familiares en la aldea que lo vio crecer, Miguel resume todo en una frase: "Esto sí que es felicidad".