Félix Bolaños y el Ayuntamiento de Villafranca de los Caballeros (Toledo).
El refugio veraniego de Félix Bolaños: el pueblo con la playa de la Mancha, una ermita del siglo XVI y un carnaval único
Detrás del perfil institucional del "todoministro" del Gobierno, se esconde una historia profundamente ligada a la tierra, el campo y la paz rural.
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La reciente y mayor convocatoria de la historia de jueces y fiscales por parte del Estado español (700 plazas) ha situado al ministro de Justicia, Félix Bolaños, en el centro de todas las miradas. Detrás del perfil institucional del "todoministro" del Gobierno de Pedro Sánchez, se esconde una historia profundamente ligada a la tierra, el campo y la paz rural.
En un rincón de la provincia de Toledo, el actual ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes tiene su particular punto de desconexión cada verano. Se trata de Villafranca de los Caballeros, un pueblo de casi 5.000 habitantes donde nació su padre, Félix Bolaños Toribio y donde el magistrado pasó buena parte de su infancia.
El principal atractivo turístico y medioambiental de este lugar es su oasis acuático: un complejo lagunar protegido formado por la Laguna Grande y la Laguna Chica conocido como la "Playa de La Mancha".
Este bálsamo de arena y agua en mitad de la llanura toledana, que cuenta con más de dos kilómetros de playa, sirve de paso para cientos de aves migratorias y es un destino habitual de senderistas y familias durante los meses de calor. Más allá del agua, Villafranca suma un riquísimo patrimonio histórico.
En el plano religioso destaca la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y su icónica ermita del siglo XVI que destaca por albergar unos frescos de un gran valor artístico. En cuanto a fiestas y celebraciones, el municipio presume de tener un carnaval único declarado de Interés Turístico Regional.
Las pinturas de la Ermita del Cristo de Santa Ana.
Su gran particularidad es que dos mundos opuestos conviven en la misma calle: el respeto y la devoción religiosa hacia los difuntos junto al color y la sátira pagana del carnaval. Por si fuera poco, el término municipal custodia búnkeres y fortificaciones defensivas que formaron parte de las líneas de resistencia durante la guerra civil española.
Las raíces manchegas de Bolaños
Los refugios de la Guerra Civil de Villafranca de los Caballeros.
Aunque Félix Bolaños nació en Madrid en 1975 y se crio en Móstoles, su corazón siempre ha tenido un hueco para Toledo. Su padre tuvo que dejar Villafranca de los Caballeros para dar una mejor vida a su familia en la capital nacional donde montó una pequeña tienda de piensos y plantas. Sin embargo, nunca rompió los lazos con su pueblo natal.
Los Bolaños mantuvieron siempre su casa, sus tradiciones y sus amistades de toda la vida, un legado que transmitió con fuerza a su hijo. El ministro disfrutó de grandes momentos siendo un niño en las calles de Villafranca donde también creció su pareja, Fátima Rodríguez, antigua asesora de la exministra Isabel Celaá.
Su historia de amor tiene un indiscutible sabor manchego. Entre veranos tranquilos y paseos junto a las lagunas, consolidaron una relación amorosa que hoy se ha convertido en una familia. Para Bolaños, este rincón sigue siendo el lugar idóneo para recordar sus raíces y reencontrarse con los suyos.
Antes de hacerse con la cartera ministerial, Bolaños compaginó sus estudios de Derecho en la Universidad Complutense con trabajos como repartidor de pizzas y árbitro de fútbol. Más tarde pasó por el prestigioso bufete Uría Menéndez y fue en unas fiestas de Aluche donde conoció a un joven Pedro Sánchez que ahora lo salvaguarda como una de las principales piezas de su equipo de gobierno.