Santi en su nueva casa en Fuensanta (Albacete).
Santi, el joven albañil que se ha comprado una casa: "Llevo trabajando desde los 16 años, tenía bastantes ahorros"
Bajo el nombre @nosoysanti_1, este albaceteño documenta el proceso de reforma de su nuevo hogar.
Más información: La compra de la primera vivienda se aleja para los jóvenes: la edad media de acceso se sitúa en 41 años
Santi se ha convertido en propietario con solo 22 años en un contexto donde adquirir una vivienda parece una utopía para los jóvenes. La historia de este albaceteño es sinónimo de esfuerzo y responsabilidad. Pese a su corta edad, ha conseguido ahorrar un "colchoncito" para comprar una casa en Fuensanta (Albacete) por menos de 40.000 euros.
Su fórmula mágica no es otra cosa que una mezcla de madurez temprana y esfuerzo físico. "Llevo trabajando desde los 16 años, tenía bastantes ahorros", confiesa a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha. Desde hace tiempo, se dedica a la albañilería, aunque anteriormente ha ejercido como soldador y tractorista.
Por triste que parezca, Santi es la aguja dentro del pajar. El porcentaje de menores de 35 años con un inmueble en propiedad ha caído del 69,34 % en 2011 al 36,7 % en 2024, según recoge la Encuesta Financiera de las Familias de 2024 publicada por el Banco de España.
Quizás es por esto que su caso esté causando impacto en las redes sociales. Bajo el nombre @nosoysanti_1, este albaceteño documenta el proceso de reforma de su nuevo hogar en varios capítulos que ya acumulan miles de visualizaciones.
"Parece que la gente no podemos comprar casas, pero sí se puede. Es cierto que muchos tenemos metido en la cabeza lo de vivir en una ciudad grande", apunta. Con esa idea, observó que en el municipio de Fuensanta (285 habitantes) había a la venta una vivienda por un precio asequible y que además se encontraba cerca de La Roda, lugar donde trabaja como albañil.
Santi colocando un rodapié en su nueva casa.
"Estaba barata y con lo que tenía ahorrado pagué la mitad del valor y luego, en vez de hipotecarme, pedí un préstamo personal y terminé de abonar el resto", detalla Santi. A tan solo cinco minutos de su puesto de trabajo y a 20 minutos en coche de Albacete capital está seguro que ha hecho una buena compra: "Es un sitio que tiene buena salida y es un pueblo tranquilo".
Por menos de 40.000 euros, cifra que hoy no cubriría la entrada de un piso en cualquier ciudad, se hizo con la titularidad total del inmueble que, eso sí, requería de una profunda puesta a punto. "Conforme están los alquileres, lo mejor es irte a las zonas rurales y te compras tu casa", subraya.
Santi en su proceso de reforma.
Desde hace seis meses, Santi compagina su jornada laboral con la reforma del inmueble. A través de los vídeos en las redes muestra cómo levanta tabiques, desinfecta habitaciones y desbroza el jardín. "La mayoría lo hago todo yo, aunque mi padre, que se dedica a la construcción, me echa una mano a veces", cuenta con orgullo.
Esa perspicacia que ha ido desarrollando a golpe de martillo, la aplica siempre que puede ahorrarse unos pocos euros. Aprovechando que un conocido cambiaba su cocina y que él mismo se encargó del montaje y desmontaje, Santi dio una segunda vida a esos muebles en su nuevo hogar.
Para aquellos que piensen que detrás de este tipo de viviendas abandonadas o en mal estado hay un gran desembolso en obras, este joven estima que no hace falta una fortuna para empezar: "Con otros 15.000 euros puedes apañarla para vivir perfectamente".
Con solo 22 años tiene claras sus prioridades. "Muchos amigos cuando empiezan a trabajar su primera opción fue un coche nuevo, pero lo más importante es tu hogar. El valor de un coche se deprecia rápido, el de un inmueble no tanto", relata.
Centrado en su trabajo y su proyecto de vida, Santi lanza un mensaje a los jóvenes: hay que perder el miedo a los pueblos para ganar libertad financiera.