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Sociedad NO HAY OTRO EN EL MUNDO QUE LO HAGA A IZQUIERDAS

La historia de 'El Zurdo', un castellano-manchego único en el mundo y pasado franquista

6 agosto, 2017 10:35

El municipio de Mota del Cuervo (Cuenca) conserva siete molinos de viento de "los 33" que llegó a albergar en los últimos siglos, de los cuales seis se han reconstruido sobre la base donde nacieron y el otro, conocido como 'El Zurdo' y propiedad ahora de los descendientes de Ramón Serrano Suñer --el 'cuñadísimo' de Francisco Franco--, conserva su estructura original y es distinguido como "el único que muele a izquierdas en el mundo".

'El Zurdo', levantado hace "unos cinco siglos", fue el último molino que dejó de mover sus aspas y moler el trigo en un pequeño cerro de la localidad conquense en el año 1929 -"cuando llegó la electricidad al pueblo"--, una docena de años antes de que Serrano, quien llegó a ser ministro de la Gobernación y de Asuntos Exteriores durante la dictadura franquista, se percatara de la desaparición de estos "gigantes", como los veía Don Quijote de la Mancha, y se interesara por hacerse con uno de ellos.

Según relata en una entrevista con Europa Press el presidente de la Asociación de Amigos de los Molinos, Enrique Tirado, nieto del que fuera propietario de este molino, Espiridión Zarco, por aquel entonces, su abuelo, juez del pueblo, quiso regalar este molino a Serrano tras encontrarse con él en Quintanar de la Orden (Toledo), donde "se juntaban todas las autoridades", tras la predilección mostrada por el 'cuñadísimo' hacia 'El Zurdo'.

Este interés surgió, según cuenta Tirado, en uno de los viajes que Serrano Suñer realizaba entre Madrid y Alicante, por la carretera que pasa por Mota del Cuervo, para visitar la fábrica de helados que tenía su mujer, Zita Polo --hermana de la mujer de Franco, Carmen Polo--. En estos trayectos, explica Tirado, el 'cuñadísimo' se preocupó por la desaparición que estaban protagonizando los molinos de viento en La Mancha.

Así, aunque Espiridión Zarco quiso legar este particular molino que había heredado de sus ancestros a Serrano, este dijo que "no podía aceptarlo como regalo" y se lo compró junto a una viña "de casi 3.000 cepas" que también era propiedad de Zarco. No obstante, Tirado puntualiza que el dinero que Serrano pagó fue entregado al sacerdote de Mota del Cuervo para dedicarlo a obras de caridad.

Declarado Bien de Interés Cultural

Serrano, que restauró este molino al adquirirlo, el cual ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta hace un par de meses con la intención de abrirlo al público en un futuro, puso un letrero en 'El Zurdo' que rezaba 'Aún quedan molinos en España', y es que, según cuenta Tirado, la conservación y restauración de muchos de estos molinos en el país fue posible por la intervención de países como Austria, Alemania o Francia, además de por la labor que viene desarrollando la asociación que preside.

Se pintó por dentro y por fuera, se restauró la capota y se afianzaron los cimientos, manteniendo la estructura original de este molino con rueda Catalina construido hace medio milenio. Asimismo, Serrano dejó a un amigo suyo de Pedromuñoz (Ciudad Real), como encargado del mantenimiento y cuidado de esta joya arquitectónica hasta que años más tarde fue el propio Tirado quien cogió las riendas del mismo.

Una equivocación

Tirado desvela también que el sobrenombre que ha adquirido este molino por la contrariedad del funcionamiento de su engranaje, fue debido a "la equivocación de los montadores", quienes instalaron el mecanismo "al revés" y, viendo que aun así funcionaba, lo dejaron con esta característica montura.

"Hace dos siglos sufrió una avería y rompió un brazo al dueño del molino en aquel entonces, a quien casi mató. Por ello, 'El Zurdo' estuvo cuarenta días procesado y a raíz de ese incidente pusieron a todos los molinos de viento una puerta en el lado norte y otra en el sur, donde normalmente se instalaba", relata el presidente de la Asociación de Amigos de los Molinos sobre otra de las curiosidades de 'El Zurdo', un molino que Serrano "siempre quiso que de alguna manera siguiera perteneciendo a la familia".

Más de 60 años cuidando molinos

De la misma manera que Serrano Suñer se percató de la continua desaparición de estos molinos de viento, en el año 1955, "surgieron doce locos que llegaron a la conclusión de que el vertedero en que se estaba convirtiendo la zona donde están estos molinos no podía consentirse". A ellos se unieron después alcaldes de diversos municipios que también albergan estos trituradores gigantes, o incluso periodistas comprometidos en divulgar la historia de los mismos.

Por ello, crearon la Asociación de Amigos de los Molinos de Mota del Cuervo, que actualmente cuenta con alrededor de 400 socios, para "cuidar todos los molinos de Castilla-La Mancha" ante "el abandono de la gente en los pueblos y la falta de un turismo" que provocara una mayor preocupación por ellos.

De esta manera, la asociación habilitó uno de los seis molinos que se sitúan frente a 'El Zurdo' en la sierra de los Molinos de la Mota del Cuervo. Uno de ellos, 'El Gigante' sí que mueve sus aspas cada sábado que el viento lo permite y se puede visitar para conocer parte de la historia de La Mancha y, también, para imaginar la desgarrada lucha de Don Quijote a pesar de las advertencias de su inseparable Sancho: "Aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino".