Fachada del Hospital Universitario de Toledo.
UGT lleva al hospital de Toledo ante la Inspección de Trabajo por reforzar las Urgencias con médicos de otros servicios
Desde el centro aseguran que se adoptarán "las medidas necesarias para asegurar una asistencia sanitaria efectiva, continua, segura y de calidad".
Más información: El Hospital Universitario de Toledo recurre a médicos de planta y quirófano para reforzar unas Urgencias mermadas
El sindicato UGT ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo contra la Gerencia del Hospital Universitario de Toledo (HUT) por la decisión de derivar médicos de distintos servicios hospitalarios al refuerzo asistencial de Urgencias durante el periodo estival.
El sindicato sostiene que esta medida supone una modificación "unilateral y sustancial" de la organización del trabajo y que puede comprometer el cumplimiento de los límites legales sobre el tiempo máximo de trabajo, los descansos diarios y semanales y la adecuada planificación de la plantilla.
Según expone en el escrito remitido a la Inspección de Trabajo, la derivación de facultativos está incrementando la carga de trabajo y la jornada de estos profesionales, además de alterar sus condiciones habituales de prestación de servicios, "sin que haya existido un proceso de negociación o consulta con las organizaciones sindicales presentes en la Mesa Sectorial o con los órganos de representación del personal".
Riesgos
UGT añade que esta decisión tampoco ha ido acompañada de una evaluación específica de los riesgos derivados del aumento de la carga física, mental y emocional que supone la prolongación de la jornada y la alteración de los descansos.
En este sentido, el sindicato advierte de que la medida "no afecta únicamente a las condiciones de trabajo del personal facultativo, sino que puede incidir directamente sobre la calidad y seguridad de la asistencia sanitaria prestada", al considerar que la fatiga derivada de jornadas prolongadas y descansos insuficientes incrementa el riesgo de errores en un ámbito de alta responsabilidad como es la atención sanitaria urgente.
La responsable de Sanidad de UGT Servicios Públicos en Toledo, Inés Pedreño, ha criticado la "unilateralidad" con la que, a su juicio, ha actuado la Gerencia, calificándola como "una muestra más de la falta de planificación y la descoordinación con la que gestiona un recurso tan importante como es el Hospital Universitario de Toledo".
"En este proceder no hay ningún tipo de objetivo pautado; todo se hace a través de la improvisación", ha añadido.
La respuesta del HUT
Fuentes del Hospital Universitario de Toledo han asegurado a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha que se trata de "una medida reorganizativa temporal para cubrir las sustituciones de profesionales en el servicio de Urgencias".
Las mismas fuentes han precisado que los facultativos desplazados son médicos de distintas especialidades que atenderán a pacientes con patologías relacionadas con su ámbito de conocimiento.
Asimismo, han defendido que el centro está obligado a adoptar "las medidas necesarias para asegurar una asistencia sanitaria efectiva, continua, segura y de calidad".
En este sentido, han subrayado que se respetan "las competencias propias de cada especialidad, garantizando la capacitación de los profesionales y preservando la seguridad clínica de los pacientes", por lo que consideran que la reorganización está "suficientemente motivada por razones asistenciales objetivas".
Segunda denuncia sindical
La denuncia de UGT se produce apenas dos días después de que CSIF alertara públicamente de esta misma reorganización del servicio de Urgencias.
El sindicato denunció que la Gerencia había comenzado a destinar médicos especialistas de planta y de quirófano a Urgencias para hacer frente a la falta de facultativos durante el verano, una decisión que calificó de "precipitada" y adoptada, según aseguró, sin informar previamente a la Junta de Personal.
CSIF atribuyó esta situación a la falta de planificación de las vacaciones estivales y recordó que el servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo arrastra desde hace tiempo una elevada presión asistencial, con déficit de facultativos y demoras en los ingresos hospitalarios.