Detalle de la composición del Rosario de Cristal expuesto en la Catedral Primada en los años 20.

Detalle de la composición del Rosario de Cristal expuesto en la Catedral Primada en los años 20. Cedida

Toledo ACTOS POR EL VIII CENTENARIO DE LA CATEDRAL PRIMADA

Toledo tendrá 'Corpus nocturno': los 5 misterios de vidrio que sobrevivieron a la Guerra saldrán en procesión

Restaurados tras 80 años en el olvido, los cinco faroles monumentales del Rosario de Cristal de la Virgen del Sagrario de 1924 recuperan su brillo para procesionar este 29 de mayo.

Más información: El Rosario de Cristal más madrugador brilla con luz propia por las calles de Zaragoza

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Dentro del programa conmemorativo que celebra el VIII Centenario de la Catedral, Toledo recupera este año una tradición que se perdió tras la Guerra Civil. El próximo 29 de mayo, el Rosario de Cristal de la Virgen del Sagrario volverá a recorrer las calles del Casco Histórico en una procesión nocturna que aspira a ser masiva y convertirse en un segundo Corpus.

El gran atractivo de la cita será su puesta en escena, ya que las piezas lucirán en la penumbra rompiendo la oscuridad de las calles solo con su luz interior, tal y como hicieron por primera vez hace 102 años, en una estampa que promete cautivar a quienes arropen el recorrido.

Tras ocho décadas guardadas en la Catedral, estas piezas saldrán a la calle para que los toledanos descubran un patrimonio que ha permanecido oculto para varias generaciones. El objetivo es que este conjunto desconocido pase de los almacenes al calendario de las grandes fiestas de la ciudad.

Imagen histórica de los cinco grandes faroles en la Catedral.

Imagen histórica de los cinco grandes faroles en la Catedral. Cedida

Una de las piezas.

Una de las piezas.

Pero, ¿qué es exactamente este rosario? Se trata de una creación monumental que emula las cuentas de un rezado a través de la luz y el vidrio. El proyecto nació en 1924 por iniciativa del deán José Polo Benito, que buscaba para Toledo un modelo similar al de Zaragoza que data de 1898.

En la capital aragonesa, este desfile sigue celebrándose cada 13 de octubre y es, junto a la Ofrenda de Flores, el acto más concurrido de las Fiestas del Pilar. En Toledo, antes de la la guerra, el Rosario de Cristal salía a las calles cada 15 de agosto, día de la Virgen del Sagrario.

El Rosario de Cristal de la virgen del Pilar de Zaragoza.

El Rosario de Cristal de la virgen del Pilar de Zaragoza.

Detalle de una de las piezas del rosario zaragozano custodiadas en la Basílica del Pilar.

Detalle de una de las piezas del rosario zaragozano custodiadas en la Basílica del Pilar.

Antesala del centenario de la Coronación

El evento de este año será el 29 de mayo, como antesala del centenario de la Coronación de la Virgen del Sagrario que se celebra al día siguiente. Según la Catedral, el 30 de mayo habrá misa y procesión de la patrona hasta la plaza de Zocodover para evocar la histórica coronación de 1926.

"Las crónicas de 1924 hablan de miles de personas en las calles para ver el Rosario de Cristal. Fue un éxito total, aunque luego la historia lo dejó de lado", explica un investigador consultado por este medio.

En aquel Toledo de principios de siglo, ver estos faroles con una tecnología eléctrica incipiente fue una novedad que atrajo a toda la ciudad. "El efecto nocturno era lo que más interesaba", añade. Un siglo después, ese magnetismo se mantiene como atractivo gracias al contraste del vidrio iluminado frente a la penumbra del Casco.

Crónicas históricas del evento.

Crónicas históricas del evento. Cedida

Los cinco misterios son faroles de dos metros

El Rosario de Cristal está compuesto por los cinco misterios gozosos: cinco estructuras de latón y vidrio que rozan los dos metros de altura. Representan la Encarnación, la Visitación, el Nacimiento de Jesús, la Purificación y el Niño Perdido y Hallado en el Templo. Junto a ellos, desfilarán elementos más pequeños que representan las cuentas del rosario.

Estas piezas han sobrevivido a la Guerra Civil y a décadas de desuso. El deán Benito logró en su día que instituciones como la Academia de Infantería o la Cámara de Comercio patrocinaran los faroles, y por eso sus escudos aún se pueden ver en los vidrios originales que ahora están siendo limpiados y consolidados.

Estado actual de algunos fragmentos de las piezas de vidrio.

Estado actual de algunos fragmentos de las piezas de vidrio. Javier Longobardo

El trabajo en el taller de los Potenciano

La restauración corre a cargo de la familia Potenciano. En su taller de la toledana calle del Ángel, Concepción, su marido José Antonio y su hijo Hugo llevan seis meses trabajando de seis de la mañana a nueve de la noche para llegar a tiempo. "Los misterios estaban en condiciones pésimas tras casi cien años guardados. El metal estaba muy deteriorado y muchos cristales rotos", explica Concepción.

Concepción Potenciano y José Antonio, en su taller de la calle del Ángel, donde ultiman la restauración de los faroles centenarios.

Concepción Potenciano y José Antonio, en su taller de la calle del Ángel, donde ultiman la restauración de los faroles centenarios. Javier Longobardo

La labor ha consistido en desmantelar las armaduras, limpiar el latón y reponer los vidrios que faltaban. Cada cristal nuevo se pinta a mano y se cuece al horno a 630 grados. "Nos levantamos a las cinco de la mañana para trabajar con precisión. Con materiales tan sensibles como el vidrio, cualquier error te obliga a empezar de cero", señala.

Se trata de elementos muy sensibles y los artesanos trabajan contrarreloj.

Se trata de elementos muy sensibles y los artesanos trabajan contrarreloj. Javier Longobardo

Detalle de la estructura de uno de los misterios, cuya altura roza los dos metros, antes de completar su ensamblaje.

Detalle de la estructura de uno de los misterios, cuya altura roza los dos metros, antes de completar su ensamblaje. Javier Longobardo

Detalle del vidrio de alta calidad de los faroles, un proyecto que ha requerido la entrega total de la familia Potenciano.

Detalle del vidrio de alta calidad de los faroles, un proyecto que ha requerido la entrega total de la familia Potenciano. Javier Longobardo

Gracias a Hugo, que representa la cuarta generación, este oficio tradicional de Toledo tiene garantizado el relevo. Han dejado aparcados otros pedidos para centrarse exclusivamente en cada pieza monumental, cuya recuperación sufragará el Ayuntamiento.

El reto de las calles del Casco

Debido a sus dimensiones —un metro de base y casi dos de alto—, los misterios plantean un reto para la organización del evento. El Cabildo y el Ayuntamiento están midiendo el itinerario para asegurar que las andas puedan pasar sin problemas por los giros del recorrido. El punto más señalado será la plaza de Zocodover, donde los días 29 y 30 se espera una de las mayores concentraciones de gente.

Para que la cita sea participativa, la Catedral ha enviado partituras a los coros de las parroquias de la diócesis. La idea es que miles de personas canten juntas en diferentes puntos con motivo de la celebración de la salida del gran rosario y que sea un evento participativo.

Con esta recuperación, Toledo no solo pone en valor su patrimonio, sino que pone a prueba una nueva tradición nocturna que aspira a ser la segunda gran procesión de la ciudad tras el Corpus.