Autovía A-42 a su paso por Toledo.
Estas son las carreteras de Toledo que el Estado mejorará con 13,8 millones de euros
El plan estatal actuará sobre 138 kilómetros de la red viaria e incorpora medidas para reducir emisiones y mejorar la eficiencia energética.
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El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado por 13.296.408,17 euros (IVA incluido) un contrato para la conservación y explotación de 138 kilómetros de carreteras del Estado en la provincia de Toledo, con una duración inicial de tres años, prorrogable hasta un máximo de cinco años y nueve meses. El contrato corresponde al sector número 3 e incluye actuaciones de conservación en 138 kilómetros de vías, entre ellas 46 kilómetros de autovía.
Los trabajos abarcan distintos tramos de la A-42, entre el límite con la Comunidad de Madrid en Casarrubuelos y Burguillos de Toledo; la N-401 hasta el límite con la provincia de Ciudad Real; y varios tramos de la N-401A. Además, el contrato contempla la mejora del drenaje longitudinal en un tramo específico de la autovía A-42 dentro de la provincia de Toledo.
Entre las actuaciones previstas figuran la vigilancia y atención de accidentes, la vialidad invernal, el mantenimiento de instalaciones, así como el control de túneles y sistemas de comunicaciones, reforzando así la seguridad y la operatividad de la red viaria estatal en la provincia.
La adjudicación, previamente autorizada por el Consejo de Ministros y publicada ya en la Plataforma de Contratación del Sector Público, se enmarca en el programa estatal de mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de circulación, accesibilidad y seguridad vial para la ciudadanía.
Compromiso con la descarbonización
El contrato incorpora requisitos específicos orientados a mejorar la eficiencia energética y reducir emisiones contaminantes. En este sentido, las empresas adjudicatarias deberán calcular la huella de carbono asociada a la ejecución del contrato en cada tramo de carretera y presentar, durante los seis primeros meses, un plan de descarbonización con el objetivo de alcanzar el balance neutro de carbono en un plazo de cinco años.
Estas medidas se suman a otras iniciativas ya implantadas en contratos similares desde 2022, como el autoconsumo energético en instalaciones de servicio, el uso de sistemas renovables de calefacción, la mejora de la eficiencia en iluminación o la incorporación de vehículos eléctricos en las labores de mantenimiento.
Según las estimaciones de la Dirección General de Carreteras, estas actuaciones contribuirán a reducir hasta 71.640 toneladas anuales de CO₂ asociadas al funcionamiento ordinario y la explotación de la red estatal.