Instalaciones del Instituto de Medicina Legal de Toledo.
Cinco casos de tuberculosis en el Instituto de Medicina Legal de Toledo por "deficiencias" en sus instalaciones
CSIF advierte de graves carencias en ventilación, filtración de aire y gestión de residuos y exige acelerar el traslado a la nueva sede.
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Cinco trabajadores del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo han dado positivo por exposición al bacilo de la tuberculosis en un contexto marcado por graves deficiencias estructurales y de seguridad en el Servicio de Patología, según ha denunciado la Central Sindical Independiente y de Funcionarios y Funcionarias (CSIF). Además, el sindicato ha solicitado el cierre cautelar inmediato de las instalaciones y ha presentado denuncia ante la Inspección de Trabajo.
Según el sindicato, las dependencias actuales no reúnen las condiciones mínimas de seguridad necesarias para la realización de autopsias, lo que supone un riesgo biológico relevante para la plantilla.
Entre las principales deficiencias detectadas se encuentran problemas estructurales y técnicos como la falta de estanqueidad en las salas, la ausencia de sistemas adecuados de filtración del aire, así como graves carencias en limpieza, ventilación y gestión de residuos biológicos y físicos. A ello se le suma la escasez de equipos de protección individual (EPI) disponibles para el personal.
Instalaciones del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo.
Estas circunstancias han afectado directamente a la plantilla del centro: cinco de los 21 trabajadores han estado expuestos al bacilo de la tuberculosis, lo que evidencia, según el sindicato, la existencia de un elevado riesgo biológico y la posible propagación de agentes infecciosos dentro de unas instalaciones calificadas como insalubres.
Sin traslado
Aunque ninguno de los trabajadores ha desarrollado la enfermedad activa hasta el momento, permanecerán bajo vigilancia médica durante los próximos dos años, con controles periódicos para descartar su evolución.
La situación salió a la luz tras detectarse un resultado positivo en la prueba de Mantoux realizada a una técnico forense que había trabajado temporalmente en la institución y que se sometió a este test en su nuevo destino dentro del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha.
A raíz de este caso, CSIF reclama que esta prueba diagnóstica se incorpore de forma obligatoria al protocolo de prevención de riesgos laborales de todo el personal forense.
El sindicato también censura que todavía no se haya materializado el traslado a la nueva sede del Instituto, pese a que las instalaciones fueron inauguradas el pasado mes de marzo por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.
Residuos en las instalaciones del Instituto de Medicina Forense de Toledo.
Mientras tanto, denuncia que continúan produciéndose situaciones que vulneran normas básicas de seguridad, como el almacenamiento de residuos biosanitarios en dependencias no habilitadas para ello.
Además, se han registrado problemas de ventilación y presencia de plagas de insectos, lo que obligó incluso a la intervención del Ayuntamiento de Toledo mediante tareas de fumigación en las instalaciones.
CSIF advierte de que estas condiciones incumplen la normativa vigente en materia de prevención de riesgos laborales y suponen un riesgo directo para la salud de los trabajadores.
Insectos en las instalaciones del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo.
Por ello, ha solicitado de forma urgente la comunicación de la evaluación de riesgos laborales tanto del personal médico forense como de los técnicos especialistas, la actualización de los protocolos de seguridad y la adopción inmediata de medidas correctoras.
Entre las actuaciones reclamadas destaca el cierre cautelar del centro hasta garantizar condiciones adecuadas de seguridad, así como la aceleración del traslado a las nuevas instalaciones. El sindicato no descarta emprender nuevas acciones si no se produce una respuesta rápida y efectiva por parte de la Administración.