Técnicos y operarios supervisan la instalación de los nuevos marcos de hormigón que forman la canalización del arroyo.

Técnicos y operarios supervisan la instalación de los nuevos marcos de hormigón que forman la canalización del arroyo. Javier Longobardo

Toledo REPORTAJE

Cobisa, el pueblo de Toledo que entierra el miedo a las riadas: su búnker hidráulico reduce 100 veces el riesgo de catástrofe

EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha recorre las entrañas de la mayor obra civil de canalización de agua de la región, diseñada para "salvar vidas".

Más información: La DANA provoca en Cobisa (Toledo) grandes balsas de agua en las calles y hace recordar a los vecinos la riada de 2021

Cobisa (Toledo)
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Cobisa no debería ser noticia por el agua, pero lo ha sido debido a lluvias torrenciales y, especialmente, en las danas de 2021 y 2023.

Situada a apenas cinco kilómetros de Toledo, esta localidad es el reflejo del desarrollo residencial de las últimas décadas en muchos pueblos que han crecido exponencialmente alrededor de las ciudades. Cobisa en 1990 contaba con 1.000 vecinos; hoy ronda los 4.500.

Este crecimiento acelerado, una multiplicación por cuatro de su población, provocó que diversas construcciones se levantaran en el cauce natural del arroyo de la Degollada.

El municipio está abierto en canal con una profundidad de tres metros para instalar el nuevo encauzamiento con mayor capacidad para recoger el agua de los episodios de lluvias torrenciales.

El municipio está abierto en canal con una profundidad de tres metros para instalar el nuevo encauzamiento con mayor capacidad para recoger el agua de los episodios de lluvias torrenciales. Javier Longobardo

Aquella decisión urbanística se ensañó especialmente con algunas viviendas de la calle Veguilla y las aledañas, convertidas en ríos tras los temporales de septiembre de 2021 y también de 2023.

Desde hace meses, el municipio está abierto en canal por una gran obra de ingeniería, ejecutada por la UTE Facsa-Lozoya con un presupuesto de casi 7 millones de euros.

Es la mayor obra civil de canalización de agua en marcha en la región, ejecutada además con inversión pública cofinanciada con fondos europeos del Mecanismo para la Recuperación y Resilencia (MRR) tras el acuerdo de tres administraciones: Junta, Diputación y Ayuntamiento.

Los principales datos del proyecto, que acabará con la principal problemática de Cobisa.

Los principales datos del proyecto, que acabará con la principal problemática de Cobisa. Javier Longobardo

La actuación busca corregir el problema y enterrar, literalmente, el miedo de sus vecinos. En mayo, esta primera fase de encauzamiento del arroyo llegará a su fin, marcando un antes y un después en la seguridad del pueblo, donde no murió nadie en los episodios de grandes tormentas, "pero pudo pasar", revela su alcalde, Félix Ortega, con crudeza.

El factor humano de la necesidad de esta obra tiene nombres propios. Cerca de la calle Veguilla, en el encuentro con la avenida Castilla-La Mancha, se encuentra la clínica veterinaria Las Villas, de Mar, un negocio que fue el epicentro del desastre.

Un vídeo viral de aquel día todavía estremece al volverlo a ver, con su hijo gritando "¡socorro!" mientras el agua entra en tromba.

"Nos llegaba literalmente al cuello", recuerda Mar abriendo las puertas de su clínica a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

Tras una inversión "enorme que no quiero recordar" para reconstruir su clínica, hoy observa las máquinas de canalización del arroyo con esperanza, pero también con ciertas suspicacias, porque "el agua siempre termina volviendo". "He tenido que protegerme", explica.

Mar, la propietaria de la clínica veterinaria Las Villas, recibe a este periódico y cuenta la gran inversión realizada para reconstuir su negocio y protegerme por si vuelve a pasar.

Mar, la propietaria de la clínica veterinaria Las Villas, recibe a este periódico y cuenta la "gran inversión" realizada para reconstuir su negocio y "protegerme por si vuelve a pasar". I. G. V.

La previsión y la protección de los vecinos es visible en las fachadas de sus viviendas, la mayoría de ellas chalés individuales con patios.

Una vecina ha levantado un muro de hormigón de más de dos metros de altura. "Lo hemos hecho con el miedo en el cuerpo, no podíamos volver a pasar por lo mismo", confiesa.

Uno de los vecinos instaló esta cámara de seguridad orientada al cauce del arroyo, en parte, para vigilar las crecidas desde el interior de su casa.

Uno de los vecinos instaló esta cámara de seguridad orientada al cauce del arroyo, en parte, para vigilar las crecidas desde el interior de su casa. I. G. V.

El ingenio también se ha blindado entre los cobisanos. Otro vecino nos explica que ha instalado una cámara de seguridad orientada al cauce para vigilar desde el salón de su casa el nivel del arroyo.

"A nosotros no nos entró prácticamente agua, le pilló a mi hijo solo la última vez, pero estamos inquietos. Si veo que sube, ya sé lo que toca".

Dormir tranquilos

Por su parte, Pilar camina con la barra de pan debajo del brazo y agradece la actuación que se está ejecutando en el pueblo. Ella no se ve afectada directamente, porque su vivienda está en una zona alta que no sufre consecuencias cuando llueve torrencialmente, pero habla desde la empatía con sus vecinos.

"Hay que gastarse el dinero en estas obras. Es la única forma de que algunas personas puedan dormir tranquilas".

Minimizar riesgos

EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha recorre las entrañas de la actuación junto a José María Moreno, director de obra y redactor del proyecto, quien explica que la ingeniería se basa en periodos de retorno.

La antigua canalización fallaba cada 5 años con un 20 % de probabilidad anual, una cifra que se reduce al mínimo con la obra actualmente en marcha.

"Hemos disminuido 100 veces el riesgo", recalca. "La infraestructura está preparada para un periodo de retorno de 500 años. La probabilidad de que la lluvia supere esta obra es ahora de un 0,2 % anual", cifra.

Los marcos prefabricados de hormigón de 5 metros de ancho por 2 metros de alto se instalan en el tramo final de la actuación.

Los marcos prefabricados de hormigón de 5 metros de ancho por 2 metros de alto se instalan en el tramo final de la actuación. Javier Longobardo

El tramo más largo de la actuación incorpora marcos de 3 metros por 2 al lado de viviendas que han levantado muros de hormigón.

El tramo más largo de la actuación incorpora marcos de 3 metros por 2 al lado de viviendas que han levantado muros de hormigón. Javier Longobardo

El sistema cuenta con un arenero de hasta 1.000 metros cúbicos para atrapar lodo y maleza, evitando que la canalización posterior se obstruya con mayor facilidad. Después, se incorpora el nuevo encauzamiento con las conducciones por debajo del nivel del suelo con una excavación de hasta tres metros bajo tierra.

Construirlo está siendo un desafío tanto físico como económico, toda vez que debajo de la calzada en Cobisa hay granito y eso encarece el coste.

Un arenero de grandes dimensiones al inicio del encauzamiento ejerce como primera barrera y dique de contención de maleza, piedras y evitar los arrastres que causan los principales daños.

Un arenero de grandes dimensiones al inicio del encauzamiento ejerce como primera barrera y dique de contención de maleza, piedras y evitar los arrastres que causan los principales daños. Javier Longobardo

"El precio del metro cúbico excavado en roca se multiplica por ocho respecto a un terreno blando", señala el responsable técnico.

Aun así, el objetivo es terminar los 1,4 kilómetros de la primera fase urbana en mayo de 2026, con túneles que alcanzan los cinco metros de ancho en el último tramo.

Estos son los marcos de hormigón de 5 metros por 2 introducidos en unos 600 metros de los casi 2 kilómetros del recorrido.

Estos son los marcos de hormigón de 5 metros por 2 introducidos en unos 600 metros de los casi 2 kilómetros del recorrido. Javier Longobardo

"Pediremos un crédito"

Durante la visita a la obra, Montserrat Muro, directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, destaca la importancia de adaptar los municipios al cambio climático. "Es una obra de gran calado por la dificultad de hacerla por dentro de un pueblo".

Añade que "este es el ejemplo de infraestructuras resilientes, porque son capaces de asumir esos volúmenes de agua sin que supongan el destrozo de un pueblo o la pérdida de vidas".

El alcalde del pueblo, Félix Ortega, reconoce la gravedad de lo vivido años atrás cuando se han producido lluvias torrenciales, con las consecuencias más graves en la dana de 2021, aunque también se replicaron con menor virulencia dos años después.

"Arrasó con todo lo que pilló. Tuvimos muchísima suerte de que no hubiera muertos, porque la gente podía haber muerto ahogada en su vivienda o en un vehículo arrastrado", reflexiona.

La directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, Monserrat Muro; el alcalde de Cosa, Félix Ortega, responsable de la UTE Facsa-Lozoya y el director de obra, José María Moreno, recorren la actuación junto a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

La directora de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, Monserrat Muro; el alcalde de Cosa, Félix Ortega, responsable de la UTE Facsa-Lozoya y el director de obra, José María Moreno, recorren la actuación junto a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

La segunda fase de la obra, que recorrerá los últimos 600 metros hasta superar el nudo de la autovía y la depuradora, ya está en los planes inmediatos de las administraciones, en esta ocasión financiada por la Junta y el Ayuntamiento a dos bandas.

Ortega tiene claro que la administración local no dudará en pedir un crédito para financiar su parte de los 1,5 millones de euros que costará este último tramo. "Es la gran obra del pueblo, no de esta legislatura, sino de la historia. Hablamos de vidas humanas", sostiene.

Como reflexión para el futuro, el alcalde sabe que no puede echar la vista atrás ni buscar culpables sobre quién decidió, y por qué, la construcción en el cauce del arroyo. Sin embargo, insiste en que en futuras planificaciones urbanísticas no se deben repetir errores, algo que pide trasladar al resto de municipios del país para evitar tragedias.

La obra se está desarrollando en el centro del pueblo, por lo que hay calles cortadas y uno de los accesos presenta afectaciones al tráfico.

La obra se está desarrollando en el centro del pueblo, por lo que hay calles cortadas y uno de los accesos presenta afectaciones al tráfico. Javier Longobardo

Indica que se llegó a plantear incluso la expropiación de viviendas para evitar desastres, pero mucha gente prefería quedarse en sus casas porque "ahí tienen su vida". También señala que existen cifras que sitúan el 30% de las construcciones actuales en zonas indebidas, ya sea por ser inundables o por su cercanía al mar.

"No podemos tirarlo todo, pero hay que ser responsables en el futuro, porque cada vez habrá más posibles danas y situaciones catastróficas", reflexiona.

Los trabajos de la primera fase terminarán a finales de mayo de 2026.

Los trabajos de la primera fase terminarán a finales de mayo de 2026. Javier Longobardo

En la calle Veguilla, el alivio empieza a notarse tres meses antes de que acabe la actuación y justo antes de que comience la temporada de mayores riesgos climatológicos.

"Nos preguntan por las molestias de tener el pueblo levantado o las obras en casa, pero a nosotros no nos molesta; lo importante es que lo arreglen de una vez", confiesa una de las vecinas.

Ahora, al ver las dimensiones de la canalización bajo la zanja, respira con cierta calma. "Supongo que esto podrá contener el agua", comenta.

Cuando se cierre la grieta que mantiene buena parte de la calle Veguilla levantada, se cerrará también una herida y se enterrará gran parte del miedo vecinal.