Imagen de la A-2 en el punto kilométrico 83, en la provincia de Guadalajara.
Los 160 kilómetros de autovía que cambiarán Guadalajara: la A-28 esquivará Madrid, la A-25 coserá el Alto Tajo
El Catálogo Oficial de Carreteras del Ministerio de Transportes incluye ambos proyectos, pendientes de nuevos estudios informativos.
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El Ministerio de Transportes y Movilidad Urbana prevé reactivar los estudios informativos para la construcción de más de una veintena de nuevas vías de alta capacidad en España, una relación que incluye dos iniciativas fundamentales para la conexión de la provincia de Guadalajara con el resto de Castilla-La Mancha y el este peninsular.
El departamento que dirige Óscar Puente quiere impulsar los proyectos de las autovías A-28 y A-25: las dos carreteras sumarían unos 160 kilómetros de longitud —en torno a 70 y 90, respectivamente— en su discurrir por Guadalajara y abrirían nuevos itinerarios en este territorio.
La A-28, conocida como la autovía de la Alcarria, atravesaría la provincia de norte a sur. Concebida a comienzos de los años 2000, su desarrollo quedó paralizado en la segunda década del siglo XXI: los estudios informativos que se hicieron en 2009 han caducado; entretanto, se ha añadido una conexión entre la capital de provincia y la A-1.
Con una longitud prevista de 160,5 kilómetros, la A-28 partiría desde la autovía del Norte a la altura de la localidad madrileña de Cabanillas de la Sierra —en torno al punto kilométrico 55— para llegar a la ciudad de Guadalajara y finalizar su trayecto en Tarancón, ya en la provincia de Cuenca.
Esta vía integraría la conocida como M-70, una alternativa que contempla el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte 2005/2020 y que se convertiría en una suerte de pentágono de circunvalación exterior de Madrid.
La M-70 se ha convertido en una de las posibilidades llamadas a mejorar la movilidad alrededor de la capital de España. Esta ruta une las seis autovías radiales —entre otras carreteras de alta capacidad libres y de pago— a través de corredores como la propia A-28, la A-51 o la A-40, otro camino que sigue a la espera de los tramos entre Toledo y Ocaña, y desde Maqueda hasta Ávila.
El plan de la A-28 también se adivina como una iniciativa también beneficiosa para el corredor del Henares, uno de los espacios más dinámicos de la región. Localidades como El Casar y Cabanillas del Campo, dos ejemplos de explosión demográfica, se verían beneficiadas por su paso.
La posibilidad de levantar un cinturón alrededor de Madrid, pero a una distancia de la gran ciudad mucho mayor de la que ofrecen la M-40 o la M-50, descongestionaría unos accesos ahora colmados durante buena parte del día. Además, ofrecería a Castilla-La Mancha un sendero entre Guadalajara y Toledo, la segunda y la tercera localidad más pobladas de la región.
Entretanto, Transportes también mantiene en su Catálogo Oficial de Carreteras la autovía A-25, una obra que supondría desdoblamiento de la actual N-211 y que iría desde Alcolea del Pinar hasta la localidad turolense de Monreal del Campo, en dirección oeste-este.
Con una longitud estimada de 108 kilómetros, la autovía comenzaría poco después del punto kilométrico 134 de la autovía del Nordeste y desembocaría en la A-23, la autovía Mudéjar que conecta Valencia y Zaragoza.
El trazado de esta carretera atravesaría la comarca del Señorío de Molina y transitaría junto a su cabecera, el municipio de Molina de Aragón. En todo caso, el desarrollo de esta infraestructura se encuentra igualmente pendiente de la redacción de los nuevos estudios informativos: los anteriores también se elaboraron en 2009 y caducaron una década después.
Una inversión para la España vaciada
Uno de los efectos endógenos de la A-25 sería el refuerzo de la conexión terrestre entre varios núcleos de población de pequeño tamaño distribuidos en la sierra norte de Guadalajara y el Alto Tajo, una de las zonas más deshabitadas de la región y de toda España.
Construir esta carretera se adivina como un posible catalizador para la fijación de residentes o la implantación de nuevas iniciativas económicas en municipios como Aguilar de Anguita, Mazarete, Anquela del Ducado, Selas, Torremocha del Pinar, Hombrados, El Pobo de Dueñas o El Pedregal, todos con menos de un centenar de empadronados.
Dentro del paso de esta vía por Guadalajara, solo Maranchón y las antedichas Alcolea del Pinar y Molina de Aragón superan estos censos exiguos.
En enero de 2022, el Ministerio de Transportes entonces dirigido por Raquel Sánchez se comprometió ante Teruel Existe a ejecutar la A-25 y la A-40, dos itinerarios con interés para Aragón, pero también para Castilla-La Mancha.
Otra vía que aparece en el listado de Transportes es la CU-11, la circunvalación de acceso oeste a Cuenca.