Imagen aérea de Ciudad Valdeluz, en la localidad de Yebes (Guadalajara).

Imagen aérea de Ciudad Valdeluz, en la localidad de Yebes (Guadalajara). Ayuntamiento de Yebes

Guadalajara VIVIENDA

La vida recobrada de Ciudad Valdeluz, icono de los altibajos inmobiliarios: el barrio ganará 15.000 vecinos en diez años

El alcalde de Yebes, el municipio de Guadalajara que acoge a la urbanización, insiste a la Junta de Castilla-La Mancha con el consultorio y el colegio.

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La expansión inmobiliaria que caracterizó los primeros años 2000 en España transformó la realidad urbana de Castilla-La Mancha. Las franjas de las provincias de Toledo y Guadalajara más próximas a Madrid se convirtieron en las nuevas periferias de la capital.

La región tuvo como escenarios icónicos de aquel desarrollo súbito a urbanizaciones como El Quinón, en la toledana Seseña, o Ciudad Valdeluz, ubicada en la localidad de Yebes, en la provincia de Guadalajara.

La primera piedra del residencial alcarreño se colocó en 2004. Apenas dos años después, en el verano de 2006, las primeras familias recibieron las llaves de sus viviendas. Erigido junto a la capital de provincia, el barrio brotó junto a la homónima estación del AVE.

La línea de alta velocidad entre Madrid y Zaragoza fue uno de los reclamos que impulsó al complejo. En cualquier caso, los elevados precios de los inmuebles en Madrid y sus alrededores inmediatos, junto a la promesa de un mayor espacio habitacional y una mejor calidad de vida, devinieron en los principales argumentos de los promotores.

La cercanía a las capitales nacional y provincial, y las buenas conexiones por carretera y ferrocarril, debían de facilitar la gran mudanza. Habría unas 9.000 viviendas por llenar y hasta 30.000 nuevos vecinos.

Sin embargo, el estallido de la burbuja inmobiliaria truncó el despliegue anunciado. El proyecto quedó congelado cuando se habían levantado un millar y medio de hogares: muchos de aquellos no tenían compradores ni inquilinos, mientras los bancos, propietarios de decenas de unidades, trataban de sacarlos de sus balances y los vendían a bajo precio.

Espacios como El Quiñón o Valdeluz germinaron como "consecuencia del ciclo de urbanismo expansivo consolidado en el cambio de siglo, materializado en nuevas formas urbanas absolutamente desproporcionadas", explicaban las profesoras María del Carmen Cañizares y María de los Ángeles Rodríguez-Doménech, de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en un artículo académico de 2020.

"Estos trozos de ciudad no siguen ninguna racionalidad de planeamiento, sino que ilustran esa especie de urbanismo a la carta de los especuladores más poderosos", criticaba José Manuel Naredo, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en otra publicación de 2015.

No obstante, la idea de ciudad fantasma que envolvió a estos desarrollos urbanísticos en sus primeros años de vida quedó desterrada hace tiempo. Mediada la década pasada, este espacio recobró el interés al calor de unos precios más que asequibles y unas casas a estrenar o casi nuevas.

Hoy, el barrio cuenta con unos 5.800 vecinos censados. El número de residentes, no obstante, rebasa las 6.000 personas. El alcalde de Yebes, Enrique Quintana, prevé que en "un horizonte de entre siete a diez años", la colonia agregará "cerca de 15.000 habitantes más", según las "proyecciones" que manejan las diferentes constructoras con intereses en la zona.

Si el despegue se concreta, el padrón de Valdeluz se aproximaría a los 20.000 habitantes. Entretanto, el núcleo original de Yebes lo constituye un poblamiento de unos 900 moradores.

Quintana asegura que los servicios profesionales, aquellos que presta la iniciativa privada, "están cubiertos" para el actual tamaño demográfico de Valdeluz. Hay un supermercado de gran superficie y comercios "de todo tipo", puntualiza el regidor. Además, celebra la reciente apertura de dos farmacias o una autoescuela. No faltan negocios relacionados con la salud y el cuidado personal; también hay espacios para el ocio y la restauración.

Malestar con la Junta por el centro de salud

Sin embargo, los servicios públicos se encuentran en la "misma situación que teníamos antes", lamenta el primer edil. Las dotaciones sanitarias y educativas centran sus quejas.

Para la construcción del centro de salud, el Ayuntamiento "cedió una parcela que hasta nos han intentado devolver", dice Quintana, al tiempo que denuncia la actitud de la Junta de Comunidades. "No hemos aceptado: en su día se cedió y ahí la tienen para que lo construyan cuando quieran".

Para paliar las carencias del actual consultorio, "estamos haciendo un proyecto con dos locales anexos que se compraron para hacer ahí uno mucho más grande a costa de los habitantes de Yebes, porque lo va a pagar el Ayuntamiento".

Desde el municipio colindante con Guadalajara, además, afean lo que consideran un agravio comparativo. "No tiene sentido que vayan a hacer en Horche un centro de salud nuevo, que tiene la mitad de la población que nosotros, mientras aquí nos quieren devolver la parcela".

Interior del consultorio médico de Valdeluz.

Interior del consultorio médico de Valdeluz. Ayuntamiento de Yebes

El "pequeñito" consultorio de la urbanización colapsa en los momentos de trasiego de pacientes. "Cuando hay análisis, la gente está en la calle haciendo cola porque no caben”, cuenta Quintana. El dispensario cuenta con dos médicos, una consulta de enfermería y una administrativa “que está metida en un rincón de mala manera".

En el Ayuntamiento están dispuestos a costear la ampliación con sus propios recursos. "Nos hemos liado la manta a la cabeza y nos hemos dicho: 'vamos a hacer el proyecto, lo sacamos adelante, pagamos la ampliación y el día que la Junta quiera hacer el centro de salud que lo haga, pero nosotros tenemos que dar servicio'".

El colegio se queda pequeño

Las estrecheces también afloran en el colegio. "No quieren acometer la obra para ampliar la secundaria; estamos peleando con la Junta para ver si en algún momento la Junta invierte".

El CEIP Jocelyn Bell, con "más de mil niños ya" entre los niveles de infantil y primaria, es el más concurrido de la región.

"Que nos pidan cuando quieran la cesión de los bloques que están a medio construir y terminen de hacerlos para poder albergar ahí secundaria", subraya Quintana. La segunda planta de la escuela acoge ahora la enseñanza media; infantil se ubica en el nivel bajo y primaria en el primero.

El colegio de Valdeluz tiene más de un millar de alumnos.

El colegio de Valdeluz tiene más de un millar de alumnos. Ayuntamiento de Yebes

Para asumir la demanda creciente de alumnos se han acometido "pequeñas ampliaciones" que han creado aulas extra o una biblioteca.

Pese a todo, esos "apaños", como los define el alcalde, se antojan insuficientes para la eclosión residencial que se avecina. "Teniendo en cuenta el crecimiento que va a haber aquí, y ya son conscientes porque lo hemos notificado, no entiendo si están esperando al año que viene o a que pasen las elecciones [de mayo de 2027] para acometer las obras", se pregunta.

Mejorar las comunicaciones

La carretera nacional 320 discurre junto a Valdeluz y en las "horas punta" el tránsito se resiente porque "acaba" en la rotonda de los Cuatro Caminos, ya en la ciudad Guadalajara. Los proyectos para hacer un desvío, tanto hacia Barcelona como Madrid, llevan años parados. Una moción del Pleno municipal instó al Ayuntamiento a llevar al Congreso de los Diputados una petición al Ministerio de Transportes para que se acometan esas obras.

Quintana cree que si Valdeluz se dispara hasta los 20.000 habitantes y la vecina Horche aumenta su tamaño residencial y el contorno de su polígono industrial "esto puede ser caótico".

Más allá de la N-320, la zona sigue pendiente del AVE. "También estamos forzando para que haya lanzaderas, pero todo depende del Ministerio". Desde la emergente y cada vez más llena Alcarria llaman a Óscar Puente.

Un residencial sin pisos vacíos

El espectro de la ciudad fantasma queda lejos en el tiempo. "Valdeluz no deja de ser un residencial; pero aquí hay muchísima vida", sentencia el alcalde. El trajín diario de tantos tiene en el llevar y recoger a los niños del colegio, o en otras actividades de ocio para todas las edades, una forma de arraigo al territorio que habitan.

Como en tantos lugares, encontrar una vivienda disponible se antoja una misión imposible. Cuando aparece alguna, la dificultad se traslada a los precios. En el portal Idealista, apenas hay pisos a la venta por menos de 200.000 euros en esta urbanización.

Al nuevo vecindario, esa comunidad que se ha ido construyendo a lo largo de la última década y media, le caracteriza su "mucha mezcla". Entre quienes optaron por este paraje los hay de Madrid, los más, y Guadalajara, otros muchos. También abunda la "gente mayor que ha venido de repente", aunque predominan las "parejas con niños".

Quintana enumera las amplias avenidas, los parques, el bosque y una cierta calma como atributos de la forma de vida en la urbanización.

El retorno de las grúas

La actividad inmobiliaria ha regresado a la zona. Hay chalés en construcción y parcelas donde se mueve tierra. Se vuelve a vender sobre plano. Las constructoras anuncian lanzamientos de promociones y, tras el verano, aparecerán las casitas (barracones) de ventas.

"El año que viene va a ser caótico: va a venir todo el mundo a traer máquinas", augura Quintana. Veinte años después, la fiebre inmobiliaria revive en Valdeluz. Las costuras que dejó la gran recesión de 2008, aquellos terrenos baldíos con las calles puestas pero sin viviendas tras las aceras, empiezan a desdibujarse.