Pozo de Atienza. Foto: Diputación de Guadalajara.

Pozo de Atienza. Foto: Diputación de Guadalajara.

Guadalajara

Atienza vuelve a tener agua potable tras 22 días de restricciones en el suministro por altos niveles de turbidez

El alcalde, Pedro Loranca, confirma que los análisis definitivos muestran que el agua vuelve a ser apta para el consumo.

Más información: La lacra del agua contaminada en Atienza (Guadalajara): el suministro ya lleva dos semanas suspendido por turbidez

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El municipio de Atienza, en la provincia de Guadalajara, ha recuperado el suministro de agua potable después de 22 días sin abastecimiento apto para el consumo humano, una situación provocada por las intensas y continuas lluvias registradas en las últimas semanas.

Según ha informado el Ayuntamiento en sus redes sociales, el alcalde, Pedro Loranca, ha firmado un bando municipal en el que comunica que el agua vuelve a ser apta para el consumo tras recibir los informes definitivos de las analíticas realizadas para medir los niveles de turbidez. Los resultados confirman que los parámetros se encuentran dentro de la normalidad.

Durante este periodo, el municipio ha sido abastecido con agua embotellada gracias al apoyo de la Diputación Provincial de Guadalajara, que ha repartido 12.800 litros distribuidos en 16 palés con un total de 160 garrafas de cinco litros.

La situación se originó el pasado 12 de febrero, cuando el Consistorio recibió una analítica provisional de Sanidad que indicaba que el agua corriente superaba los valores máximos de turbidez establecidos por la normativa. Ante esta circunstancia, el Ayuntamiento decretó el agua como no apta para el consumo humano por motivos de seguridad.

Reparto de agua mineral

Mientras ha durado la restricción, el Ayuntamiento ha habilitado espacios municipales para que los vecinos pudieran recoger agua mineral y estableció un servicio de reparto a domicilio dirigido especialmente a personas dependientes o con movilidad reducida.

La recuperación del suministro pone fin a varias semanas de dificultades para los vecinos, que dependían del reparto de agua embotellada mientras esperaban el visto bueno definitivo de Sanidad. Las lluvias habían provocado el arrastre de sedimentos en el manantial, elevando los niveles de turbidez por encima de los límites permitidos.

Según explicó el propio alcalde en esas semanas, los valores de turbidez habían llegado a superar los 30 puntos, aunque en los últimos análisis ya habían descendido hasta registros cercanos a la normalidad, entre 4 y 5 puntos. 

Además, el episodio se produjo apenas unas semanas después de que la localidad hubiera superado otro problema de abastecimiento relacionado con la presencia de arsénico en uno de los puntos de captación de agua, lo que obligó a vaciar el depósito municipal y cambiar la fuente de suministro. 

Con los nuevos análisis favorables, el Ayuntamiento ha confirmado que el agua vuelve a ser potable y que el servicio se restablece con normalidad para todos los vecinos del municipio.