Alumnos en un aula.

Alumnos en un aula. Cedida RTVE

Región

CSIF alerta de la precariedad de los ATE: "No se puede defender la inclusión" con el 42 % trabajando a tiempo parcial

El sindicato exige a la Junta convertir las plazas parciales en jornadas de 35 horas mientras crecen los alumnos con necesidades de apoyo educativo.

Más información: Las educadoras infantiles de Castilla-La Mancha vuelven a movilizarse: "Cuidar no puede depender del agotamiento"

E.E. CLM
Publicada

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), primer sindicato en la Mesa General de Función Pública de Castilla-La Mancha, exige a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha la ampliación y consolidación de la jornada laboral de 35 horas semanales para todo el colectivo de auxiliares técnicos educativos (ATE).

CSIF advierte de que mantener a un porcentaje elevado de la plantilla de ATE con contratos parciales contradice el discurso de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha sobre su compromiso con la educación pública y la diversidad. De hecho, en la región hay actualmente 914 ATEs, de los cuales hasta 384 tienen jornadas parciales, lo que supone una temporalidad totalmente desproporcionada que alcanza el 42%.

Es importante destacar que Castilla-La Mancha carece de los recursos necesarios para atender adecuadamente la diversidad del alumnado, además de la precariedad que padecen todos los colectivos dedicados a estas funciones. Durante el curso 2024-2025, el número de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo ascendió a 44.642, una cifra que prácticamente duplicaba los 22.502 registrados en el curso 2020-2021.

La Central Sindical subraya que la labor de los ATEs requiere tareas de coordinación pedagógica, reuniones de equipo, preparación de materiales adaptados y un seguimiento continuo que resulta imposible encajar adecuadamente en contratos precarios. La jornada de 35 horas asegurará disponer del tiempo necesario para educar e integrar con la calidad adecuada.

Asimismo, puesto que las 35 horas son un derecho consolidado en la Administración de Castilla-La Mancha gracias al acuerdo nacional firmado en marzo de 2018, la imposición de contratos parciales genera un agravio comparativo inaceptable y perpetúa una brecha salarial en un colectivo mayoritariamente feminizado a igual nivel de responsabilidad.

De esta forma, tal y como advierte Joaquín Sánchez, presidente del Sector de Administración General de la comunidad autónoma de CSIF Castilla-La Mancha, "la parcialidad implica retribuciones insuficientes que obligan a estos profesionales a vivir en situaciones de inestabilidad económica. Las 35 horas garantizan unas condiciones retributivas y laborales dignas para atender al alumnado más vulnerable; se está produciendo una discriminación flagrante e incidiendo en la precariedad de un colectivo fundamental".

CSIF recalca que esta petición ha sido trasladada de manera constante y persistente en todas las mesas de negociación con la Consejería de Educación. Es más, a diferencia de lo que están manifestando los sindicatos de clase, CSIF es la única organización que mantiene su negativa a firmar las actas de la mesa técnica de Educación como protesta hasta que todos los contratos se cambien a jornada completa.

La organización remarca que no se puede defender la inclusión en los centros mientras se perpetúa la exclusión de derechos en las nóminas, exigiendo la reconversión automática de todas las plazas parciales de ATE en plazas de jornada completa de 35 horas sin más demoras.