Imagen de recurso de dos alumnos del IES Maestro Juan de Ávila, de Ciudad Real.

Imagen de recurso de dos alumnos del IES Maestro Juan de Ávila, de Ciudad Real. Cedida

Educación y Universidad INCLUSIÓN

La inclusión educativa desborda a los profesores de Castilla-La Mancha: "Queremos atender a todos, pero faltan recursos"

La Junta asegura que "hay más docentes y profesionales de apoyo que nunca" y Plena Inclusión reclama el "progreso efectivo" de todos los estudiantes.

Más información: Alertan de la "falta de personal de inclusión" en los centros educativos de Castilla-La Mancha

Publicada
Actualizada

El incremento del alumnado con necesidades educativas en las aulas de Castilla-La Mancha ha destapado las dificultades del profesorado para atender una realidad tan creciente como diversa. La apuesta por la inclusión, el ideal que proclaman las familias y argumento de la política de la Junta de Comunidades, topa con la falta de recursos y la sobrecarga que denuncian los docentes.

Según los datos del Ministerio de Educación remitidos por la Consejería, el alumnado con necesidades educativas especiales (ACNEE) representaba en el curso escolar 2024-2025 el 3,3 % del total en Castilla-La Mancha, alrededor de 12.000 estudiantes.

Además, la estadística oficial contabilizaba a casi 36.000 personas, el 9,8 % de todos los matriculados en las enseñanzas obligatorias de la comunidad autónoma, con necesidades específicas de apoyo educativo (ACNEAE).

Desde la Consejería de Educación insisten en que la "respuesta educativa" que el sistema escolar de Castilla-La Mancha brinda a esta realidad "se basa en un enfoque inclusivo". El decreto 85/2018 consagra "la participación, el aprendizaje y el éxito escolar en igualdad de condiciones" de todos los estudiantes en las etapas obligatorias.

"No se establecen protocolos diferenciados por etiquetas —como en los casos del desconocimiento del idioma o el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)—, sino que se articula un continuo de apoyos personalizado, ajustado a las necesidades de cada alumno", detallan desde el departamento que dirige Amador Pastor.

Además, la normativa regional permite a cada centro "organizar los apoyos necesarios de forma personalizada para garantizar que todos puedan aprender en igualdad de condiciones".

Ante el aumento del alumnado con estas características, la Consejería ha reforzado los recursos. "Hay más docentes y más profesionales de apoyo que nunca, además de programas específicos de refuerzo educativo", explican desde el Gobierno regional.

El crecimiento "se está abordando con una respuesta planificada para asegurar una atención de calidad a todo el alumnado", remarcan desde el Gobierno regional.

Las "carencias" que la Junta no palia

La apuesta de la Administración regional por la inclusión topa con las estrecheces que afrontan los docentes. La "falta de recursos" emerge como la principal preocupación.

En las escuelas de infantil y primaria, el mejor escenario incluye "maestros de pedagogía terapéutica, de audición y lenguaje y —aunque no sean personal docente— auxiliares técnicos educativos", comenta un maestro destinado en un colegio del norte de la provincia de Toledo.

Este apoyo, que no siempre se concreta, permitiría "atender bien" las necesidades educativas que tiene una parte del alumnado, un ejercicio que iría más allá del sentido común o la buena fe que el claustro de profesores aplica.

"Todos estamos muy concienciados con la inclusión, con la atención a la diversidad, pero para atender a todos los alumnos se necesitan recursos. Es precisamente aquí, en la inclusión, donde más notamos las carencias de la administración", lamenta.

Entre los estudiantes con alguna necesidad abundan los diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de "niños que tienen un proceso de aprendizaje muy distinto al resto de los alumnos y que necesitan de muchos recursos durante toda la jornada", explica el docente.

La reciente aprobación de una instrucción que exige un informe médico externo —destinado a obtener el certificado de discapacidad— para considerar a un alumno con necesidades especiales se perfila como otro elemento de distorsión.

"Hasta ahora, con que el maestro o la familia derivasen a un alumno al orientador del centro y este realizase un informe, era suficiente para catalogar al niño como alumno con necesidades y poder proporcionarle otro tipo de recursos", añade.

La medida, recurrida por un sindicato educativo, ha despertado recelos entre los profesores. "Sospechamos que vamos a tener todavía menos recursos: se tarda bastante tiempo en hacer un certificado de discapacidad".

Una visión crítica: "Es un desbordamiento total"

Un profesor de secundaria destinado en un instituto próximo a Talavera de la Reina lamenta una situación que cada curso le emplea más tiempo. Además, cuestiona que los profesores normales sean los profesionales idóneos para abordar algunos perfiles.

"No estamos preparados para eso, ni aunque hagamos 20 cursos o nos den 20 charlas; debería estar encauzado de otra manera en el sistema educativo", comenta.

Este docente, dedicado al área de las humanidades, considera que "integrar" a algunos alumnos en un "nivel que intelectualmente no les corresponde" altera las dinámicas del grupo y perjudica al resto de compañeros.

Para atender a un único estudiante ACNEE "se necesita un tiempo que no se tiene", dice. "Imagínate tener dos o tres en clase de ese tipo", se pregunta un profesor que acumula un sexenio de experiencia y ha servido en tres centros diferentes, todos en la provincia de Toledo.

Este número, sin embargo, puede elevarse. "Tenemos, sobre todo en secundaria, ratios escandalosas con clases de hasta 30 alumnos en las que te puedes encontrar con diez o doce TDAH [son ACNEAE]".

En el escenario más extremo se desencadena un "desbordamiento total". Entretanto, muchos de los alumnos que se encuadran en estas dos categorías "no están en condiciones de sacar unos estudios mínimamente dignos".

Frente a la realidad que denuncia, el profesor propone a la Junta enfocar estos esfuerzos a la capacitación laboral de los ACNEAES, una ventana de oportunidad que acercaría el mundo profesional a este grupo de estudiantes.

No obstante, él y varios de sus compañeros sospechan que, "parte de los que tienen oficialmente diagnosticado un TDAH, no lo padecen".

Para evitar desigualdades, urge a la Administración a realizar un "estudio exhaustivo" que determine quiénes sí y quiénes no y así "afrontar una situación que estamos encubriendo".

"Un objetivo irrenunciable"

Desde Plena Inclusión Castilla-La Mancha subrayan que "la educación inclusiva constituye un objetivo irrenunciable sustentado tanto en la evidencia del conocimiento como en el marco de los derechos humanos".

En esta organización, también en las familias atravesadas por la diferente realidad que afrontan sus hijos en la escuela, se afanan por "garantizar su presencia, participación plena, accesibilidad y progreso efectivo".

Para materializar estos anhelos, "resulta imprescindible transformar las culturas, políticas y prácticas educativas vigentes con el fin de eliminar o minimizar las barreras existentes", explica Iván Herrán, responsable de educación en esta asociación.

El sistema educativo presenta "debilidades graves", agrega. Al respecto, cita la exclusión, la falta de currículos flexibles y la insuficiencia de apoyos y de formación del profesorado.

Para frenar esta deriva, se antoja "necesario implementar un plan estratégico de transformación hacia una escuela inclusiva que defina un proceso de transición concreto, asegurando que los recursos actuales de la educación especial —económicos, profesionales y de conocimiento experto— se integren plenamente en el sistema ordinario".

Plena Inclusión urge a los poderes públicos a dotar a la educación de los recursos humanos, materiales y organizativos suficientes y necesarios para garantizar una "respuesta adecuada" a las necesidades del alumnado y de sus familias.

La falta de atención temprana "tiene consecuencias directas en la vida de muchas personas, que atraviesan situaciones de gran dificultad al no encontrar en la escuela las oportunidades y la atención que necesitan para desarrollarse plenamente".

Los centros de educación especial, un punto de fricción

Desde Plena Inclusión reclaman a la Administración regional "que no se abran nuevos centros de educación especial". La demanda evidencia su apuesta por la educación normalizada.

En el lado contrario, el profesor que trabaja en el entorno de Talavera, sugiere a los responsables educativos que "valoren la posibilidad de que se abran institutos o escuelas específicas para ese tipo de alumnos".

Por su parte, la postura del maestro no se adentra en la conveniencia de estos centros, aunque reconoce que les han derivado algunos niños "para que sean atendidos de una forma más efectiva", unas propuestas que "en ocasiones, nos rechazan o nos retrasan varios cursos la matriculación".

El motivo por el que se suele desechar la iniciativa tomada desde la escuela es porque "pueden estar en un centro ordinario". En todo caso, en el colegio de este maestro creen que este tipo de centros educativos "deben estar bastante colapsados y bastante limitados de plazas" y confían en la apertura, a partir del próximo curso, de un centro de educación especial en Illescas.