El Gregorio Marañón se encuentra en el barrio del Polígono, en Toledo ciudad.

El Gregorio Marañón se encuentra en el barrio del Polígono, en Toledo ciudad.

Educación y Universidad

El aula del menor "conflictivo" del colegio Gregorio Marañón de Toledo ya va por el tercer profesor este curso

El jefe de estudios del centro ha dimitido recientemente, informan las familias a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

Más información: Familias de un colegio de Toledo dejan de llevar a sus hijos al centro por la conducta "violenta reiterada" de un alumno

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El aula del alumno "conflictivo" del colegio público Gregorio Marañón de Toledo suma su tercer docente este curso. La clase de tercero de Primaria, que el pasado enero protagonizó una huelga de familias por episodios de violencia, funciona actualmente con el "sustituto de la sustituta". Tanto la tutora titular como su primer relevo permanecen de baja laboral.

A esta inestabilidad se suma la dimisión del jefe de estudios del centro. Según explica la portavoz de las familias a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, "oficialmente solo se ha comunicado que ha presentado la renuncia y la dirección la ha aceptado".

Esta semana se han sucedido los encuentros para intentar mejorar la situación. El lunes 13, el delegado provincial de Educación, José Gutiérrez, se reunió con representantes de los afectados en una cita que terminó "sin grandes novedades". Posteriormente, el miércoles 15, la comunidad educativa celebró un Consejo Escolar en el que se abordó este conflicto.

El inicio de la actual crisis se remonta a mediados de enero, cuando los padres dejaron de llevar a sus hijos a las instalaciones ante la conducta "violenta reiterada" de un alumno. Aquella huelga dejó las aulas prácticamente vacías; los menores solo volvieron cuando la Consejería de Educación se comprometió a incorporar un refuerzo educativo para garantizar la convivencia.

Sin embargo, los progenitores denuncian que las medidas han fracasado. A principios de marzo ya avisaron de que la "violencia persiste" con nuevas agresiones a niños y profesores bajo el lema "así no podemos seguir". Según las familias, el entorno solo es seguro cuando el menor no asiste.

Un comportamiento "de órdago"

La situación ha vuelto a estallar este jueves. El alumno regresó al centro escolar el miércoles tras un tiempo sin acudir. Aunque esa primera jornada fue tranquila, coincidiendo con el estreno del nuevo profesor, la portavoz detalla que "el comportamiento ha sido de órdago" al segundo día.

Según los mensajes de las familias, el alumno pasó la mañana "silbando, armando ruido y rayando las mesas con las tijeras". También aseguran que quitó material de los estuches a sus compañeros para intentar "tirarlo por la ventana".

Esto obligó a los niños, de apenas ocho años, a proteger sus pertenencias. "Estaban entre ellos defendiéndose para que no rompiera ni tirase nada por la ventana o similar". El nivel de estrés provocó incluso malestar físico en una escolar, que sufrió "dolor de cabeza durante la jornada".

Insisten en que "no funciona"

Sobre el papel de la Junta, las familias critican que el apoyo docente en clase no es efectivo. "Sí está el refuerzo, pero da lo mismo porque el comportamiento no varía y no se le saca del aula", sentencia la portavoz.

Los padres y madres exigen soluciones reales ante un escenario que califican de "cada vez más insostenible".