Julen Lopetegui, entrenador del Real Madrid

Julen Lopetegui, entrenador del Real Madrid EFE

Fútbol REAL MADRID

Los cinco motivos del Real Madrid para el optimismo

Con la derrota en Moscú el Real Madrid acumula tres partidos sin conocer la victoria y sin haber visto portería. En total, supera las cinco horas sin celebrar un gol. El último fue el de Marco Asensio ante el Espanyol que fue concedido después de la revisión del VAR, ya que Mateu Lahoz lo había anulado en un primer momento por un fuera de juego que no era. 

Sin embargo, lejos del catastrofismo habitual en cada mala racha, el Madrid tiene razones para creer y alejar el pesimismo del equipo. Cierto es que no es muy común ver al conjunto blanco sumar dos derrotas y un empate en los tres últimos encuentros, pero el proyecto de Julen Lopetegui no hace tanto asombraba a Europa entera con una exhibición ante la Roma en la primera jornada de la fase de grupos de la Champions League.

¿Qué ha cambiado desde entonces? Simplemente un cúmulo de circunstancias y de mala suerte que ha provocado que el Real Madrid no haya obtenidos buenos resultados. Lejos de una crisis, tanto el equipo como la afición debe aferrarse a los motivos existentes para el optimismo:

1- Clara superioridad ante Atlético y CSKA

El Real Madrid mereció la victoria ante el Atlético, ya que el equipo de Simeone incluso firmaba el empate desde el comienzo de la segunda mitad. El derbi dejó dos partes diferentes, aunque en el global el conjunto blanco fue el dueño y señor del partido. Solo Oblak y las continuas interrupciones de los colchoneros privaron a los de Lopetegui de lograr los tres puntos. 

Bale disputa un balón con Godín

Bale disputa un balón con Godín REUTERS

Ante el CSKA pasó más de lo mismo. Un mal pase de Kroos, el jugador más fiable en este apartado, y un gol en el primer minuto cambió por completo el encuentro. Después llegó la lesión de Carvajal y los tres palos. Incluso en el último momento Varane pudo empatar en un balón que se marchó inexplicablemente fuera. De cada cien partidos así, el Madrid gana todos menos uno. Y dio la casualidad que ese duelo fue el que se disputó en el Estadio Olímpico de Luznhikí.

2- La Champions no se gana en octubre

Hace dos temporadas, el Real Madrid empató tres partidos en la fase de grupos: dos contra el Dortmund y uno ante el Legia Varsovia. La pasada campaña empató en casa con el Tottenham y perdió en Wembley. La historia ambos años terminó de la misma forma: con el equipo blanco levantando 'La Orejona'. 

La derrota en Moscú es un palo, pero no debe ser un contratiempo para el conjunto de Lopetegui. No debería tener el más mínimo problema para terminar entre los dos primeros de su grupo y acceder a octavos. A partir de febrero es cuando la Champions se decide y ahí el Real Madrid es experto en llegar en plena forma. 

3- Colíder junto al Barça y con un calendario más duro

En La Liga la situación es mucho mejor que la pasada temporada. El Real Madrid ha empatado dos partidos, ante Athletic y Atlético, y ha perdido contra el Sevilla. La derrota en el Sánchez Pizjuán fue dolorosa, pero solo un accidente. En el derbi, los merengues mejoraron y volvieron a su nivel. El conjunto de Lopetegui tiene los mismos puntos que el Barça, aunque los azulgranas han tenido un calendario más asequible y se han dejado puntos ante Girona, Leganés y Athletic.

Odriozola y Benzema celebran con Asensio un gol

Odriozola y Benzema celebran con Asensio un gol EFE

El Madrid ya se ha quitado dos de las visitas más difíciles de La Liga: San Mamés y Sánchez Pizjuán. El Barça, ninguna. Las opciones por tanto en el campeonato doméstico están intactas e incluso en una mejor posición que los de Valverde. El Clásico del 28 de octubre será una buena piedra de toque. 

4- Sobrevive a la plaga de lesiones

En Moscú el Real Madrid viajó sin Ramos, Bale, Marcelo e Isco. Cuatro titularísimos que no estuvieron sobre el césped del Luznhikí. Además, perdió a Carvajal antes del descanso. El propio lateral ya había arrastrado problemas físicos y Odriozola también ha estado de baja. Por otro lado, Vallejo se ha perdido la primera parte de la temporada. En conclusión: una plaga que viene provocada por el Mundial y la exigencia de septiembre donde los jugadores han jugado cada tres días. 

Varane pelea con Nikola Vlasic por un balón

Varane pelea con Nikola Vlasic por un balón EFE

A pesar de los intentos de Lopetegui por frenar las lesiones y rotar a los futbolistas, por ejemplo Modric no fue titular contra el CSKA, no se puede evitar que los problemas físicos aparezcan en esta parte de la temporada con un calendario tan cargado de encuentros. Lo más positivo para el Real Madrid es que, gracias a un gran fondo de armario, ha logrado sobrevivir y seguir en lo alto de la tabla en La Liga. En Champions, el triunfo ante la Roma en el Santiago Bernabéu será clave para pasar a la siguiente fase y ahora le esperan los que en teoría son su dos compromisos más sencillos del grupo contra el Viktoria Pilsen

5- El gran inicio de temporada: confianza en Lopetegui

Hasta el partido contra el Espanyol, el comienzo de la campaña por parte del Real Madrid había sido inmejorable. El equipo de Lopetegui ganaba y convencía. Con un nuevo entrenador que imponía su estilo y que funcionaba. El cambio en el banquillo siempre trae un tiempo de adaptación, aunque el equipo parecía haberlo superado en tiempo récord. 

La presión alta de Julen y su apuesta por el toque gustaba y daba sus frutos. Bale, Benzema y Asensio se salían en cada partido y la exhibición ante la Roma fue la mejor prueba de ello. Sin embargo, el conjunto blanco parece haber sufrido un bajón que tiene que ver más con la carga de encuentros y los problemas físicos. Además, Lopetegui está trabajando en un nuevo estilo que, lógicamente, necesita más tiempo a pesar de los buenos resultados que dio tras la Supercopa de Eurocopa.

Con el paso de los meses, el Madrid irá a más y en el club existe una plena confianza de que esta racha de tres partidos sin ganar no es más que un bache pasajero. La vista está puesta en la próxima jornada liguera ante el Alavés. El objetivo es lograr los tres puntos y afrontar el nuevo parón por las selecciones con la moral intacta para después poner la mirada en El Clásico de finales de octubre. Paciencia, este Real Madrid no está tan mal como algunos quieren hacer ver.