Que Luis Rubiales no ha llegado de la mejor de las maneras posibles a la presidencia de la RFEF es un hecho. Su discutida decisión, a la par que injusta, de destituir a Julen Lopetegui tras firmar por un club mientras pretendía dirigir a la Selección ha destapado la caja de Pandora. Muchos medios se hicieron eco de la corte alrededor del presidente la cual asesoró a este acerca del despido del entrenador vasco. A ello se ha referido Rubiales en Al Primer Palo de EsRadio: "Es falso que yo consultara la destitución de Lopetegui con gente del Barcelona. Y además, de ser falso, quien lo dice es un canalla y un malintencionado", comentó un indignado Rubiales.

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Tras la polémica reacción, Florentino Pérez se apresuró a defender la honorabilidad y limpieza en los gestos que el Real Madrid procura mantener siempre en cualquier relación tanto para empleados como clubes externos. Luís Rubiales quiso zanjar la polémica acerca de un posible mal rollo con la entidad madridista: "No hay problema con ningún club. Sí con un empleado que ha negociado a espaldas de la Federación y además ha desobedecido una orden directa hablando con los jugadores", volvía a enrocarse en 'su' verdad el mandatario.

LA DECISIÓN

"Aún a sabiendas de que podíamos tener un problema a corto plazo, lo que hice fue una decisión buena para el fútbol español. Fue una decisión tomada con valores. El único error fue una comunicación errónea", argumentó de esta forma Rubiales su salida de tono ante los medios tras proclamar la destitución. Una decisión sostenida en el orgullo que perjudicó a la unidad del grupo.

No obstante, Rubiales quiso quedar como el bueno de la película al esbozar una "historia de amor" entre él y Lopetegui: "Renovar a Lopetegui fue una decisión profesional, porque es quien nos había traído al Mundial. El día que lo despedí también dije que era el mejor. Cuando uno está enamorado pero la relación es tóxica, es mejor dejarlo".

Tras el cese, se apresuró de manera rápida e insostenida a colocar a Fernando Hierro como el nuevo seleccionador, el hasta entonces director deportivo de la RFEF: "A Hierro hay que agradecerle el paso que ha dado al frente. Ahora mismo está de forma interina. De su futuro no quiere hablar ni él mismo", comentó Rubiales.

RELACIONES CON EL REAL MADRID

Ante el temor de una nueva mano negra desde el máximo órgano rector del fútbol español, el nuevo presidente quiso aclarar sus pretensiones futuras: "Ni el Real Madrid ni ningún club tiene que temer porque se dé una orden directa desde la Federación. La honestidad de los árbitros está por encima de todo. Y esto lo juro por mis tres hijas", zanjó Luís Rubiales ante los micrófonos de EsRadio.