Por qué Android Wear sigue sin convencerme

Por qué Android Wear sigue sin convencerme

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Por qué Android Wear sigue sin convencerme

La tecnología vestible no está hecha para todos. Aquí recopilamos las ventajas y desventajas de Android Wear tras dos semanas de uso.

20 diciembre, 2015 22:18

Desde que se anunció al mundo Android Wear, el sistema operativo de Google para dispositivos wearables, hubo algo que no me gustó. La sociedad está actualmente muy conectada a su smartphone. El afán por estar comunicado e informado ha llegado hasta tal punto que ha surgido una nueva fobia: Nomofobia o miedo a salir de casa sin móvil.

Con la llegada de los relojes inteligentes capaces de darnos cierta información directamente desde la muñeca, han nacido dos bandos: Los Pro-Smartwatch y los Anti-Smartwatch.

He estado probando un Android Wear, concretamente un Moto 360, durante más de un mes con el fin de formar una opinión propia. Así que a continuación voy a exponer las ventajas y desventajas que creo tiene usar un reloj inteligente.

Ventajas

  • Tienes toda tu información en tu muñeca: Si tienes tus notificaciones en tu reloj, ¿para qué necesitas tener tu smartphone siempre encima? En mi caso opté por dejar el teléfono móvil dentro de mi mochila cuando andaba por la universidad. Si recibía una notificación podía verla desde el reloj y si era importante, cogía el móvil y la respondía. Iba con los bolsillos vacíos, algo que me encanta.
  • Puedo dejar el móvil por ahí: Algo similar a lo anterior pero en casa. Al cabo de un rato me acordaba del móvil e iba a buscarlo. Podía haberlo dejado en la mesa de la cocina, en el sofá o encima de la cama.. Me daba igual porque podía ver desde mi muñeca todas las notificaciones. Eso sí, cuando era algo importante como una llamada tocaba correr a buscarlo.
  • Puedes ver las notificaciones mientras vas andando: Una funcionalidad que era algo implícito en la incorporación de un reloj inteligente en la vida cotidiana era ésta. Si vas andando puedes ver la notificación que hizo vibrar tu smartphone.

  • Controlar la música sin sacar el móvil: Una utilidad que le encontré cuando escuchaba música desde el móvil con unos auriculares o vinculado a mi altavoz bluetooth. Desde el reloj puedes controlar la música, ya sea pasando canciones como controlando el volumen. Aunque ya sería fantástico poder elegir entre las listas que tengas.
  • Te enteras de las llamadas o notificaciones importantes: Al tener un accesorio que vibra en tu muñeca ante notificaciones hace que te enteres de una llamada o correo importante que hayas recibido. Por ejemplo, si vas andando es muy común que no te des cuenta de que está vibrando tu móvil pero si ya vibra tu muñeca, es más difícil no darse cuenta.

Desventajas

  • Puede afectar enormemente en tu productividad: Me ha pasado durante este tiempo que mi productividad se veía afectada a que me paraba a ver las notificaciones que me llegaban. Es cierto que tienes el modo no molestar, pero si estás esperando una llamada y no para de vibrar porque te llegan mensajes de Whatsapp o correos varios… Hace que te desconcentres.
  • Mirar las notificaciones del reloj puede ser una falta de respeto: En mi caso, no soporto que no me miren cuando mantengo una conversación. Por ello contar con un reloj como este hace que te pares a ver tus notificaciones mientras otra persona te está hablando. En este tiempo he tenido que pedir perdón alguna que otra vez…
  • No aporta más que lo que hace un smartphone: Todo el que tenga un smartwatch se habrá dado cuenta que aunque se gana en comodidad, no se gana en funcionalidades nuevas. Actualmente Android Wear está un poco ‘en pañales’ y no ofrece más que notificaciones y poco más en tu muñeca. En un futuro quizás sea diferente, por ahora, nada nuevo bajo el sol.
  • El detector de voz no es totalmente preciso: Se hace mucho hincapié en que los relojes con Android Wear permiten al usuario obtener información al momento. Pero la realidad es que dista mucho de lo que aparece en los anuncios de Google de lo que realmente es. Hablar con el reloj cuando hay un poco de ruido es una ardua labor.

  • Otro dispositivo a cargar por las noches: La mayoría de los usuarios que usan asiduamente su smartphone a lo largo del día se encuentran con que a la noche han de cargarlo. Si tenemos un reloj inteligente como los Android Wear que hay actualmente, se suma un nuevo dispositivo a la carga nocturna. Además, hay que estar pendiente de la batería de ambos a lo largo del día. Hay a quiénes le compensa porque le aporta ventajas, para mi era una pesadez.
  • No sabemos vivir desconectado: Si algo demuestra la existencia de los relojes inteligentes y wearables en general es que hay quiénes no pueden vivir sin estar conectado. Ver cada notificación recibida al momento nos crea una ‘dependencia’ con Internet no muy sana en ciertos casos. Por lo que un accesorio como este no hace más que obligar al usuario a vivir conectado.

Los relojes inteligentes no están hechos para todos

Tras estar probando durante dos (largas) semanas este Moto 360, reloj inteligente dotado con Android Wear, me he dado cuenta que esta tecnología no está hecha para mi. No me gusta estar pendiente de mi smartphone todo el día, me gusta desconectar y concentrarme en otras cosas que haga a lo largo del día. Tener el reloj en la muñeca me ‘obligaba’ a mirar las notificaciones cuando lo que quería en un principio es mirar la hora. Siempre acababa mirando todo lo que había recibido y en muchas ocasiones, cogiendo el móvil.

Así que como conclusión diría que esta tecnología no está hecha para los que no quieren sentirse ‘atados’ a su smartphone en algún momento del día. Además, la tecnología vestible no aporta novedades en la experiencia de usuario. Podemos ver notificaciones, controlar la música, ver cuánto le falta al autobús, pero eso podemos hacerlo desde el móvil.

En definitiva, mucho tiene que mejorar Android Wear y aportar cosas verdaderamente útiles para que acepte vivir mi día a día con un reloj inteligente en la muñeca. Mi reloj normal y corriente, con manecillas y ajuste manual girando el mecanismo de su lateral, vuelve a mi muñeca.