Geeksme GME1, probamos el wearable que mide nuestra actividad sexual

Geeksme GME1, probamos el wearable que mide nuestra actividad sexual

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Geeksme GME1, probamos el wearable que mide nuestra actividad sexual

Probamos el Geeksme GME1, el último reloj inteligente o smartwatch de la compañía española especializada en wearables.

30 diciembre, 2015 11:37

Una compañía española nos trae su propuesta para el mundo de los wearables: el Geeksme GME1 quiere ser el reloj inteligente para las masas, el que conquiste las muñecas de los usuarios de a pie, y nos hemos hecho con uno para comprobar si lo consigue.

Cada vez tenemos más relojes inteligentes en el mercado, y más pulseras cuantificadoras, hechas para medir todos los movimientos que hagamos al día. Un campo casi inexistente hace unos años, pero que ha conseguido muchos adictos con el paso de los tiempos.

Una compañía española quiere atacar el mercado con sus propuestas, la compañía que antes conocíamos con el nombre de Geeksphone, y que ahora conocemos bajo la marca Geeksme. Los chicos de Geeksme quieren hacerse con el mercado de los wearables, y el Geeksme GME1 es el dispositivo con el que quieren comenzar a hacerlo.

Geeksme GME1, especificaciones técnicas

El reloj de Geeksme no pretende destacar en especificaciones técnicas, en realidad: cuenta con unas especificaciones técnicas en la media, sin aportar muchos detalles acerca de los componentes internos. En realidad no es necesario al no estar hablando de Android Wear, nos encontramos con un sistema operativo hecho por la compañía que se adapta a las necesidades del hardware.

Quizás el detalle más destacable son los 12 LED colocados alrededor de la esfera del reloj, que nos indican el progreso que llevamos en las diferentes funciones que nos ofrece el reloj. Es resistente al agua pero los de Geeksme no se mojan, nunca mejor dicho, asegurándonos sólo protección contra salpicaduras en caso de encuentros con el agua, y otros detalles como el acelerómetro y el vibrador no pueden faltar.

  • Panel táctil OLED de cristal templado (64 x 48)
  • 12 luces LED
  • 32 x 32 x 9,5 mm
  • 12.1 g
  • Memoria de 30 días
  • Batería de 55 mAh
  • Bluetooth 4.0
  • Acelerómetro y vibrador de tres ejes
  • Resistente a las salpicaduras (no sumergible)

Diseño: destacable, pero con tareas pendientes

Comenzamos con el primer apartado que percibimos cuando lo cogemos: el diseño. Es un reloj, no podemos describirlo en demasiadas líneas: una pantalla cuadrada sobre un botón redondo y el círculo de 12 LEDs en la parte delantera, inscripciones de todo tipo y un conector tipo pogo en la parte trasera. En los laterales no nos encontraremos nada, aparte de una hendidura donde se coloca la goma que hace las veces de correa.

Lo que más destaca es el tamaño y peso del dispositivo: es de lo más ligero y pequeño, no se nota que lo llevamos en la muñeca. Por ejemplo, soy una persona muy poco acostumbrada a llevar relojes, y con este me he llegado a olvidar de que lo llevaba puesto, un punto muy positivo y que merece la pena destacar.

Por desgracia, ese diseño de pantalla cuadrada y botón redondo no me parece el más acertado. El círculo de LEDs es una buena idea para ver el progreso de un único vistazo, pero la pantalla pequeña se nota, y la idea del botón táctil en la superficie no es la mejor idea de control (dejando muy poco margen para la innovación, en realidad) que podrían haber introducido.

Otra buena idea -a medias- es la de las correas, intercambiables sin necesidad de usar herramientas, con sacar de la goma y volver a meterlo está listo para funcionar. Digo que a medias porque no estamos hablando de un estándar, las correas las vende Geeksme a modo de accesorio, y sólo tenemos la posibilidad de usar pulseras de goma, se quedan fuera posibilidades como utilizar cuero en la correa.

Funcionamiento: cuatro modos para todos los gustos

El reloj se comunica con nuestro smartphone o tablet a través del Bluetooth de ambos dispositivos, y los datos son visibles a través de una aplicación preparada por Geeksme para iOS y Android. En el futuro planean integrar plataformas como Google Fit, pero mientras tendremos que conformarnos con esta plataforma. La aplicación también nos ofrece consejos generales, y hasta cuatro alarmas.

Respecto a la sincronización, y por lo menos en mi caso, es algo que debemos hacer de forma manual desde la aplicación. Bueno en el sentido de que ahorramos algo en batería, malo en que hacerlo de forma automática es más sencillo de cara al usuario. Por suerte, tenemos un mes de almacenamiento, podemos estar varios días sin sincronizar y no preocuparnos por perder datos.

g!fitness

La primera función es la que más suelen realizar las pulseras cuantificadoras, medir nuestra actividad a través de los pasos que damos. Podemos consultar los pasos andados, la distancia recorrida, las calorías consumidas, la grasa quemada, y el tiempo total de ejercicio.

En general, esta función hace su trabajo sin ningún problema: lleva nuestros pasos con exactitud, y por suerte no los recoge por el movimiento del brazo. En otras palabras, podemos llevar el brazo quieto, seguirá contando los pasos sin aparente dificultad.

g!sleep

La segunda función es la del sueño, y destaca porque lo registra sin que tengamos que activarlo: se encarga automáticamente de medir las horas de sueño, las horas de sueño profundo y sueño ligero, el tiempo que hemos tardado en quedarnos dormidos, el tiempo despierto, y cuántas veces nos hemos desvelado a lo largo de la noche.

Aquí es donde más dudas tengo, aunque admito que se debe a ser una persona con el sueño bastante trastocado. Por ejemplo, se con certeza que no he tardado ese tiempo en dormir, y no recuerdo haberme despertado tantas veces a lo largo de la noche, pero no puedo asegurar que el recuento de tiempo también esté mal.

g!love

 

Continuamos con una de las funciones que más han destacado en el lanzamiento, aquello de ser capaz de medir la actividad sexual del usuario. El sistema es capaz de llevar la cuenta del tiempo, las calorías que hemos quemado, la grada de la que nos hemos librado e incluso la intensidad del acto. Hemos realizado análisis exhaustivos de esta función, pero los datos son reservados por motivos evidentes.

Lo malo es que este modo sí tenemos que activarlo nosotros en el reloj, no se activa automáticamente como el modo que registra nuestro sueño. Los responsables nos comentaron que llegará una actualización futura que comparará nuestra actividad sexual con las de algunos tipos de animales, en plan «haces el amor como un león», algo que irá ligado a la puntuación o intensidad que utiliza el reloj como valoración.

g!ecological

Por último, y dentro de las funciones que se quedan como una anécdota, el reloj también mide nuestra huella ecológica, los planetas que necesitaríamos si cada habitante consumiese lo mismo que nosotros. Consigue averiguar esto gracias a una encuesta que rellenamos nosotros mismos, y que calcula esta variable.

Podemos reducir la medida de huella ecológica que tenemos realizando acciones en el resto de apartados: caminar, dormir e incluso haciendo el amor. Cuanto más hagamos, se considera que es tiempo que no estamos contaminando, y esa huella ecológica se reduce.

Batería: el fallo que ya nos esperábamos

Ya hemos hablado del diseño y de las funciones que es capaz de cumplir, y ahora nos toca hablar del tiempo que es capaz de hacerlo. Como os imaginareis por esa pequeña batería de 55 mAh, y sabiendo que los smartwatches no son la panacea en esto, era de esperar no tener muchas esperanzas al respecto, aunque lo cierto es que consigue cumplir gracias a su límite de funciones y características.

Para ser exactos, y sin quitarnos el reloj de la muñeca, nos encontraremos unos cuatro días de batería, pudiendo estirar hasta los cinco días si queremos apurar hasta el último segundo. Se carga con una base pogo con imanes que viene en la caja (aunque sin cargador de pared) y tarda unas 2 horas conectado al puerto USB de un ordenador portátil.

Conclusiones

Cuando nos presentaron su última creación en las oficinas de Geeksme en Madrid, nos dijeron unas cuantas veces que no pretendían competir contra los nichos con el Geeksme GME1: el de los deportistas que buscan controlar su objetivo, el de los adictos a la tecnología que quieren lo último de lo último… quisieron dejar claro en la presentación que este reloj quería ser una pieza para la gente de a pie, no iba a meterse en esos nichos con funciones dedicadas.

En pocas palabras, el reloj de Geeksme lo consigue, aunque peca de ser demasiado sencillo. Un botón y unas pocas funciones, no queda mucho espacio para más. Nada de notificaciones, ni micrófonos, ni control remoto sobre nuestro smartphone… ni siquiera tenemos un panel de ajustes en el reloj. Unas pantallas en bucle que pasan según pulsamos un botón, no tiene nada más.

Sin embargo, lo que hace, lo consigue hacer bastante bien. Contar nuestros pasos, medir los kilómetros que hemos caminado cada día, o incluso pequeñas datos sobre cómo vamos en nuestras relaciones sexuales. Funciona sin ningún problema para hacer las tareas que se propone, el problema viene si intentamos que sea algo más que un simple cuantificador que nos dice la hora de paso.

Podemos comprar el Geeksme GME1 por 99.90€ tanto en la página web de la compañía española, como nuestra tienda de El Androide Libre donde también está disponible.