Stephen King (Maine, 1947) lo ha vuelto a hacer. No solo es el rey del terror, también domina como nadie el género negro. Esa capacidad del escritor para mostrar un mundo en el que nadie está a salvo, porque el peligro está ahí afuera pese a que la imagen que proyecta sea apacible. Desde pequeñas piezas de cámara con un toque fantástico en Joyland, a indiscutibles muestras del mejor género negrocriminal en Mr. Mercedes (primera parte de la trilogía protagonizada por Bill Hodges, donde apareció por primera vez Holly Gibney, protagonista de esta novela). El autor de Misery compone tramas eficaces y sólidas, pero sobre todo personajes que se quedan en la mente de los lectores. Y, sí, Holly es uno de esos personajes.

Holly

Stephen King

Traducción de Carlos Milla Soler

Plaza & Janés, 2023

618 páginas. 23,90 €

A la vez, lo que King siempre ha hecho es tomar los traumas políticos y sociales de Estados Unidos y crear con ellos magníficas novelas en los que refleja los miedos tanto individuales como colectivos. Holly es otro ejemplo, ambientada en plena pandemia del coronavirus y los efectos de Trump. El libro refleja la sociedad de hoy con sus terrores cotidianos a través de una novela de investigación clásica que suena totalmente nueva.

La historia se abre el 17 de octubre de 2012 en el que King revela quiénes son los criminales: Rodney y Emily Harris, una pareja de profesores de universidad jubilados, pero la investigación se desarrolla a lo largo de julio de 2021 con flashbacks de los años anteriores y los primeros meses de 2021 en los que el mal queda reflejado de ese modo “apacible” que tan bien plasma King.

Desde el comienzo uno sabe quién representa el mal y es una imagen tan inesperada que cuesta creerlo, aunque el autor lo construye con un mimo y maestría en los que cada detalle encaja con naturalidad. Pero más allá de las pesquisas que lleva a cabo Holly, cuando la contrata Penelope Dahl para encontrar a su hija desaparecida, y la investigadora encuentra conexiones con otras desapariciones en la misma zona, lo relevante de la novela está en todo lo que la rodea y que radiografía este mundo, donde el mal está presente en lo más cotidiano.

'Holly' es de las mejores historias de Stephen King, una novela sobre las miserias de una sociedad global rota, enferma, injusta, hostil

También destacan las relaciones personales entre Holly Gibney y esa madre controladora, que fallece por Covid porque se negaba a vacunarse (asiste a su entierro por Zoom); y las relaciones entre el resto de personajes, en especial los hermanos Jerome y Barbara, escritor y aspirante a poeta, que ayudan a la detective y que tendrán, claro, un momento decisivo en la historia. Porque en las novelas de King todo está conectado de un modo orgánico.

[Bienvenidos al universo King]

“La muerte revela secretos”; incluso más si son familiares. De la misma manera que los monstruos de esta historia es lo que socialmente representa el saber, la legitimidad y el bien. Y es que los Harris son tan macabros y escalofriantes como cariñosos entre ellos, muestran un lado ladino que se camufla en un traje de respetabilidad académica. Al modo del detective de Michael Connelly, Harry Bosch, al que admira Holly, la investigadora seguirá la máxima de este, moverá el culo y empezará a llamar a puertas y preguntar hasta averiguar quiénes secuestraron a Bonnie. Así, Holly es una novela sobre nuestro presente más inmediato y los miedos generados por la pandemia, pero también sobre el peso del racismo histórico en Estados Unidos, las miserias de una sociedad global rota, enferma, que sangra, injusta, hostil, de la que King nos advierte como en sus mejores historias. Y esta es una de ellas.