Novela

Escucha mi voz

Susanna Tamaro

1 marzo, 2007 01:00

Traducción de Guadalupe Ramírez. Seix Barral. Barcelona, 2007. 215 páginas, 19 euros

Si en Donde el corazón te lleve Tamaro nos ofreció una visión de rebeldía, la de la joven Marta, y su relación con su abuela, Olga; desde 1994 muchos interrogantes habían quedado en nuestra autora y en los millones de lectores de la novela. En esta entrega última, Tamaro retoma a Marta, que regresa a la casa de Trieste, donde vivió sus primeros años junto a su abuela. El espacio es el mismo, pero el tiempo ha obrado su quehacer. Simbólicamente, el árbol que creció con ella es talado, y la vida no va a ahorrarle el dolor de la desaparición ni del aislamiento.

El fallecimiento de su abuela, víctima primero de la desposesión de su memoria, va acercando la búsqueda de Marta a otros seres ausentes: a su madre, muerta cuando era una niña, a su padre, desconocido; a familiares judíos que vivieron los campos de exterminio. El reencuentro con su padre le ayudará a comprender mejor un tiempo, una actitud ante la vida, la que siguió al Mayo del 68 en Italia. Muchos episodios del libro tienen inspiración autobiográfica, como ese padre excéntrico y aislado en su miedo. Autora y protagonista comparten visión y manera de abordar cuestiones esenciales que las configuran como personas. "Sólo el dolor hace crecer, pero al dolor hay que enfrentarlo directamente; quien se escabulle o se compadece está destinado a perder".
Este peregrinar también es un sendero que va más allá de las circunstancias biográficas, físicas o circunstanciales: Marta se verá inundada por grandes preguntas de índole espiritual. Con valor arrostra la tarea de poner en orden el pasado, para comprender el presente y mirar a un futuro en el que pueda crecer la esperanza.