¿Cómo podemos explicarnos que una pequeña galleta abandonada en mitad del Polo siga conservando su calor o que, sin protección alguna, una vela permanezca encendida en las profundidades del océano? ¿Acaso alguien dilucidó qué hacía una palmera enana flotando en mitad del universo? Ningún especialista fue capaz de descifrar estos misterios salvo una avispada muchachita que, tras años y años de lecturas, detectó el quid de la cuestión: nada tienen que ver las reglas de la fantasía con las que aplicamos a nuestra realidad. No hay como adentrarse en la madriguera de un escritor para desvelar las fuentes que nutren su inspiración.
Secciones
- Entreclásicos, por Rafael Narbona
- Stanislavblog, por Liz Perales
- En plan serie, por Enric Albero
- A la intemperie, por J. J. Armas Marcelo
- Homo Ludens, por Borja Vaz
- ÚItimo pase, por Alberto Ojeda
- Y tú que Io veas, por Elena Vozmediano
- iQué raro es todo!, por Álvaro Guibert
- Otras pantallas, por Carlos Reviriego
- El incomodador, por Juan Sardá
- Tengo una cita, por Manuel Hidalgo
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